El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, ha anunciado que su grupo ha "arrancado el compromiso del Gobierno" para modificar la Ley de Estabilidad Presupuestaria y así poder arrebatar la capacidad de veto del PP en el Senado a la senda de déficit que aprobará este viernes el Consejo de Ministros. 

Así lo ha explicado en declaraciones a la Cadena Ser después de la reunión mantenida en la tarde de este miércoles con la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la sede del Ministerio para negociar su apoyo en el Congreso a la senda de estabilidad pactada con Bruselas para el período 2019-2021.

Fuentes de Hacienda consultadas por Vozpópuli aseguran que se ha abordado en la reunión este tema y que ellos serán "discretos en las negociaciones". En cambio, aunque era una de las principales reivindicaciones de los morados, el Gobierno no negociará de nuevo con Bruselas un aumento de dicha senda, que ya consiguió incrementar cinco décimas con respecto a la pactada por el equipo de Mariano Rajoy.  

El Consejo de Política Fiscal y Financiero (CPFF), que ha reunido de forma telemática a los representantes de las Comunidades autónomas, ha aprobado los mismos objetivos de déficit y de deuda para las comunidades autónomas que aprobó en julio y que el Gobierno llevará a la reunión del Consejo de Ministros de este viernes. 

Por parte del grupo confederal de Unidos Podemos han acudido el secretario de Organización del partido morado, Pablo Echenique; la portavoz de En Comú Podem, Lucía Martín y la representante de En Marea y miembro de Esquerda Unida, Yolanda González. Todos acudían a este primer encuentro sin haber fijado líneas rojas, pero con el malestar generado por la "decepcionante" respuesta que recibieron al documento remitido al Gobierno con 17 páginas de propuestas. 

El secretario general del grupo parlamentario, Txema Guijarro, denunció que la situación era "la misma que hace mes y medio", cuando Unidos Podemos decidió abstenerse en la primera votación de la senda de déficit y del techo de gasto, lo que supuso el primer varapalo parlamentario para Pedro Sánchez, que sólo tiene garantizado el respaldo de los 84 diputados socialistas. 

La propuesta de Unidos Podemos contemplaba también la flexibilización de la regla de gasto para los ayuntamientos, la derogación de decretos aprobados por el PP en 2012 para la racionalización del gasto en educación, sanidad, dependencia o igualdad.

Lo que el Gobierno no vio con buenos ojos fue la propuesta para elevar el tipo marginal del IRPF para rentas superiores a 60.000 euros. Aunque el gabinete de María Jesús Montero sí que veía margen para incrementar la recaudación tributaria a las grandes corporaciones y otros sectores que actualmente "escapan del radar de Hacienda".

Ahora, Hacienda sigue analizado las propuestas Es el paso previo a la búsqueda de apoyos a los Presupuestos Generales del Estado para 2019