Elecciones generales 2019

PP, PSOE y Podemos preparan una 'operación purga' en sus grupos del Congreso

Las fuerzas políticas aprovecharán las elecciones generales para llevar a cabo purgas drásticas en sus filas. Una 'operación limpieza' con visos de 'vendetta'

Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados
Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados

¿Qué pasará con Ana Pastor?. La actual presidenta del Congreso quizás no repita en su puesto. Si gana el PSOE, sería extraño que ese puesto se lo ceda al PP. Si gana el PP, quizás debería ofrecerle el gran sillón de las Cortes a Ciudadanos. Es una de las incógnitas que la inopinada convocatoria de elecciones generales han emergido en el panorama político. Se avecina un descomunal cambio en el Congreso. Gran parte de los escaños serán ocupados por nuevos rostros. Los grandes partidos ya afilan la guadaña para proceder a la correspondiente 'limpia'. Podemos barrerá a los 'errejonistas'. Sánchez hará lo propio con los 'susanistas' irredentos. y en el PP se adivina la salida de los 'marianistas' más recalcitrantes. Al Congreso no lo va a conocer 'ni la madre que lo parió', como dijo el Guerra. La gran purga se adivina inclemente. Hay ganas de cambio y, en algunos casos, enormes ansias de vendetta.

La bancada del PP es de Rajoy. Pablo Casado se los encontró en sus escaños al llegar a la cúspide de Génova. La mayor parte fueron colocados por el anterior presidente, por Dolores Cospedal, a la sazón secretaria general del partido, y por Fernando Maíllo número tres de la formación. Casado mantiene muy buena relación con algunos de ellos. Por ejemplo, Teododoro García Egea, diputado por Murcia, es uno de sus más fieles amigos. Le nombró secretario general nada más ganar las primarias. También estaba Javier Maroto, vicesecretario del partido, a quien Casado le colocó como número tres. 

Casado se encerró este viernes con su núcleo duro en la sede de Génova. Tras el anuncio electoral de Sánchez, el presidente del PP se sumió en una interminable reunión con su cúpula para elaborar las listas electorales

Se anuncia ya el gran cambio en las filas populares. Muchos diputados dejarán de serlo. Unos porque ni aparecerán en las listas. Otros, porque el PP perderá presencia parlamentaria. Todos miran, por ejemplo, a los 'marianistas' más genuinos. Por ejemplo, a los exministros. Jorge Fernández Díaz, extitular de Interior, quizás no se reenganche por problemas de salud. Es un diputado incómodo por el escándalo del chófer de Bárcenas.El también exministro Álvaro Nadal, 'sorayista' incorporado al 'casadismo', ha pedido reincorporarse a su cargo como agregado comercial en Washington. 

Hay dudas sobre Íñigo Méndez de Vigo, el ex de Cultura, excelso marianista, o Cristóbal Montoro, el hombre de Hacienda, una baja casi segura. Como también lo es Francisco Martínez, exsecretario de Estado de Interior con Fenrández, también involucrado en uno de los episodios de Villarejo. Fátima Báñez, la titular de Empleo, pese ser la jefa de campaña de Soraya, goza de las simpatías y el reconocimiento de Casado. También Isabel García Tejerina, que de la cartera de Agricultura pasó al vértice de Génova. O Juan Ignacio Zoido, que ha efectuado una evolución similar.

El futuro del portavoz

Fernando Martínez Maíllo fue el jefe de la sala de máquinas de Génova con Rajoy. Su gran capataz, su brazo ejecutor. Se ha alineado tímidamente con el 'casadismo'. Su tirón por Zamora podrían salvarle el puesto, todavía en discusión. Hay nombres que aparecen ya amortizados como Gerardo Camps, diputado por Alicante e inaudito superviviente a los asuntos turbios del partido en su comunidad. Se habla de algunos veteranos que no repetirán como Garcia Cañal por Asturias o Perez Aras por Valencia. Son momentos de vertiginosos rumores. Se lanzan nombres, se aventan teorías. Rafael Hernando, el brioso jefe del grupo parlamentario, sustituído ahora por Dolors Montserrat, conservará el escaño. Su tirón en Almería es potente. Es de los que ha hecho el tránsito del 'marianismo' al 'casadismo' sin tropiezos. 

