Política

J. M Martí Font: "En Cataluña ha surgido un populismo mesiánico desde el interior del propio Estado"

La obra La fortaleza asediada. Los populismos contra Europa, narra la situación política que vive la Unión Europea y analiza el auge de los populismos de norte a sur de la Unión. Desde Le Pen en Francia hasta Podemos en España, los autores defienden que en Europa "puede pasar cualquier cosa"

J. M Martí Font: "Todos los partidos utilizan el populismo, para algunos es su esencia"
J. M Martí Font: "Todos los partidos utilizan el populismo, para algunos es su esencia" Javier Martínez

En cada proceso electoral a lo largo y ancho de Europa se repite una constante: el auge de los movimientos populistas y su entrada en parlamentos nacionales y gobiernos europeos. La fortaleza asediada realiza una radiografía de la Unión Europea posterior a la crisis y de los populismos surgidos a raíz de la recesión.

¿Cuándo y cómo aparecen?

La obra detalla como, desde los dos extremos políticos, surgen estos movimientos que retan a las fuerzas tradicionalmente hegemónicas en Europa desde la segunda mitad del siglo XX. Movimientos que se dirigen a sectores muy amplios de la sociedad y que aspiran a conseguir el poder. Muchos ya han comenzado a alcanzar sus metas.

"Los populismos son movimientos de corte romántico, en el peor sentido del término", narra a Vozpópuli Josep María Martí Font, periodista y coautor de la obra junto a su colega francés Christophe Barbier. "Son movimientos que apelan a la barriga, a los sentimientos", sin aportar soluciones reales. Lo importante, destaca el autor, es el eslogan, la movilización. "Después ya nos las arreglaremos", describe al analizar el comportamiento de estos movimientos.

Font destaca que hay múltiples definiciones de populismo, pero su análisis se centra en los populismos modernos. "Como práctica política está extendido a prácticamente todos los partidos de todas las democracias europeas. De hecho, en algunas democracias, el populismo es la práctica oficial", añade.

El gran despegue

A principios de los años 90 del siglo XX, con la llegada de las televisiones privadas, Silvio Berlusconi prende la mecha al introducir "el modelo de política por televisión". "La política se convierte en un producto más de consumo", detalla Martí Font. Todo se reduce a mensajes directos y simples que atrapan a los viejos partidos, desconocedores de esta fórmula, y abre paso a nuevos movimientos que se desenvuelven mejor en este formato.

"Italia, de hecho, es el gran laboratorio político", señala el autor. "En Italia nos encontramos ante un post-berlusconismo en el que el Movimiento Cinco Estrellas aparece como un populismo de esencia, no solo de práctica". "Vemos como todos los partidos utilizan el populismo en cada mitin, en cada intervención televisiva. Pero además apreciamos cómo surgen partidos que son esencialmente populistas".

¿Qué modelos predominan?

En La fortaleza asediada aparecen dos modelos de populismo bien diferenciados en lo esencial, aunque finalmente similares en sus fines: los modelos vertical y horizontal.

El modelo vertical es aquel que enfrenta a "la gente" contra "las élites". Lo hemos vivido en España con el nacimiento y auge de Podemos. Este rechazo a las élites es una fuente común de la que beben los populismos y termina convirtiéndose en rechazo a los críticos.

No se trata solo de dividir el campo político entre las élites y ese "pueblo de verdad", sino también de arrojar la sospecha sobre todos los ciudadanos que combaten los movimientos populistas

La obra explica que los populistas afirman que los ciudadanos que no los apoyan tampoco pertenecen "al pueblo de verdad". Se trata de una doble exclusión. No se trata solo de dividir el campo político entre las élites y ese "pueblo de verdad", sino también de arrojar la sospecha sobre todos los ciudadanos que combaten los movimientos populistas privándolos de su estatus moral. 

