“Dame tu mano… ¡No! ¡Esa no! ¡La limpia!”. Juan Tamariz

Tenemos la suerte en Madrid de contar con uno de los referentes internacionales del espectáculo. Desde hace ya muchos años, al abrigo del Circo Price, algunos de los mejores magos del mundo se reúnen para hacernos partícipes de esa ilusión que nunca debemos perder. Dirigido por el gran Jorge Blass, hasta el 14 de marzo podremos disfrutar de grandes espectáculos con todas las medidas de higiene y con la ventilación adecuada. Funciones de magia de cerca, la Gala Internacional de Magia de Escena, e incluso conferencias de Historia de la Magia que vestirán Madrid de fantasía y nos permitirán escapar, siquiera por unos minutos, de todo el dolor que está produciendo la pandemia.

Algo que siempre es muy anhelado en este festival es el Concurso Nuevos Talentos de la Magia. En él, jóvenes artistas son aclamados por el público y reconocidos por la organización como merecedores de su confianza. Es una lástima que quien, en mi modesta opinión, más méritos ha reunido desde la edición anterior no esté ni siquiera nominado, pese a sorprendernos, una semana sí y otra también, con sus trucos y su capacidad de hacernos soñar. Quizá sea su edad lo que le lastra, pero no, desde luego, su valía. Con 48 años, la ha acumulado sobradamente para hacerse acreedor, no ya de un accésit, sino del primer premio, pues su capacidad para unir cartomagia, escapismo y hasta desapariciones es digna de mención.

Usó la palabra para citar informes que sólo él conocía, los mezcló a la vista de todos los asistentes y nos convenció a todos de haber salvado a 450.000 personas de una muerte segura

Con la boca abierta nos dejó a todos cuando combinó, en una misma actuación, la magia de escenario y una variante de la cartomagia, normalmente reservada para magia de cerca. En un local digno de honores, donde tantas jornadas de gloria para este arte se han vivido, usó la palabra para citar informes que sólo él conocía, los mezcló a la vista de todos los asistentes y nos convenció a todos de haber salvado a 450.000 personas de una muerte segura. Debemos valorar el riesgo que supone, para el ilusionista, la combinación de estas dos artes tan distintas en un mismo espectáculo, y destacar, asimismo, su capacidad oratoria, que le sitúan al nivel de los más grandes. Los aplausos de la mitad de los asistentes apagaron el escepticismo de la otra mitad, que no podían creer lo que estaban viendo y escuchando.

El truco de la curva

Tan seguro se muestra de sus habilidades que ha exhibido a las cámaras hasta en dos ocasiones el truco que ya se ha bautizado como “doblegar la curva.” En julio, nos invitó a todos los que le escuchamos a salir y consumir, lo que hicimos con especial dedicación durante los meses de verano, mientras escondía bajo la famosa capa de Simón (un complemento que, en manos de cualquier otro mago, sería inútil) más de 15.000 fallecidos. Este mismo mes lo ha vuelto a hacer, cuidándose, eso sí, de usar una capa ahora mayor, pues las nuevas incorporaciones no caben ya debajo de la anterior.

Algo que, sin duda, ha pasado inadvertido para el jurado es la capacidad del mago de crear escuela. Y, más aún, cuando, en un arte en el que las mujeres no son mayoritarias, su alumno más aventajado lo es. Hay discusión a este respecto, no voy a evitar aquí la polémica, pues logró que otro de sus discípulos no sólo saliese indemne de un truco que tuvo trágicas consecuencias para decenas de miles de personas, sino que logró colocarlo al frente de la delegación noroeste; y eso no es moco de pavo, pues allí competían muchos otros, algunos de ellos alumnos aplicados de Carles, el maestro del escapismo residente ahora en Waterloo Circus (cierto que a la espera de destino, una vez que le han comunicado la rescisión de su contrato), otros de la escuela pujoliana (especializada en hacer desaparecer miles de millones de euros delante de nuestras narices, con un público totalmente entregado) y incluso de la junquerina, que toma su nombre del maestro escapista que logra estar simultáneamente, gracias al don de la ubicuidad judicial, dentro de una cárcel mientras celebra espectáculos masivos.

Pero, volviendo a la Maga Montero, que es de quien hablamos, es de destacar cómo ha logrado ilusionar a su audiencia de que no les cobraría nunca una entrada mayor que la que ya pagaban, para finalmente hacerlo, alcanzando un enorme éxito en la maniobra de distracción. Acompañada por su colega Mago Escrivá, ha anunciado una subida del 50% de la entrada a quienes acudan de forma autónoma; lo más increíble de este truco es que, si finalmente son capaces de ejecutarlo (y, dadas las habilidades transmitidas por su maestro, no debemos dudar de ello), la subida lo será por el mero hecho de intentar ingresar, aunque finalmente se queden fuera.

Cómo puede calificarse al arte de transformar en ayudas directas a autónomos y pequeños empresarios las quitas de deuda que, por 11.000 millones de euros, la banca rechaza

Esta misma semana, el mago Pedro nos ha vuelto a dejar boquiabiertos a todos con un fantástico truco. Cómo puede calificarse, si no, el transformar en ayudas directas a autónomos y pequeños empresarios las quitas de deuda que, por 11.000 millones de euros, la banca rechaza. Como bien señalan las crónicas de quienes presenciaron el magno evento, lo anunció, como manda la tradición, a bombo y platillo, a la vista de todos, y empleando de nuevo ese magno escenario que tanto le gusta como tan poco visita.

Quizá los honorables miembros del jurado no hayan apreciado estas virtudes. Pero no cabe duda de que, como tantas veces dicen los alumnos en la revisión de su suspenso, “Ud. me suspende, pero yo sé que estoy aprobado.” La historia, esa que dicen juez implacable, le colocará en el destacado lugar que merece en el arte del birlibirloque.