Luis Asúavozpopuli autores
Luis Asúa

Opinión

El punto crítico del PP

No hay que tenerle miedo, muy al contrario, a que convivan en España dos partidos en los espacios del centro y de la derecha

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (i), y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (i), y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. EFE

Las encuestas de la pasada semana anuncian lo que muchos anticipaban: el PP está acabado.  Extrañamente, estos muchos son casi todos de derechas, pues en la izquierda la intuición es mucho más rajoyista; para ellos, el PP aguantará.

Son también muchos los afiliados que se están dando de baja del PP. A quien firma esta tribuna, que milita desde hace muchos años, se le pasa por la cabeza casi a diario mandar la carta que finiquite su relación con el PP, pero motivos sentimentales aún lo impiden. Son muchos años de militancia, de trabajo, de vida, para largar amarras, definitivamente.

Los motivos para el desastre son obvios: la corrupción, el inmovilismo, la espantada de los jóvenes y de los ciudadanos más activos; el rajoyismo en suma, o el gobierno en el que, pese a las contradicciones y fracasos evidentes, no hay un asomo de autocrítica. 

La incapacidad del PP para la democracia interna es otro factor clave.  Aún alguno y alguna sacan pecho de las primarias de hace un año, que no llegaron ni a intento pues acabaron siendo un burdo fraude, muy sintomático de una organización ajena a los tiempos.

El PP debe abrir el melón de la democracia interna de forma urgente, y replantearse que no puede copar todo el espectro ideológico"

Además, apuntaría una causa más profunda para la crisis del PP y que tiene que ver con la UCD, e incluso antes con el partido único: la tesis de las dos Españas sigue vigente y se usa constantemente en la lucha política.  Y además, añadiría que sigue vigente de forma artificial, pues no responde a la realidad ideológica de los españoles. Estas divisiones fueron superadas hace bastantes años por una gran mayoría, compuesta por los más jóvenes y los menos politizados.

No hay que retrotraerse al éxito del felipismo con la campaña del dóberman contra Aznar, o las tensiones que provocaba ZP en sus campañas electorales y su gobierno (la ley de Memoria Histórica es un ejemplo casi grotesco), también hoy Podemos embiste a diario desde la idea de las dos Españas, construcción muy potente para aclarar límites y electores.

Otra cosa es el PSOE, que agotado en el frentismo, mientras no se ponga a pensar y a desarrollar un ideario que responda a las necesidades de la sociedad actual lo tiene especialmente difícil.  Hay que recordar que el socialismo, en su versión actual, prácticamente ha desaparecido en Francia, Italia, Grecia e incluso en el Reino Unido.  En este último país, ‘Momentum’, el equivalente de nuestros podemitas, va ganando poder en el laborismo frente a los moderados.

En la derecha, la idea de las dos Españas también está muy presente.  Es un buen instrumento en la lucha partidista. Recuerdo las primeras críticas a Ciudadanos como un partido traidor. Los describían como una frivolidad que rompía la unidad de la derecha frente a la izquierda. Y en esta idea, paradójicamente, se basará la campaña de Rivera para apuntillar al PP.  El voto útil será para Ciudadanos, como ha ocurrido en las últimas elecciones en Cataluña. Volvemos al partido único. Ciudadanos ampliará su ideario de origen: la extravagante unión de liberales y socialdemócratas, y deberá incorporar a la derecha confesional, a los conservadores más duros, a los cristiano-demócratas, a los regionalistas moderados y demás familias de la derecha para llegar a la mayoría, y ahí estará la semilla que enterró a la UCD y que está tumbando al PP. Se abandonarán las señas de identidad, caerán en contradicciones, y primará la gestión y el posibilismo sobre el gobierno y el liderazgo.  Y cuando llegan los gestores se olvidan los principios, y cuando se olvidan los principios pues ya se pueden imaginar lo que suele ocurrir y más en un país tan dado a la picaresca como es aún el nuestro.

El riesgo de Ciudadanos es que al ampliar su ideario, la extravagante unión de liberales y socialdemócratas, reforzada por los conservadores más duros, acabe como la UCD"

Enfocar el discurso, recuperar una voz única y diferenciada en nuestro mapa político que debe ser necesariamente liberal. Ahí puede estar la clave de su supervivencia. Será difícil, muy difícil que el PP asuma que ya no es el partido hegemónico de la derecha en España. Pero, aún hay tiempo. El PP debe abrir el melón de la democracia interna de forma urgente y limpia, y replantearse que no puede copar todo el espectro ideológico. 

Un partido liberal, verdaderamente liberal, podrá tener un gran recorrido. Hay un ejemplo en alguien que ya no está de moda: Esperanza Aguirre, quien consiguió desde un discurso liberal una amplia mayoría en Madrid, incluso en el denominado “cinturón rojo” de los municipios del sur de la región.  Los ejemplos de Thatcher o Reagan también son evidentes de cómo desde una base ideológica clara, y por qué no decirlo, aparentemente reducida, se puede convencer a una amplísima mayoría.

Y no es derrotismo lo que planteo.  El PP, para sobrevivir, deberá pasar por el inevitable purgatorio de tener que apoyar a Ciudadanos. Apoyo que podrá dar como partido en decadencia, de partido que está en las últimas bocanadas… o como partido que está rehaciéndose desde un liberalismo moderno -muy rico, por cierto, en sus respuestas a muchos de los problemas actuales; no hay más que leer a algunos autores de fuera- y prepararse para gobernar cuando recupere el voto de los jóvenes y de los ciudadanos más activos.  Además, habrá contribuido de forma esencial a modernizar ideológicamente nuestro país al arrumbar de una vez por todas la idea de las dos Españas. No hay que tenerle miedo, al contrario, a que convivan en España dos partidos en el espacio del centro y de la derecha.



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba