Techo de Gasto

Txema Guijarro (Podemos): "No todo se define en la votación sobre el déficit"

El secretario general del grupo confederal de Unidos Podemos analiza la negociación en ciernes con el Gobierno para apoyar el techo de gasto en el Congreso como antesala de los próximos Presupuestos

Los diputados Irene Montero y Txema Guijarro durante la reunión del grupo parlamentario de Podemos en el Congreso de los Diputados.
Los diputados Irene Montero y Txema Guijarro durante la reunión del grupo parlamentario de Podemos en el Congreso de los Diputados. EFE

A pesar del parón veraniego, las conversaciones entre Unidos Podemos y el Gobierno se han mantenido activas durante las últimas semanas. El tiempo apremia y después de un primer intento fallido a finales de julio, Pedro Sánchez busca amarrar los votos de los diputados morados para aprobar el techo de gasto y la senda de estabilidad en el Congreso. 

El secretario general del grupo confederal, Txema Guijarro, analiza el escenario que se abre a partir de esta semana, cuando confía en que puedan sentarse a negociar con Hacienda la propuesta formal que trasladaron al Ejecutivo el pasado miércoles con el título 'Dejar atrás la austeridad'. Los de Pablo Iglesias piden renegociar nuevamente el déficit de 2019 para situarlo por encima del 1,8% pactado por Sánchez con Bruselas; un paquete de medidas "contra la austeridad" entre las que se incluye la subida del IRPF para quienes ganen más de 60.000 euros; la creación de un impuesto sobre las grandes fortunas; la reforma del impuesto de Sociedades; la eliminación de las sociedades de inversión de capital variable (sicav); o la supresión de las deducciones fiscales de los planes de pensiones privados.

El Gobierno ve espacio para el acuerdo con los morados, aunque no parece dispuesto a pedir un nuevo incremento del déficit a Bruselas, ni a tocar el IRPF. Guijarro no renuncia a esas peticiones, aunque dice no tener "líneas rojas" que puedan reventar la negociación con Moncloa. "No todo se define en la votación sobre déficit. La Tesorería de la Seguridad Social no entra ahí, los créditos extraordinarios tampoco (...) Hay que ver el panorama general y ver qué medidas concretas queremos implementar y qué recursos son necesarios para poder llevarlas a cabo", asegura en relación a la negociación de los futuros Presupuestos Generales.

Eso sí; el dirigente morado avisa de que si el Ejecutivo no accede a derogar la Ley de Estabilidad Presupuestaria que otorga una capacidad real de veto al PP en el Senado, estarán haciendo el "paripé" en la negociación con los socialistas. El Gobierno aseguró estar buscando "soluciones" para sortear ese obstáculo anunciado ya por Pablo Casado. Pero, de momento, el Ejecutivo no dice cómo pretende evitar una situación que podría desembocar en un bloqueo de la legislatura. "Nosotros a las elecciones nunca les vamos a tener miedo; en ningún escenario. Y tampoco en este", añade Guijarro. El diputado por Alicante se encuentra ya activado ante la inminente convocatoria de la Diputación Permanente del Congreso, que deberá ordenar la vuelta de la actividad política. 

-Ustedes ya han presentado al Gobierno su propuesta en la que le piden renegociar el déficit con Bruselas y un grupo de medidas con alguna subida de impuestos. ¿Tienen líneas rojas?

El marco de subida de impuestos es simplista. En el fondo hay una gran mentira. Quien ha subido los impuestos, sobre todo los indirectos y los más regresivos como es el IVA ha sido el Partido Popular. Estamos hablando de tocar a segmentos de la población pequeños. La inmensa mayoría de la clase media y trabajadora no se vería afectada. Por ejemplo, en autónomos estamos planteando algo proporcional y no una tarifa única; por lo que muchos verían reducidas sus aportaciones al fisco. 