Casado se encerró este viernes con su núcleo duro en la sede de Génova. Tras el anuncio electoral de Sánchez, el presidente del PP concedió una rueda de prensa y sumió en una interminable reunión con su cúpula. Egea, Maroto, Andrea Levy, Lasquetty, María Pelayo, abordaron las primeras líneas de trabajo para elaborar las listas electorales. Hay prisas. Y muchos cambios en el horizonte. Al menos una treintena de los actuales diputados populares no repetirán. Las encuestas no le conceden al PP que repita sus actuales 137 escaños. Un milagro si supera los cien, de acuerdo con los estudios demoscópicos.

La depuración socialista

En el Grupo Socialista también se avecina una gran purga porque la mayoría de los 83 diputados del Grupo Socialista -el 84, Pedro Quevedo, es de Nueva Canaria- no son afectos a Pedro Sánchez; solo quince (los ocho del PSC en bloque y siete más) se alinearon con Sánchez en contra de la investidura de Mariano Rajoy en noviembre de 2016, rompiendo así el mandato de la gestora socialista.
Los siete que actuaron por libre, no como el PSC, que mandató a los suyos votar contra Rajoy, son la hoy ministra de Defensa, Margarita Robles, y Zaida Cantero, ambas diputadas por Madrid; Sofía Hernanz y Pere Joan Pons, de Baleares; la aragonesa Susana Sumelzo; el vasco Odón Elorza, ex alcalde de San Sebastián; la palentina Mari Luz Rodríguez Seijo; y la gallega Rocío de Frutos.
Otros, como el madrileño Rafael Simancas -estuvo en la candidatura de Patxi López en las primarias- o la ex secretaria general del PSOE gallego, Pilar Cancela, se abstuvieron en la investidura de Rajoy pero luego recompusieron su relación con el equipo del hoy presidente del Gobierno; de hecho, Simancas es hoy portavoz adjunto y hombre de confianza en el grupo de la vicesecretaria general del partido y portavoz parlamentaria, Adriana Lastra; lo mismo cabe decir de Cancela.

Es una incógnita qué pasará con uno de los rivales del hoy presidente del Gobierno en primarias, Patxi López, y, sobre todo, con la veintena de diputados andaluces, todos 'susanistas'

Todos ellos tendrán un puesto en las listas al Congreso en las elecciones del 28 de abril, pero entre los otros 68 se espera una 'limpia' importante. A los casos conocidos del diputado por Ciudad Real y presidente de la Comisión de Defensa del Congreso, José María Barreda, y la ex portavoz del Grupo Socialista en tiempos de Rubalcaba, Soraya Rodríguez, se van a unir el ex portavoz en la primera etapa de Sánchez al frente del PSOE, Antonio Hernando, y veremos qué pasa con el que fuera secretario de Organización, César Luena.
Es una incógnita qué pasará con uno de los rivales del hoy presidente del Gobierno en primarias, Patxi López -él ha expresado en privado en los últimos meses su deseo de retirarse- y, sobre todo, con la veintena de diputados andaluces, todos 'susanistas'; empezando por la vicepresidenta segunda del Congreso, Micaela Navarro. 
Navarro era presidenta del PSOE cuando Susana Díaz y los barones dieron a Sánchez el 'golpe de mano' -dimitieron la mitad de la Ejecutiva mas uno para forzar su marcha- previo a aquel tumultuoso Comité Federal del uno de octubre que acabó con la defenestración del secretario general que luego volvió en 2017. 
Lo mismo ocurre con Antonio Pradas, diputado por Sevilla, o Miguel Ángel Heredia, los dos de la máxima confianza de Susana Díaz y a los cuales Sánchez tiene puestos en el punto de mira. O el diputado por Teruel Ignacio Urquizu.   


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