Política

El Gobierno rebaja la tensión con los agricultores por temor a un estallido social en las calles

Luis Planas admite que la subida del SMI, más del 28% en los últimos meses, "condiciona" la actividad agraria junto a otros aspectos y anuncia que convocará una serie de reuniones

El ministro de Agricultura, Luis Planas.
El ministro de Agricultura, Luis Planas. Efe/Chema Moya

El Gobierno teme que la revuelta de los agricultores encienda la mecha de la indignación en las calles. Tras la oleada de movilizaciones que tuvieron lugar la semana pasada, y que terminaron con cargas policiales en Extremadura, el Ejecutivo dePedro Sánchez ha optado por matizar el discurso sobre la influencia de la subida del SMI en el devenir del sector primario.

En menos de una semana, el Gobierno ha suavizado sus palabras. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, negó rotundamente que el incremento del SMI tuviese algún tipo de impacto en la drástica destrucción de puestos de trabajo en el campo que registró Extremadura.

Ahora, el ministro de Agricultura, Luis Planas, ha expresado a las organizaciones agrarias la voluntad del Gobierno de "poder examinar cuál es el impacto de este incremento en la rentabilidad de las explotaciones agrarias y estudiar las medidas pertinentes".

La titular de Trabajo mostró su "sorpresa" en reiteradas ocasiones cuando el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, apuntó que las drásticas cifras de desempleo podrían estar vinculadas a esa doble subida salarial. "Sorprenden algunas declaraciones", repetía. Y atribuyó los problemas del campo a la robotización y a la sequía.

El paro subió en casi en 20.000 personas en la región y 8.500 pertenecían al sector agrario. "Algo ha ocurrido", insistió el presidente autonómico.

Pero Planas ha tomado las riendas del asunto este lunes y, dejando a un lado la vehemencia de Díaz a la hora de rebatir a Fernández Vara y a los responsables de los sindicatos agrícolas que han llamado a la protesta, ha admitido que la subida del SMI -más del 28% en los últimos meses- "condiciona" la actividad agraria junto a otros aspectos como el precio del agua o de los fertilizantes. 

Abiertos a implantar "medidas complementarias"

Lo hizo en una entrevista en Canal Sur Radio por la mañana. Por la tarde, dejó aparte las "sorpresas" e inauguró la primera reunión de la mesa agrícola, donde planteó una batería de medidas a las asociaciones  ASAJA, UPA y COAG.

Aunque los productores han dejado claro a lo largo de estos días que no están en contra de la subida del SMI y que defienden un salario digno para todos los trabajadores, sí han puesto de manifiesto la "dificultad" añadida que les supone el asumir ese incremento en un contexto de bajos precios, cambio climático y de barreras comerciales. En definitiva, en un momento en el que las explotaciones han dejado de ser rentables.

Díaz no lo reconoció y alegó que no existía "ningún informe" o estudio que probase que subir el SMI incidía en el empleo, pero Planas se ha mostrado abierto a implementar "medidas complementarias". "Habrá que ver qué consecuencias tiene y si hay que tomar alguna medida complementaria de bonificación o incentivo como en ocasiones anteriores se hará", adelantó horas antes de reunirse con las Opas en el Ministerio de Agricultura.

No obstante, el ministro Planas aclaró que Fernández Vara "nunca puso objeción a la subida del SMI como tal, un compromiso social y político de este Gobierno". "Nadie piensa que el salario del trabajador del campo tenga que ser diferente al del sector servicios ni de un territorio de España a otro, algo que iría contra el principio constitucional de igualdad entre todos los españoles", puntualizó. Después insistió en este punto en la mesa con los agricultores.

Según el ministro, la subida del SMI tiene un "aval muy fuerte" al contar con el apoyo del Gobierno, la patronal CEOE y los sindicatos CCOO y UGT. Sin embargo, la mayoría de las asociaciones agrícolas que promueven las manifestaciones bajo el nombre de 'Agricultores al límite' señalan que no se sienten representadas por líderes sindicales como Pepe Álvarez (UGT), que les tachó de "terratenientes" tras manifestarse por el futuro del campo en Don Benito.

La coalición PSOE-Podemos trata de frenar el estallido del campo

La coalición formada por PSOE y Podemos no lleva ni 100 días al frente del Gobierno y trata de frenar a toda costa el estallido del sector primario en las calles. Las cargas policiales contra los productores en Don Benito han sido rechazadas por la oposición, pero también por la formación morada, mientras que la delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco las negó y se refirió a ellas como una actuación policial "proporcional en todo momento".

Ahora, Planas, que estaba presente en la feria agrícola donde se desencadenaron los incidentes, da la razón a los agricultores y ganaderos. "Nuestros agricultores y ganaderos tienen razón, se merecen este apoyo y el conjunto de la sociedad tiene que dárselo", insiste.

El ministro de Agricultura señala que no se trata de "un problema de una determinada categoría de agricultores más grandes o más pequeños, porque en el campo como en todas partes hay gente que está ganando dinero bien, gente que está muy justa y gente que lo está pasando mal, y la inmensa clase media de la agricultura y la ganadería española merece un apoyo en línea con lo que está sucediendo en Francia y Alemania, donde se están planteando problemáticas muy similares a la que hoy tenemos en España".

Fuentes sindicales cercanas a la mesa del diálogo agrario presidida por el ministro Planas han celebrado que el titular de Agricultura "por fin haya aparecido", ya que, según denuncian, "hasta que no se ha salido a la calle ha estado desaparecido". 

Planas ha anunciado que convocará una serie de reuniones en los próximos días para establecer una hoja de ruta

Por otro lado, los sindicatos agrícolas advierten que las protestas no cesarán hasta que no haya avances reales en sus demandas. La idea, dicen, es movilizarse en distintas comunidades autónomas a lo largo de las próximas semanas. También están dispuestos a colapsar carreteras. 

El secretario general de COAG, Miguel Blanco, valora positivamente que el Gobierno haya puesto en marcha la mesa de diálogo con las organizaciones agrarias, pero dice que "solo es un primera paso". "Ahora tenemos que acordar y eso está muy lejos todavía".

Planas ha anunciado que convocará una serie de reuniones en los próximos días para establecer una hoja de ruta con actuaciones en apoyo de los sectores más afectados como el del aceite de oliva y el hortofrutícola. Y ha destacado "el compromiso del presidente del Gobierno" de situar la política agraria como una prioridad para España de cara al reparto de los fondos para el periodo 2021-2027.

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