El 'caso Ábalos' sigue ofreciendo nuevas  versiones y contradicciones. La última radica en que Moncloa habría reconocido ahora haber encargado encargado al Ministro de Transportes, José Luis Ábalos, que acudiera a Barajas a reunirse con la vicepresidenta del régimen chavista de Venezuela, Delcy Rodríguez, apartando de esta forma al Ministerio de Exteriores, según adelanta El País. La información indica que, según un informe policial, la reunión se alargó por espacio de más de una hora, como ya contó Vozpópuli.

Durante todo este tiempo, Ábalos y el Gobierno han establecido una sucesión de versiones contradictorias hasta llegar al reconocimiento de que fue el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el que habría tomado la decisión de enviar a Barajas al ministro de Transportes a Barajas. Una noticia que llega apenas unas horas antes de que Ábalos comparezca en el Congreso en una sesión de control al Gobierno en la que tendrá que responder a las preguntas de la oposición sobre el caso.

Una sucesión de versiones contradictorias

El pasado 23 de enero Vozpópuli sacó a la luz una reunión secreta entre el propio Ábalos y Félix Plasencia, ministro de Turismo de Venezuela. Dicho encuentro no tuvo ninguna publicidad y no apareció en las previsiones de agenda de ese día. La clave de esa información residía en la posibilidad de que Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, viajaba en el mismo avión que Plasencia.

Ese hecho, negado durante dos días por fuentes del Ejecutivo, pudo ser confirmado posteriormente por este medio hasta por tres fuentes diferentes. Pero lo realmente importante es que, tal y como adelantó en exclusiva Vozpópuliel ministro de Transportes español se reunió con la número 'dos' de Nicolás Maduro de forma casi clandestina: de madrugada y en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas.

Tras negar en un primer momento la existencia de la reunión, pasó a calificarla como un encuentro casual  derivado de la visita a "título personal" a Plasencia, y afirmó que no supo de la presencia de Rodríguez hasta que llegó al avión.  En esta línea, negó que mantuviera una reunión en el sentido estricto. "Yo entiendo por reunión cuando uno se convoca y está debatiendo e intercambiando aunque sea puntos de vista. En este sentido, le digo que no", subrayó. Fue un saludo "de 25 minutos", llegó a asegurar el ministro.

Algo que, más tarde, volvió a contradecir el Gobierno, reconociendo parte de los hechos publicados por Vozpópuli y pasando a asegurar que el ministro acudió al avión al encuentro de Delcy Rodríguez e “hizo todo lo que pudo para evitar una crisis diplomática” que se habría producido en caso de que Rodríguez pisara territorio Schengen. Según la versión oficial manifestada entonces por el Ejecutivo, Ábalos se personó en la T1 a petición del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para disuadirle de esa deportación a fin de evitar un "conflicto diplomático" con Maduro.

Una versión que ahora vuelve a cambiar, con el reconocimiento de que fue el presidente del Gobierno el que mandó a Ábalos al aeropuerto a verse con Delcy Rodríguez.