Europa instó a los estados miembros a modificar los medios para luchar contra la Covid-19 ante el avance de los contagios locales. El pasado 2 de marzo, el Consejo de la Unión Europea publicó un informe en el que se advertía de las "importantes incertidumbres" de este nuevo coronavirus y anunciaba otra sesión extraordinaria del Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores para el día 6 de marzo. 

En esa convocatoria se emplazó a los ministros de Sanidad a hacer balance de la situación y de las medidas ya adoptadas "con el fin de encontrar el mejor enfoque para dar una respuesta coordinada a la propagación actual de la Covid-19 en la UE".

Pese al avance de los contagios en España y de la evolución de las conclusiones e impresiones a las que estaban llegando las autoridades europeas, el Gobierno decidió autorizar a través de sus delegaciones decenas de manifestaciones masivas el día 8 de marzo en conmemoración del Día de la Mujer. También permitió que se celebrasen partidos de fútbol y actos políticos como el de Vox en Vistalegre.

No sirvieron las recomendaciones y advertencias previas de la OMS ni las del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) sobre el riesgo que suponían las concentraciones. Pero tampoco el documento lanzado desde el Consejo de la Unión Europea fechado el 2 de marzo después 10 reuniones del Comité de Seguridad Sanitaria y tras constatar el aumento de los casos de contagio dentro de los propios países de la UE.

España no movió ficha hasta el 9 de marzo, día en el que pasó de un escenario de contención a un escenario de "contención reforzada". El cambio se debió, en palabras del ministro de Sanidad, Salvador Illa, "a un cambio a peor de la evolución del coronavirus en España. Un giro que se produjo el domingo por la tarde, sobre todo en la Comunidad de Madrid". 

Sin embargo, aquel 2 de marzo, el Consejo publicó un documento remitido por la Secretaría General del Consejo al Comité de Representantes Permanentes donde ya advertía de la necesidad de cambiar la forma en la los países miembros estaban haciendo frente a la enfermedad.

Modificación de medios para luchar contra la Covid-19

"A pesar de los empeños dedicados a hacer frente a los desafíos que plantea la Covid-19, sigue habiendo importantes incertidumbres relativas a este nuevo tipo de enfermedad contagiosa", señaló la Presidencia del Consejo a principios de mes.

El hecho de que en muchos estados miembros, alertó, la inmensa mayoría de los casos se deba a contagios en el propio país "implica que se modifiquen los medios para luchar contra la enfermedad".

"A medida que empeora la situación epidemiológica de la infección por el coronavirus, es necesario seguir reflexionando sobre la manera de lograr que las medidas de contención y prevención tengan el máximo efecto, además de evaluar el nivel de preparación y la necesidad de responder de forma coordinada a escala de la UE", apuntó.

El texto se titula Asunto: Preparación de la sesión del Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores del 6 de marzo de 2020. Covid-19. Se trata de un documento de reflexión elaborado por la Presidencia y contenía información de referencia de cara al cambio de impresiones que se celebraría en la sesión del Consejo de Empleo, Política Social, Sanidad y Consumidores (EPSCO) del 6 de marzo de 2020.

Entre esas referencias figuran varias fechas clave. Todas previas a las manifestaciones del 8-M que alentadas por el propio Ejecutivo de Pedro Sánchez y que congregaron en las mismas calles a miles de personas por todos el país. Todas previas al resto de eventos y actos multitudinarios de carácter deportivo o político que también autorizó el Gobierno, como la Asamblea de Vox.

10 reuniones del Comité de Seguridad Sanitaria

El documento destaca el 30 de enero de 2020, fecha en la que la OMS declaró que el brote de Covid-19 constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional. El organismo aconsejó a todos los países que se prepararan para adoptar medidas de contención, como la vigilancia activa, la detección temprana, el aislamiento y el manejo de los casos, el seguimiento de contactos y la prevención de la propagación.

"En la UE, el Comité de Seguridad Sanitaria, en colaboración con la Comisión, coordina la comunicación de riesgos y crisis y las respuestas de los Estados miembros a las amenazas transfronterizas graves para la salud. Hasta el 2 de marzo de 2020, se habían convocado diez reuniones de dicho Comité en respuesta a la Covid-19", recoge el informe.

El 7 de febrero de 2020, añade, la Presidencia convocó una videoconferencia de alto nivel en la que los estados miembros, junto con los representantes de la Comisión y del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), tuvieron la oportunidad de examinar la situación y debatir cuestiones importantes desde el punto de vista de la salud pública en relación con el brote de Covid-19.

Según el texto, el cambio de impresiones entre los estados miembros "puso de manifiesto que el nivel de activación de los sistemas nacionales difería entre los estados miembros, en función de la situación epidemiológica".

La sesión del 13F abordó la provisión de productos sanitarios

El 13 de febrero de 2020, la Presidencia croata convocó una sesión extraordinaria del Consejo EPSCO en la que los ministros de Sanidad cambiaron impresiones sobre las medidas adoptadas y debatieron los medios y las posibilidades de un planteamiento coordinado para proteger la salud pública en la UE.

"Los ministros reflexionaron además sobre las repercusiones de situaciones inesperadas en terceros países en la provisión de medicamentos y productos sanitarios en la UE y han convenido en que es necesario realizar un análisis exhaustivo de la situación", señala el informe.

Tras esa sesión, el Consejo pidió a la Comisión que examinase las formas de facilitar el acceso de los estados miembros a los equipos de protección individual y evaluase las consecuencias que las amenazas para la salud mundiales tienen en la disponibilidad de medicamentos en la UE y la seguridad de las cadenas de suministro.

"Desde el 21 de febrero de 2020, se ha registrado un aumento significativo de los casos de Covid-19 en Italia, y en otros estados miembros también ha comenzado a registrarse un aumento de los casos, lo que indica que la enfermedad se está contagiando actualmente dentro de la UE y no se limita, como antes, a 'casos importados'", recuerda en Consejo en su informe.

Por entonces, la enfermedad ya se había empezado a cobrar víctimas mortales en la UE. La realidad había cambiado mucho antes de que el pasado 9 de marzo España [hoy en estado de alarma] diese un giro a "contención reforzada". Así se deduce del mencionado informe.