No hemos marcado ninguna de las medidas como línea roja, pero entendemos que hay una predisposición del Gobierno para aceptar la mayoría

Respecto a las líneas rojas, creo que siempre es inoportuno sentarse en una mesa de negociación marcando líneas rojas. Nosotros hacemos propuestas para poder negociar sobre lo concreto. No hemos marcado ninguna de las medidas como línea roja, pero entendemos que hay una predisposición del Gobierno para aceptar la mayoría si no todas las que estamos proponiendo. Y creemos que nos permite congregar en torno a esas medidas a la mayoría que tumbó en su momento tumbó a Rajoy.

- Parece que Hacienda está decidida a llevar al próximo Consejo de Ministros la misma senda de estabilidad que le tumbaron en julio en el Congreso. ¿Renunciarían a su exigencia de renegociar la subida del objetivo de déficit con Bruselas si el Gobierno pacta con ustedes incluir medidas concretas en los próximos Presupuestos?

A priori, no renunciamos a nada. Vamos con optimismo y con expectativas altas a la negociación. A partir de ahí, los plazos son los que son. Pero lo que sí le decimos al Gobierno es que va a ser muy difícil sustentar los servicios públicos si nos ceñimos a un déficit del 1,8% para 2019. Efectivamente, hay otras herramientas, porque no todo se define en la votación sobre déficit que presumiblemente tengamos en unas semanas. La Tesorería de la Seguridad Social no entra ahí y los créditos extraordinarios tampoco… Hay mecanismos... La cuestión presupuestaria no se ve exclusivamente perimetrada por el techo de gasto. En ese sentido, hay que ver el panorama general y ver qué medidas concretas queremos implementar y qué recursos son necesarios para poder llevarlas a cabo.

La cuestión presupuestaria no se ve exclusivamente perimetrada por el techo de gasto. Hay que ver el panorama y qué medidas queremos implementar

-Pero son conscientes de que aunque el Gobierno logre su respaldo y el de nacionalistas e independentistas en el Congreso, el PP se lo tumbará en el Senado. 

Claro. Nosotros lo que le decimos al Gobierno es que hay que derogar la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria, porque ahora mismo es una argolla sobre la acción de Gobierno que tiene España y es una cesión de soberanía inasumible que sencillamente no podemos aceptar. Efectivamente, esa ley hace que todo dependa del Partido Popular en el Senado. Sencillamente, es que no nos podemos mover con ese marco. Toda negociación en este sentido pasa por reformar y cambiar el marco legislativo en el que nos estamos moviendo actualmente. Si no lo cambiamos, estamos a expensas del PP y haciendo el paripé.

-Y si el PP -como ha anunciado Pablo Casado- vota en contra… ¿Qué debería hacer el Gobierno?

Derogar la Ley orgánica.

-¿Y si dice que no hay tiempo?

-Los tiempos siempre son relativos. Siempre se puede derogar una Ley orgánica si el Gobierno alcanza las mayorías suficientes y nosotros creemos que esas mayorías existen. Lo primero que hacemos es instar al Gobierno a que cambie el marco legislativo en el que nos estamos moviendo; casi por una cuestión de pura lógica y no porque tengamos ese capricho. Sino porque en ese marco es imposible negociar nada. Es absurdo. El Gobierno ha dicho hasta el momento que hay que ver fórmulas para ver cómo pueden evitar el bloqueo en el Senado. Nosotros les decimos que la única fórmula legal para eso es tocar y cambiar esa Ley orgánica. No hay otra. Cualquier otra vía sería incumplir la ley.

- Pongamos que el Gobierno no puede o no quiere cambiarla ¿Debería convocar elecciones o podría agotar la legislatura en esas condiciones?

No es que debiera convocar elecciones. Si no cambia esa ley, lo que le decimos es que vaya a negociar con el Partido Popular, que es el custodio de la llave. No tiene mucho sentido que negocie con nosotros algo que depende del PP. Es pura lógica, en realidad.

Si el Gobierno no cambia esa Ley, que vaya a negociar con el Partido Popular, que es el custodio de la llave

Ahora vamos a sentarnos con el Gobierno para ver a dónde queremos llegar. Eso es bueno y está muy bien. Pero antes de poder llegar a ningún sitio, tienes que poder salir de la cárcel donde estamos ahora mismo. Y esa cárcel se llama Ley Orgánica de Suficiencia Fiscal y Estabilidad Presupuestaria. Mientras no salgamos de esa cárcel –no nosotros-, el Gobierno está atado de pies y manos. Y el primer interesado en quitarse esas argollas para actuar y gobernar entendemos que es el Gobierno.

