Política

ERC se echa en brazos de Puigdemont tras el amago de acercamiento a PSC y Podemos

Iceta y Domènech aseguran que, pese al artículo de Tardà reclamando diálogo, los republicanos les habían trasladado que no romperán su pacto con el PDCat para la investidura

El presidente del Parlament, Roger Torrent (d), y el coordinador de Catalunya en Comú, Xavier Domènech.
El presidente del Parlament, Roger Torrent (d), y el coordinador de Catalunya en Comú, Xavier Domènech. EFE/ Quique García

La propuesta lanzada este domingo por el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, para "tender puentes" con los 'comunes' y el PSC ha quedado sólo en eso, en propuesta. Una tesis planteada sólo horas antes de que ERC y el PDCat anunciaran su acuerdo de investidura de Jordi Sànchez -reparto de consejerías incluido- dejó en agua de borrajas la contrapropuesta de socialistas y comunes para que los republicanos abandonen la vía unilateral soberanista.

Tanto el coordinador general de Catalunya En Comú-Podem, Xavier Domènech, como el líder socialista, Miquel Iceta, saludaron las palabras de Tardá pero, conocedores de los entresijos del independentismo, pusieron en duda la sinceridad del acercamiento.

El primer secretario del PSC fue muy claro en el diálogo que ha mantenido este lunes con el presidente del Parlament, Roger Torrent, en el sentido de que mientras el candidato a la investidura no sea "viable", no sólo para la investidura sino para que el nuevo presidente pueda gobernar cuatro años -y Sànchez no puede desde la cárcel- conforme a la Constitución y al marco legal, con los socialistas que no cuenten.

Iceta, según aseguran a Vozpópuli fuentes próximas al líder socialista catalán, ya salió convencido antes de anunciarse el acuerdo de investidura de que Torrent tiene las manos atadas porque la mayoría soberanista quiere imponer su "relato" de resistencia a la ofensiva del Estado con el 155; y eso pasa por escenificar, tras la renuncia de Carles Puigdemont, la indignación por el veto del Supremo a poner en libertad a Jordi Sànchez y luego la investidura de Jordi Turull. A la salida, el primer secretario del PSC lo dijo de forma muy clara: "ERC debe decidir si su camino es el de la república de Bruselas o el de la realidad de Cataluña". 

Domènech, por su parte, trasladó al presidente del Parlament que su partido no iba a dar el apoyo a una eventual investidura de Sànchez ni tampoco a "ningún otro de Junts per Catalunya, ni por activa ni por pasiva". Tras la reunión mantenida dentro de la segunda ronda de contactos del jefe de la institución, Domènech reiteró que ni siquiera se abstendrían para permitirlo como había sugerido en una entrevista en Catalunya Ràdio la portavoz del grupo parlamentario de JxCat, Elsa Artadi, ante el bloqueo planteado este fin de semana por los anticapitalistas de la CUP.

Tampoco facilitarían la investidura del exvicepresidente Oriol Junqueras, a pesar de que el juez del Tribunal Supremo le permitiese eventualmente salir de prisión. En este sentido, Domènech desveló que desde las filas republicanas les habían trasladado ya que no estaban dispuestos a presentar un candidato propio a la investidura, dado el pacto alcanzado para que el Palau de la Generalitat lo ocupe alguien de JxCAT. "Hemos preguntado si pondrán un candidato suyo y han dicho que 'no'", recalcó. Así que, "no hay ninguna propuesta que nos interpele, porque hay un pacto sellado por el que la presidencia corresponde a Junts per Catalunya", sentenció Domènech. 

Los 'comunes' no facilitarían la investidura de Junqueras aunque el juez le dejase salir temporalmente de prisión

Sin embargo, el líder del partido fundado hace escasamente un año por la alcaldesa de Barcelona, sí aplaudió la propuesta de Tardà. "Desde la defensa de los respectivos proyectos harán falta amplias alianzas sociales y políticas de las fuerzas del catalanismo popular para salir de la situación actual y avanzar. En este camino, mi mano tendida la encontrarás, Joan Tardà", escribió Domènech en su cuenta de Twitter. El coordinador del partido también se está planteando presentarse a las primarias para liderar Podem, la marca catalana de Podemos.

"No dan los números"

Precisamente, tras la reunión de la Ejecutiva del partido morado en Madrid, el secretario de Organización Pablo Echenique, elogió las palabras in extremis de Tardà horas antes de anunciarse el acuerdo, aunque reconoció que los números no daban.

ERC, PSC y los 'comunes' sumarían 57 escaños, por lo que estarían a 11 de la mayoría absoluta. Así que necesitaban la abstención de los parlamentarios de JxCAT o de Ciudadanos; algo a todas luces imposible por ambos flancos. "Una consecuencia de la guerra de banderas es que los partidos neoliberales tienen mayoría absoluta en Cataluña. Numéricamente es inviable, pero la voluntad de Tardá nos parece valiente y la prueba de eso son los ataques que está sufriendo desde el propio independentismo", resaltó Echenique desde la sede de Princesa.

El artículo de Tardà, publicado por El Periódico bajo el título 'Ni astucias ni huida hacia delante; ahora toca ser más', le valió una lluvia de críticas de los secesionistas. Muchos vieron una propuesta de mucho mayor calado que la simple investidura; una opción a largo plazo sirva para rebajar la división social generada en los últimos meses y para que el catalanismo del espectro progresista pueda caminar unido hacia alguna parte. De hecho, el diputado en el Congreso planteaba la necesidad de "acumular fuerzas" para "ampliar la mayoría social" del independentismo. "Las palabras de Tardà representan el junquerismo en estado más puro", llegó a defender el portavoz del partido republicano, Sergi Sabrià



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba