El Gobierno de Mariano Rajoy gastó 500.000 euros de dinero público para proteger al PP del caso de la caja B, según adelanta la 'Cadena SER'.

Fue entre los años 2013 y 2015 cuando el Ministerio de Interior, dirigido entonces por Jorge Fernández Díaz, destinó esa cantidad a la 'operación Kitchen'.

En esta operación, se vio involucrado, entre otros, el excomisario José Manuel Villarejo, por supuestamente espiar a Luis Bárcenas y en la que se trató de destruir pruebas comprometedoras para dirigentes populares.

Sobornos, seguimientos, dispositivos espía...

En la información publicada por el medio se asegura que en la documentación se determina que fue el 'número dos' de Interior, Francisco Martínez, el que aprobó que esos fondos se destinasen a ese cometido.

En concreto, a sobornas al exchófer de Bárcenas, en dispositivos espía y en seguimientos a familia y empleados, entre otras cosas. Incluso, se pagó a un falso cura para secuestrar a punta de pistola a la mujer y al hijo del extesorero.