J.M. Martí Font considera que en España "ese modelo se está diluyendo". "Podemos nace como populismo vertical pero se ha ido transformando en un partido de izquierdas tradicional", especialmente desde la absorción de Izquierda Unida. "Podemos se ha situado a la izquierda del PSOE", explica Font. "Ha dejado el populismo vertical, ese que propugnaba que no era de derechas ni de izquierdas". Se trata de algo similar a lo que le sucede al Movimiento Cinco Estrellas en Italia, al que le cuesta mucho conformar a sus votantes, que van desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, igual que pasa con Le Pen en Francia, cuya candidatura se nutrió de votantes que hace unos años apoyaban el comunismo. 

El modelo horizontal presenta una larga tradición, El autor explica que cada vez tiene más elementos de los populismos europeos: "nosotros contra ellos". En España lo vivimos con el modelo secesionista encabezado por JxCAT y Carles Puigdemont. "Se trata de movimientos esencialmente antieuropeos, quieren quitarse el corsé de Europa aunque en ocasiones se sirvan de la propia UE para lograr sus fines".

Es un modelo cuya máxima expresión es el Brexit. "Uno de los grandes movimientos populistas de los últimos años. Estamos ante un populismo de manual: esloganes vacíos y ningún beneficio, pero salió adelante". 

Portada de La Fortaleza Asediada
Portada de La Fortaleza Asediada Diagonal

El populismo 'mesiánico' catalán

En el caso del nacionalismo catalán hay además una contradicción, ya que "se dicen europeístas pero cuando Europa no les reconoce, cargan contra sus instituciones". Aparte, el caso catalán es, para el autor, especialmente interesante. "Aquí nos encontramos ante un líder mesiánico que decide, desde no se sabe dónde y sin un proyecto político concreto".

Se trata, además, de "un movimiento que parte del poder, del Gobierno autonómico. Es el propio Estado -que en las Comunidades Autónomas está representado por el presidente autonómico- el que se convierte en ese movimiento mesiánico que tiene atemorizado a los propios partidos políticos que lo han alimentado y que, a la vez, consigue sacar a la calle a miles de personas vestidas de colores para apoyar sus reivindicaciones. "Es lo más parecido a un enamoramiento", dice el autor. Dos millones de personas vuelven a dar su confianza a unos líderes encarcelados o huidos que les venden una República catalana que nadie desde fuera ha querido reconocer.

La fortaleza asediada narra cómo desde el propio Gobierno catalán, que maneja un importante presupuesto y no menos importantes medios de comunicación, se construyó sobre una vieja y conservadora base identitaria y cultural un relato irredento y visceral, de claros tintes supremacistas respecto al resto de España. Se trata, en opinión de los autores, de "uno de los fenómenos políticos más desestabilizadores que han marcado el arranque del milenio en Europa. Un nacionalismo populista con una extraordinaria capacidad de gestión social, propaganda y agitación".

El futuro de Europa y el problema de la inmigración

"De izquierda o de derechas, comunitaristas o nacionalistas, laicistas o ultracristianos, todos los movimientos populistas tienen un incontestable punto en común: la oposición acérrima a Europa".

Martí Font sostiene que "es muy difícil que llegue la gran reforma europea que pueda hacer frente a esta situación". "Si el populismo se impone en un número importante de naciones, o bien en las elecciones europeas de 2019, será inevitablemente nacionalista; primero por la economía, luego por la política y quizá finalmente por las armas". 

"Lo estamos viviendo en toda Europa, desde la Francia de Le Pen o Mélenchon hasta los países escandinavos donde todos cuentan con la presencia de partidos xenófobos -de hecho, la inmigración mal integrada es otra de las causas directas del auge de estos populismos-". Uno de los principales problemas a los que se enfrenta Europa es cómo gestionar la enorme ola de inmigración, multiplicada en los últimos años por el alud de refugiados provenientes de las guerras que se libran muy cerca de sus fronteras. "Hay cola para entrar en la UE", señala Font. "Se trata de uno de los pocos lugares donde quedan, por ejemplo, sanidad y educación públicas, y este fenómeno es un alimento propicio para los populismos. 

Ahora se trata de establecer una respuesta, destacan en la obra. En Europa "puede pasar cualquier cosa" en los próximos años. "Si los dirigentes más visibles diseñan un proyecto inspirador para los pueblos, entonces la integración europea proseguirá y el populismo se verá reducido a iras domésticas y efímeras".



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba