Podemos ha puesto toda su maquinaria a trabajar para lograr un récord de participación en la consulta a las bases sobre la continuidad en sus cargos de Pablo Iglesias e Irene Montero tras la polémica compra del chalet de más de 600.000 en la localidad madrileña de Galapagar. 

El secretario general del partido, que decidió poner junto a su pareja su cargo a disposición de la militancia, aseguró este miércoles que si la cifra de participación en la consulta es "baja", será un "fracaso" y ambos dimitirán de sus respectos puestos a nivel orgánico e institucional. 

El partido ha optado por no ofrecer una cifra concreta sobre lo que consideran aceptable para dar validez a la consulta que comenzó este martes y se extenderá hasta el domingo. Y, a diferencia de otras consultas, tampoco facilitan datos de participación día a día. Seña de que no quieren desincentivar ni el más mínimo sufragio. 

El sector 'oficialista' está completamente volcado en defender la continuidad de Iglesias y Montero al frente de la organización. Desde las redes sociales hasta en las diferentes comparecencias, todos los miembros afines a Iglesias se vuelcan en conseguir una movilización de récord que apuntale a sus líderes y les sirva de argumento para aplacar las críticas de incoherencia que surgen tanto fuera como dentro de Podemos.

La participación interna ha sufrido etapas valle en el rápido crecimiento del partido. La media en las diez votaciones realizadas a nivel estatal durante estos cuatro años se queda en 92.568 inscritos. Podemos tiene actualmente casi medio millón de militantes, aunque muchos de ellos se apuntaron en los primeros momentos y no participan en los procesos internos. 

Por eso, la secretaría de Organización que dirige Pablo Echenique decidió crear la figura de los inscritos activos; es decir, aquellos que han participado en alguna votación a lo largo del último año. En las primarias para las europeas de 2014 participaron 33.000 personas. Cerca de 20.000 personas más votaron para el equipo que debía organizar la primera asamblea de Vistalegre, donde votaron 107.488 inscritos; el 43% de las 251.998 militantes registrados.

En el verano de 2015 Podemos consultó a las bases sobre las alianzas para las generales y sobre las listas de esos comicios. 59.280 inscritos votaron en las primarias, según los datos del partido. La participación cayó notablemente respecto a la anterior consulta. Pero 149.444 inscritos votaron en la siguiente consulta organizada sobre el respaldo del partido morado a la investidura de Pedro Sánchez junto con el apoyo de Ciudadanos

La cifra de participantes en la votación sobre la consulta acerca de la confluencia con Izquierda Unida para las elecciones del 26-J logró 144.540, una cifra un poco menor que en la anterior votación. Tras una pequeña bajada para elegir las reglas de Vistalegre II (99.077) votos,llegó la asamblea más disputada. El ex número dos, Íñigo Errejón, confrontó su proyecto con el del líder, Pablo Iglesias. Lograron movilizar 155.190 inscritos. 

Una cifra similar es la que se ha fijado ahora el secretario general para continuar al frente del proyecto. "Me gustaría que hubiese más de 120.000 votos", dijo este miércoles en una entrevista en la Cadena Ser. Para la moción de censura contra Mariano Rajoy que Podemos presentó en el Congreso, votaron 87.674 inscritos. Una cifra que no colmó las expectativas que se había fijado el partido. En la última votación a nivel estatal participaron 76.511 militantes, que refrendaron la propuesta de Iglesias para que las siglas de Podemos aparezcan en las candidaturas de las elecciones europeas, municipales y autonómicas de 2019.