Juicio del 'procés' Romeva sigue la estrategia de Junqueras: “Es un juicio político, soy un preso político”

El exconseller de Exteriores de la Generalitat dice que el derecho de autodeterminación evoluciona y es aplicable “cuando se ha intentado todo, como en Cataluña”

Raül Romeva en el juicio del procés
Raül Romeva en el juicio del procés EFE

El exconseller de Exteriores de la Generalitat, Raül Romeva, de ERC, ha emulado la estrategia del exvicepresidente catalán, Oriol Junqueras al negarse a contestar a las preguntas de la Fiscalía y la Abogacía del Estado en el juicio del procés. “Considero que es un juicio político”, ha dicho el dirigente independentista, quien ha recordado que este martes se cumple un año desde que se encuentra en prisión provisional, razón por la que se ha definido como un “preso político”.

Siguiendo la hoja de ruta del líder de ERC, Romeva ha reiterado la intención del Govern de dialogar con el Ejecutivo central. A la hora de abordar la cuestión de la rebelión ha sido preguntado por si planteaban una insurrección ante lo que ha respondido que "es imposible" hacerlo "a bombo y platillo". "Lo hacíamos bajo luz y taquígrafo. Explicábamos a todo el mundo por qué lo hacíamos. Lo hacíamos todo público, ¿cómo iba a ser eso una insurrección?", ha añadido.

Es imposible hacer una insurrección a bombo y platillo

Raül Romeva

El exconseller se ha dicho convencido de que lo que hicieron era y es licito y legal. Preguntado sobre por qué no huyó, ha asegurado que no tiene miedo a defenderse. "Entendía que era una responsabilidad y un deber. Y si estamos hoy aquí es porque quienes debían hacer política no lo hicieron y le pasaron a ustedes, los tribunales, la responsabilidad", ha señalado. "Si estamos hoy aquí es porque quienes debían haber hecho política no lo hicieron, renunciaron a ello. Les pasaron a ustedes, a los tribunales, la cuestión que les atañe a ellos, yo les pido que no asuman esa cuestión, les pido que devuelvan esta carpeta, aunque sea incómoda, allí donde nunca debía haber salido, a la política", sentenció a modo de colofón en su última respuesta. 

Dardo a Vox

Romeva se ha limitado a contestar a las preguntas de su abogado, Andreu Van den Eynde, el mismo letrado de Junqueras. El exconseller ha recordado que ya en la fase de instrucción también rehusó contestar a la Fiscalía y la Abogacía.

Andreu Van Den Eyden (d), abogado de Oriol Junqueras y Raül Romeva.
Andreu Van Den Eyden (d), abogado de Oriol Junqueras y Raül Romeva. EFE

Romeva ha jugado el papel de experto en derecho internacional y en el primer tramo de su interrogatorio ha defendido el derecho de autodeterminación, que siempre ha defendido con “total normalidad”. Lo ha descrito como "un derecho que evoluciona" y que "no se circunscribe solo a un momento” ni a los casos de colonización. A su juicio, también es aplicable “cuando se ha intentado todo como en Cataluña”.

También ha tratado de aplicar el barniz europeísta al procés y se ha arrogado los verdaderos valores comunitarios: "Los que defienden la Europa de las libertades estamos sentados en el banquillo y aquellos que amenazan las Europa de los valores y las libertades se sientan en el estrado con las acusaciones", ha señalado el exconseller en referencia a Vox, que ejerce de acusación popular en la causa. 

"Manifestarse no es un alzamiento"

Romeva era el conseller de Asuntos Exteriores -una denominación de esa cartera autonómica que el Tribunal Constitucional prohibió usar- y durante su interrogatorio ha sido preguntado en varias ocasiones por la actividad diplomática de la Generalitat. Según ha defendido, nada de lo que hicieron fue delito y por tanto el dinero invertido no puede ser considerado malversación.

Sobre sus contactos con los lobby de Estados Unidos, se amparó en que ese país tiene una de las leyes más transparentes para regular estas redes de influencias. Sobre el Diplocat dijo que era una herramienta que servía para facilitar reuniones ya fuese con ANC o con el PP o Ciudadanos. Sobre el registro de catalanes en el exterior que los investigadores sospechan que se usó para facilitar el referéndum ilegal, Romeva replicó ya existía de antes y que sus objetivos eran otros como facilitar el acceso a tarjeta sanitaria.

Raül Romeva declara ante el juez.
Raül Romeva declara ante el juez. VP

Durante su intervención, también ha insistido en que nunca ha hecho una invitación a la violencia. "Manifestarse no puede considerarse nunca un alzamiento", ha dicho el exconseller. Preguntado por el 20 de septiembre, ha asegurado que se trató de una manifestación "cívica y pacífica".

Romeva ha sido el cuarto de los acusados en comparecer ante el tribunal que juzga la causa del procés y el segundo en tomar la palabra este martes. En su escrito de acusación, los fiscales piden para Romeva 16 años de prisión y 16 años de inhabilitación por el delito de rebelión agravada por malversación de caudales públicos.

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