Política

Podemos: ¿un partido sin banquillo?

Iglesias y Montero convocaron el plebiscito a las bases sobre continuidad al frente de una organización en la que, hoy por hoy, no hay un aparente recambio inmediato para renovar el liderazgo

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante el Pleno del Congreso.
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, durante el Pleno del Congreso. EFE/Emilio Naranjo

Podemos está irremediablemente unido a la figura de Pablo Iglesias desde su salto a la arena política en 2014. Que el rostro del líder del partido morado apareciese en las papeletas de aquellos comicios fue toda una revolución; el líder por delante de las siglas. Cuatro años después de su nacimiento, el partido se enfrenta ahora a uno de sus momentos más complicados.

A la crisis de liderazgo que arrastraba Iglesias, se ha sumado la polémica por la compra del chalet de 660.000 euros en la sierra madrileña con la portavoz parlamentaria, Irene Montero. La polémica ha llegado a tal extremo que la pareja de dirigentes decidió someter su continuidad al frente del partido a una consulta a las bases que termina el próximo domingo. No es la primera vez que Iglesias lanza un órdago a la militancia. Ya lo hizo anteriormente en la asamblea estatal de Vistalegre II.

Tras ese cónclave, el sector afín a Íñigo Errejón fue progresivamente laminado y el ex número dos del partido quedó relegado a la política madrileña. Las dos corrientes enterraron aparentemente el hacha de guerra y quien podía hacer sombra al actual secretario general, aceptó su retiro. 

Hoy por hoy, la segunda familia del partido prefiere cerrar filas en torno al líder y no hacer campaña para fomentar su dimisión. Se ponen de perfil con la aparente incoherencia de la adquisición de la vivienda y asumen que no es momento de asaltar el poder de la organización a un año de las elecciones autonómicas y municipales. Ni hablar de un congreso extraordinario.

Muy fresca está aún la convulsión generada por la filtración 'accidental' de un documento de Bescansa

Muy fresca está aún la convulsión interna generada por la filtración 'accidental' de un documento del entorno de la cofundadora Carolina Bescansa, en el que se trazaba un plan para disputar la secretaría general a Iglesias. Según el texto, la condición para ir como número dos de la lista de Errejón en las primarias a la Comunidad de Madrid era tener el apoyo del actual secretario de Análisis Estratégico para arrebatar el poder a Iglesias en un futuro.

Pero el ex número dos de Podemos, totalmente volcado en el proyecto madrileño, se desvinculó de manera absoluta de esos planes. La dirección del partido optó por no tomar ninguna medida contra la diputada, que ha mantenido su escaño en el Congreso

El "relevo natural"

Tras la salida de Errejón, Montero ha ido creciendo poco a poco dentro la organización, hasta el punto de ser señalada por varias fuentes críticas como posible sucesora de Iglesias en 2020. Rodeada de su más afines, el pequeño grupo ha escalado posiciones tanto a nivel orgánico como parlamentario: Rafael Mayoral, con quien entró de la mano en Podemos; Ione Belarra, compañera de facultad en Psicología; y el secretario de Comunicación, Juanma del Olmo, hombre de su absoluta confianza. 

Su actuación en la moción de censura contra Rajoy la consolidó como portavoz parlamentaria

Su actuación en la moción de censura presentada por Podemos en junio de 2017 contra Mariano Rajoy en el Congreso, la consolidó como portavoz parlamentaria al margen de su relación sentimental con Iglesias. Atrás quedó el papel jugado anteriormente por Errejón. La pareja de dirigentes esperan mellizos para otoño, lo que les obligará a retirarse temporalmente de la primera línea. A raíz de la polémica por el chalet, el secretario general ha asegurado que si los militantes siguen confiando en él, se verá con más fuerza para aspirar a la presidencia del Gobierno en las próximas generales.

Anticapitalistas

El liderazgo de Iglesias está dañado, pero encontrar un recambio no es tarea sencilla. La tercera familia de Podemos -Anticapitalistas- sí ha generado más ruido con la polémica del chalet. La corriente que capitanea el eurodiputado Miguel Urbán ha sido crítica con que se consulte a las bases sobre "un asunto personal". 

Además, el alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi', se ha atrevido a cuestionar la compra de la vivienda, lo que ha tensado la relación con el secretario general de Podemos. El cofundador del partido y afín a Iglesias, Juan Carlos Monedero, ha tomado un papel protagonista en la defensa de la pareja de dirigentes y ha cargado contra los Anticapitalistas, a los que tilda de "revoltosos" en vez de "revolucionarios". Iglesias dijo que "se situaban políticamente fuera de Podemos" cuando reconocieron la declaración de la república catalana

La reivindicación de Teresa Rodríguez cargo siempre ha sido gozar de autonomía frente al aparato estatal

Más allá de la polémica que también se ha dejado escuchar en Asturias, la tercera familia de Podemos no está en condiciones de plantar cara al secretario general. Una de sus cabezas más visibles, la líder de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, se ha mantenido en aparente silencio, pero planea movimientos de cara a las próximas elecciones autonómicas. Su reivindicación desde que accedió al cargo siempre ha sido gozar de autonomía frente al aparato estatal. 

Ahora, se siente fuerte y consciente de que su perfil tiene mucho más tirón en la comunidad autónoma que el de su jefe de filas o el de la propia marca que Iglesias se encargó de blindar en las papeletas. No en vano, está ultimando un pacto con Izquierda Unida en Andalucía, del que pronto dará detalles. Este domingo celebra un Consejo Ciudadano autonómico. 

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