-¿Temen que Pedro Sánchez pueda utilizar ese aparente bloqueo para apretar el botón de las elecciones? 

Es que ese bloqueo ya no es nuestro, es del PP. Claro. Si lo que quiere es escenificar un bloqueo del Partido Popular, pues bueno. Pero aquí no se trata de escenificar nada. Se trata de intentar cambiar las cosas y de operar y avanzar por la senda que nos permita cambiar la vida de la gente. No andarnos con tanto teatro. Hagamos las cosas bien.

-Le decía lo de las elecciones porque aunque para ustedes "la única encuesta válida son las urnas", no sé si ven con preocupación la tendencia que muestran los últimos sondeos –sobre todo el CIS- tras el triunfo de la moción de censura. ¿Qué lectura hacen en el partido?

La lectura que hacemos de las encuestas es siempre relativa. Pero de todas maneras, al margen de lo que digan las encuestas –nos pongan por las nubes o nos manden a los infiernos-, nosotros siempre estaremos a favor de que se consulte a la ciudadanía. Y que se lleve cualquier tipo de bloqueo que se pueda producir a nivel político a la ciudadanía para que esta se exprese y conforme unas nuevas Cortes. Nosotros a las elecciones nunca les vamos a tener miedo; en ningún escenario. Y tampoco en este. Lo que sí creemos es que se pueden conformar mayorías con la aritmética parlamentaria actual para poner en marcha una serie de políticas progresistas que redistribuyan la riqueza y permitan que todos y todas podamos estar amparados por un estado del bienestar digno y con el que hemos soñado durante mucho tiempo.

-No sé si en su partido preocupa que puedan estar quedando, en cierta manera, eclipsados por la llegada del PSOE a La Moncloa.

-Bueno, creo que el PSOE tuvo un arranque muy interesante como Gobierno. Y las expectativas que teníamos una amplia mayoría de ciudadanos en España se vieron en ese primer momento animadas por cómo empezó a posicionarse, desde la propia conformación del Consejo de Ministras hasta las primeras medidas que tomaron. Pero luego nos da la sensación de que han sucumbido en cierta manera a las presiones que vienen de la derecha. Y lo que le decimos al Gobierno es que si tiene una voluntad clara de favorecer a las mayorías sociales, va a contar con un socio leal como somos nosotros. Pero apenas lleva tres meses y con un mes de verano de por medio.

Nos da la sensación de que (el Gobierno) ha sucumbido en cierta manera a las presiones que vienen de la derecha

-Y si no demuestra esa voluntad, ¿se replantearán entonces su relación con Sánchez? ¿Podrían endurecer su papel en la oposición?

-Claro. En la medida en que el Gobierno tome decisiones audaces y valientes que favorezcan a la mayoría, en esa medida nos tendrá a su lado. En la medida en que decida tomar un rumbo diferente, nos tendrá a otro lado, concretamente enfrente.

- Si el PP tumba la senda de estabilidad y Pedro Sánchez no convoca elecciones, debería trabajar los próximos Presupuestos sobre la base del objetivo de déficit del 1,3% que en su día pactó Mariano Rajoy con Bruselas. ¿Contemplan ustedes ese escenario?

-Ese escenario para nosotros sencillamente no existe. Entre otras cosas porque sería una locura y sería un suicidio. Los objetivos de déficit que negoció y fijó el PP fueron sistemáticamente violados por el propio Partido Popular. Nosotros lo que decimos es: sincerémonos, honremos nuestros acuerdos internacionales con Europa que nos obligan -aunque no estemos de acuerdo con Maastrich- e implican que tenemos que estar por debajo del 3% en déficit público. Pero hagamos unos Presupuestos pensando en la gente. Por eso insistimos tanto en cambiar el marco. España no necesita un techo de gasto sino un suelo de ingresos; necesitamos saber qué necesidades tiene la población española. Y a partir de ahí, vemos cómo los financiamos.



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