Política

Ciudadanos: así se forjó el partido nacido para plantar cara al nacionalismo

Ciudadanos ha pasado de ser fuerza minoritaria a convertirse en el partido más votado en Cataluña. Once años de historia en los que su líder ha saltado al Congreso y ha extendido la marca en el resto de España

Los líderes de Ciudadanos festejan la victoria en las elecciones catalanas.
Los líderes de Ciudadanos festejan la victoria en las elecciones catalanas. EFE

El salto definitivo de Ciudadanos a la esfera nacional se produjo con las elecciones autonómicas y generales de 2015. Pero el partido de Albert Rivera se fundó hace once años con el propósito de hacer frente a los partidos nacionalistas y dotar de contenido al centro-izquierda catalán. Ahora, su candidata Inés Arrimadas se ha logrado imponer en votos a los separatistas en las elecciones catalanas del jueves, aunque el más de un millón de papeletas cosechadas no le servirán para gobernar.

En los dos últimos años, la formación naranja ha experimentado una fugaz expansión por España con un discurso centrado en la regeneración democrática. De los tres diputados que tenían en la cámara catalana tras las primeras elecciones a las que se presentaron en 2006, han pasado a contar con 105 asientos en parlamentos autonómicos. De los trece concejales con los que empezaron, ahora suman 1.527. El número de afiliados tampoco ha parado de crecer: desde los 10.000 que tenían en 2014, han pasado a ser 31.000 miembros.

La fundación del partido no es tan pintoresca como la del PSOE, en la mítica Casa Labra de Madrid. El germen de Ciudadanos se remonta a un manifiesto firmado en 2005 por un grupo de quince intelectuales que intentaban dar un giro al futuro de la Cataluña gobernada entonces por Pasqual Maragall y un 'tripartito' tras dos décadas de 'pujolismo'. "Cataluña se ha vuelto inhóspita para los que no son nacionalistas", rezaba la primera línea de un segundo escrito publicado al año siguiente para sentar las bases de la futura formación. "El partido se fundó hace once años advirtiendo de que las cosas que hoy están ocurriendo podían llegar a ocurrir", recordaba Arrimadas este jueves por la noche en la celebración de la victoria ante cientos de simpatizantes

"El partido se fundó hace once años advirtiendo de que las cosas que hoy están ocurriendo podían llegar a ocurrir"

Inés Arrimadas, líder de Cs en Cataluña

Entre aquellos intelectuales estaban catedráticos, periodistas o escritores como Félix de Azúa, Albert Boadella, Francesc de Carreras, Xavier Pericay, Arcadi Espada o Félix Ovejero, entre los más conocidos. "El proyecto de construcción nacional, en el que participan todas las formaciones salvo el PP, está dejando al margen, sin representación política, a una parte importante de la población", argumentaban. Para elegir el nombre se inspiraron en las históricas palabras del 'expresident' Josep Tarradellas a su vuelta del exilio en 1977: "Ciutadans de Catalunya, ja sóc aqui". Escoger al líder no fue tan fácil y lo dejaron al azar durante el congreso fundacional. Ante la falta de acuerdo, Rivera llegó a ser presidente recurriendo al orden alfabético de los nombres. Albert sólo tenía 26 años

Aquel joven abogado apareció desnudo en el cartel cuando Ciudadanos presentó su candidatura a los comicios autonómicos de 2006. La estrategia surtió efecto a pesar del exiguo presupuesto con el que contaban por aquel entonces y su nula presencia mediática. Los casi 90.000 votos que obtuvieron les entregaron tres diputados en el Parlament. Aunque dos de ellos no se hablaban, sumaban el mismo número de escaños con los que se ha quedado ahora el PP de Xavier García Albiol en estos comicios. El expresidente José María Aznar ya ha emitido su parecer a través de FAES.

El salto definitivo

En las municipales de 2007 dieron el primer paso para desplegar su marca por el resto de España. Presentaron candidaturas en Salamanca y Alicante (donde no lograron representación), además de en Cataluña. Allí obtuvieron 67.315 votos y 13 concejales. En las generales de 2008 repitieron la estrategia y presentaron listas al Congreso por las 52 circunscripciones. Obtuvieron pocas papeletas, pero intentaron en repetidas ocasiones tejer un acuerdo con UPyD que nunca logró cuajar por la negativa de Rosa Díez.

Todos recuerdan el gran error de 2009: concurrir en coalición con Libertas a las europeas de aquel año. De tendencia muy conservadora, estaba liderada por el exdirector de la ONCE Miguel Durán. El nefasto resultado para la formación naranja y las discrepancias internas sobre la estrategia adoptada abrió un cisma que terminó con la dimisión de dos de los tres diputados de Ciutadans en la cámara catalana y el intento de apear a Rivera de su cargo de portavoz del grupo mixto. 

Un año más tarde, revalidaron sus tres diputados en el Parlament y ahí empezó la verdadera carrera hacia su expansión definitiva. Tras el adelanto electoral realizado por Artur Mas en 2012, pasaron de tener tres escaños a contar con nueve diputados. Entre ellos estaban la actual líder en Cataluña, el portavoz parlamentario Carlos Carrizosa o el actual secretario general del partido, José Manuel Villegas.

La candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas.
La candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas. EFE

En las municipales de 2011 lograron sus primeros concejales fuera de Cataluña y, a partir de ahí, la deriva independentista impulsada desde el Govern les llevó a desplegar su discurso más 'españolista' y en favor de la pluralidad dentro de la unidad. Llegaron a posicionarse en contra de prohibir las corridas de toros en Cataluña y la nueva cita con Europa en 2014 les dio dos europarlamentarios con casi medio millón de votos en toda España. El salto a la Carrera de San Jerónimo estaba a la vuelta de la esquina, en un momento en que Podemos crecía como la espuma. Pero no fue un camino de rosas. 

La cuarta asamblea del partido en 2017 supuso el giro ideológico con el que borraron la socialdemocracia del ideario

La formación se dejó por el camino 400.000 electores y 8 escaños entre las generales del 20-D de 2015 -la legislatura fallida- y las del 26-J de 2016, donde el PP de Mariano Rajoy volvió a hacerse con la Moncloa. La cuarta Asamblea General del partido supuso en febrero de 2017 un golpe de timón de Rivera hacia la derecha y el giro ideológico con el que borraron de su ideario la etiqueta de la socialdemocracia que figuraba en los orígenes del partido. Ahora se decantaban por el liberalismo progresista

Después de once años, el partido tiene por delante el reto de afianzar su expansión territorial y pulir los cuadros de cara a las próximas elecciones locales y autonómicas de 2019. La formación naranja mantiene su voluntad de ser implacable contra la corrupción tanto dentro como fuera de sus filas. Pero, de momento, sus miembros no han 'tocado' poder. Lo que sí han sido es determinantes a la hora de permitir los ejecutivos autonómicos de los populares en Madrid, Castilla y León, La Rioja o Murcia y el socialista en Andalucía. Habrá que ver qué alcance tiene a nivel estatal la victoria en las elecciones catalanas. 'Piano, piano', bromean en la formación. 



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba