Politica

Sánchez, entre pitidos y patinazos, se erige en protagonista en su estreno en Palacio

El presidente se convierte en el protagonista de la Fiesta Nacional, entre los pitidos y su patinazo de protocolo, uno de los hechos más comentados en la recepción de Palacio

Resonaban aún por los rincones del Palacio Real los pitidos del desfile en la Castellana, cuando Pedro Sánchez se erigió de nuevo en protagonista. Su despiste en el protocolo lo convirtió, por unos instantes, en 'virrey' en el besamanos del Salón del Trono. Fue una de las anécdotas más comentadas entre los 1.500 asistentes a la recepción. Moncloa, en gesto inaudito, achacó luego al protocolo de la Casa Real este despiste del presidente. 

DebutabaSánchez como presidente en el día de la Fiesta Nacional. Debutaba también Pablo Casado como jefe de filas del PP y líder de la oposición. El veterano de la sesión en Palacio era Albert Rivera, quien, quizás por eso, no acaparó demasiada atención entre los medios. Sánchez, en conversación de corrillo con los medios, le quitó importancia a los abucheos, "es una tradición, no seré menos que González y a Zapatero".

No habrá elecciones anticipadas

Tras el saludo a los Reyes, Sánchez se dejó rodear por los medios. Parecía con ganas de hablar, quizás para borrar el leve bochorno de su patinazo. Por ejemplo, al ser preguntado por los presupuestos,  ya en marcha tras el acuerdo suscrito con Podemos, el presidente del Gobierno se mostró cauto pero esperanzado. Confía en que los nacionalistas, tanto catalanes como vascos, le otorguen su confianza, aunque desveló que ERC está más por la labor que el PDeCat". 

No contempla más elecciones que las andaluzas, el 2 de mayo, y las autonómicasy municipales en mayo. Está convencido de que llegará al final de la Legislatura. Señaló asimismo que no empezará a negociar hasta que las cuentas se presenten en el Congreso, a finales de noviembre o principios de diciembre, y mostró su confianza en que reciban el visto bueno de Bruselas. Sobre el espinoso asunto catalán, Sánchez comentó que 'estamos mejor ahora que hace un año, entre otras cosas, porque entonces acababan de proclamar la república y ahora nos situamos en otro escenario bien distinto".

"No os olvidamos"

Felipe VI, que concluido el acto, partió rumbo a Mallorca para transmitir su dolor por las dramáticas consecuencias del temporal y la riada, tuvo tiempo de saludar a buena parte de los invitados. En la Casa Real se ha guardado un tiempo prudencial para efectuar este desplazamiento, entre otras cosas, porque se trata de no estorbar a los equipos de salvamento, según estas fuentes. 

En el entorno del Rey se comenta con preocupación la iniciativa del Parlament de Cataluña de reclamar la abolición de la Monarquía, aunque se señala que el Rey no viajará a esa comunidad, ni dejará de hacerlo, por este motivo. "No os olvidaremos", dijo el Rey en su discurso del 3 de Octubre, que tantas ampollas levantó en el bloque secesionista.  

Pablo Casado, la otra figura más requerida de la jornada, mostró su rechazo a los abucheos a altos representantes de nuestras instituciones, aunque no ocultó que esta actitud de la gente "evidencia que hay un enorme cabreo con situaciones y hechos que están ocurriendo en España desde la llegada del PSOE al Gobierno". Casado fue uno de los pocos líderes políticos que inclinó su cabeza durante el saludo a los Reyes, igual que hizo su esposa, Isabel Torres. La esposa de Sánchez, Begoña Gómez, no estuvo presente en el desfile pero sí asistió a la celebración en el Palacio Real.

La plana mayor del Gobierno acompañó al jefe del Ejecutivo. Particularmente comunicativa estuvo Isabel Celaá, ministra de Educación y portavoz del Gabinete. Pedro Duque, quien fue protagonista semanas atrás de un escándalo por ocultar una sociedad patrimonial, pasó apoteósicamene inadvertido. 

El pelotón de los ausentes

Pablo Iglesias encabezó, un año más la lista de las ausencias previstas. El líder de Podemos, que acaba de adosarse a los Presupuestos de Sánchez, nunca ha estado presente en esta celebración. Argumenta que "con quien hay que estar es con la gente". A la hora del desfile y del acto en Palacio no se le vio con gente alguna. No asistieron tampoco ni el presidente de la Generalitat, Quim Torra, un clásico desde los tiempos de Artur Mas, ni el presidente del País Vasco, Íñigo Urkullu, así como los representantes parlamentarios de ERC y de Bildu. 

El ágape vino precedido por la polémica suscitada desde el ministerio de Defensa al suprimir el lema del desfile, que el año pasado rezaba "Orgullosos de ser españoles". Se ha borrado la frase para así no ofender a los secesionistas, beligerantes con la celebración. 



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