El asesor que acompañó al ministro de Transportes, José Luis Ábalos, a Barajas y un diplomático del Ministerio de Asuntos Exteriores estuvieron toda la madrugada con Delcy Rodríguez en la terminal ejecutiva del aeropuerto hasta que la Policía la trasladó a la T-4 para que tomase el vuelo comercial a Doha (Catar), según han reconocido fuentes de ambos ministerios a Vozpópuli.

Ábalos explicó el domingo en una entrevista en LaSexta que su desplazamiento a Barajas fue de carácter privado ya que iba a recibir al ministro de Turismo venezolano, Félix Plasencia, por una amistad de varios años. Y que llegó al aeropuerto en el vehículo de su asesor porque prefirió prescindir del coche oficial y su escolta.

El ministro de Transportes subió al avión de Delcy Rodríguez y permaneció en su interior una hora y media, según las fuentes consultadas por este medio, aunque Ábalos limita el encuentro a 25 minutos. Tras abandonar el aeropuerto, su asesor y un diplomático del área de Protocolo de Exteriores se quedaron varias horas más con la 'número dos' del régimen de Nicolás Maduro en la sala alquilada por la compañía Sky Valet en la terminal ejecutiva para vuelos privados que hay en la T-1.

Delcy Rodríguez en una reunión internacional.

Ambos funcionarios de Exteriores y Fomento recibieron el encargo de ofrecer ayuda a Delcy Rodríguez y su séquito en lo que necesitaran, así como permanecer en el interior de la terminal ejecutiva de la T-1 hasta que se concretase el traslado de la comitiva hasta la terminal internacional de la T-4 para el vuelo de Qatar Airways con destino a Doha. El despegue se produjo a las 08.20 horas.  

Junto a estos funcionarios hubo un amplio dispositivo policial en torno a la sala VIP que obligó a ocupar el espacio adyacente ya que la Policía no selló en ningún momento los pasaportes de los miembros de la delegación venezolana.

"Razones de fuerza mayor"

El departamento de Arancha González Laya, ministra de Asuntos Exteriores, facilitó ayer a Vozpópuli nuevos datos sobre la polémica llegada de la vicepresidenta venezolana en la zona del 19 al 20 de enero. La embajada venezolana en Madrid "confirmó" al departamento de Protocolo de Exteriores que Delcy Rodríguez viajaba en un avión privado con destino a la capital española cuando al aparato le quedaban "unas cuatro horas de vuelo". Es decir, había pasado ya más de la mitad de las nueve horas del trayecto Caracas-Madrid, pero aún no había entrado en el espacio aéreo de España ni de Portugal, que también forma del espacio Schengen.

Además, "la cuestión de la escala como tal no se planteó en un primer momento" ya que Exteriores respondió a la embajada venezolana inicialmente que Rodríguez tenía prohibida la entrada en la Unión Europea y, por tanto, en España.

"El problema surge a continuación, porque los pilotos del avión en el que venía la vicepresidenta tenían imperativamente que descansar por razones de seguridad. Por ello, el equipo de Delcy Rodríguez se ocupa de gestionar una salida a la vicepresidenta venezolana en el primer vuelo disponible para que abandone Barajas y siga viaje hacia Turquía", ha explicado un portavoz de Exteriores a este medio.

Sin queja diplomática

"Técnicamente, la vicepresidenta no llegó a entrar en España y su 'escala' obedeció a razones de fuerza mayor: el descanso imperativo de la tripulación. La UE reconoce a los Estados miembros el margen necesario de interpretación para ejecutar las sanciones aplicando el sentido común", hizo hincapié el departamento de González Laya.

En base a esta información, el Gobierno de Nicolás Maduro ocultó deliberadamente la presencia de Delcy Rodríguez en el aparato y colocó al Ejecutivo español ante una situación endiablada, con poco tiempo para reaccionar. Sin embargo, España no ha presentado ninguna queja diplomática a Venezuela por este asunto, según ha admitido el citado portavoz.