Opinión

El Partido Popular acaricia la mayoría absoluta en Madrid

Casi uno de cada dos de los votantes madrileños que se acerquen a las urnas el 4-M introducirá la papeleta encabezada por Isabel Díaz Ayuso

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso Europa Press
 

Si las tendencias apuntadas por las primeras encuestas madrileñas se mantienen y nada parece indicar que no sea así, el Partido Popular tiene a su alcance un resultado electoral que puede marcar el comienzo de un cambio de ciclo político que lleve a La Moncloa a Pablo Casado antes de lo que ni el más optimista de los übermilitantes populares se hubiese atrevido nunca a imaginar.

El terremoto político que señala el Votómetro es de tal magnitud que creemos necesario señalar que las encuestas sobre las que ha trabajado el equipo de Redlines para realizar su proyección son todas ellas posteriores al anuncio de la candidatura de Pablo Iglesias por parte de Unidas Podemos y previas al fichaje de Toni Cantó por parte del Partido Popular, por lo que entendemos que, si bien la proyección recoge a la perfección el efecto up & under producido por el líder morado entre sus votantes, aún no evalúa el probable trasvase de voto desde Cs hasta el PP que producirá el segundo. Pero vayamos por partes.

1.- El PP dobla sus votantes... y sus diputados

Según la serie de encuestas estudiadas en esta proyección, casi uno de cada dos de los votantes madrileños que se acerquen a las urnas el próximo 4 de mayo introducirá la papeleta encabezada por Isabel Díaz Ayuso.

¿Las razones?, Muchas y diversas, pero con dos muy claras. La primera es el dramático error cometido por Moncloa al convertir a Ayuso en una suerte de Juana de Arco, personalizando en ella todos sus ataques por la gestión de la pandemia (lo que la permitió construir un perfil de heroína defensora del madrileñito de a pie en el imaginario colectivo de esa comunidad). La segunda es la operación de la moción de censura murciana, un desastre político y estratégico de tal calibre que pasará probablemente a los anales de la historia como la operación de fontanería política más chapucera desde la moción de censura de Antonio Hernández Mancha contra Felipe González.

Es muy complicado que Ayuso consiga superar el estratosférico 53% cosechado por Aguirre en 2007, pero… ojo.

2.- El PSOE deja de ser la primera fuerza en Madrid

A pesar de que los socialistas resisten con cierta dignidad, en un 23%, que habla a las claras del heroísmo de unos socialistas madrileños capaces de votar de nuevo al, digamos, escasamente motivado Gabilondo, aderezado esta vez con la desconocida Hana Jalloul, a quien pretenden hacer pasar por “la Kamala Harris madrileña” (hay que tener cuajo), el PSOE dejaría de ser la primera fuerza política de la región, situándose a casi 20 puntos de los populares. Un hundimiento que anuncia turbulencias de cara a las próximas elecciones generales.

3.- El drama de Ciudadanos

Pero, si lo del PSOE es malo, lo de Cs es mucho peor, ya que se juega su propia existencia en Madrid en el peor momento posible. Es decir, tras tratar de perpetrar un extraño y exótico golpe de mano en Murcia (¡en Murcia!), cuyo efecto más probable va a ser que, además de tener que abandonar el propio Gobierno murciano sean desalojados también del de Madrid, pierden de paso una de sus escasas plataformas mediáticas nacionales que les quedaba.

La ley electoral madrileña, que solo permite escaños a los partidos que superen el 5%, puede significar que, o bien pierdan 19 escaños en el mejor de los casos (si consiguen llegar a ese 5% por los pelos como indica nuestra proyección), o bien que, a poco efecto que tenga el fichaje de Toni Cantó y los guiños del PP al electorado centrista, desaparezcan de la escena política madrileña de forma absoluta.

Algo que, por cierto, no arreglaría ni siquiera la circense entrada de Inés Arrimadas como vicepresidenta del Gobierno de Sánchez, que a buen seguro, está ya preparando el “Ministerio de las ocurrencias” de La Moncloa tras la ya probable ruptura entre PSOE y Podemos en fechas no demasiado lejanas.

Más Madrid, tercera fuerza política regional

El partido de Errejón & Cia pasaría, según la proyección del votómetro y a pesar de perder unos cuantos puntos y escaños, a situarse como la tercera fuerza en la Asamblea madrileña, por delante de Vox, UP y Cs. Todo un premio en vista de la que está cayendo

El “ganapierde" de Vox

A pesar de que Vox pueda convertirse en el árbitro del próximo Gobierno madrileño, una lectura más profunda de las encuestas publicadas desde las pasadas elecciones desvela cómo la formación de Abascal ha ido perdiendo fuerza de forma sostenida en esta región.

Aún así, su representación en el Parlamento parece que se mantendrá en guarismos similares a los logrados hace dos años.

Pablo Iglesias y la larga agonía de Unidas Podemos

Nadie puede dudar a estas alturas del talento teatral de Pablo Iglesias, un político que con su salvífico sacrificio personal al abandonar el Gobierno de España ha conseguido insuflar algo de esperanza a un partido que, al igual que Cs, corría grave riesgo de desaparecer de la política madrileña, y que a pesar de que el globo esté deshinchándose poco a poco, parece que va a permitir a los morados casi alcanzar una decena de asientos en la Cámara regional.

Extra Bonus: Atentos a las tendencias

Estén muy atentos durante los próximos días a las tendencias electorales, sobre todo las dos últimas semanas de campaña, ya que, por lo que empezamos a ver:

1.- No es descartable un “efecto arrastre” de voto que beneficie al PP atrayendo “voto ganador” desde casi todo el espectro político, haciendo desaparecer a Cs y perjudicando seriamente a Vox

2.- Tampoco descartamos que se profundice una ya evidente desmovilización de la izquierda que perjudicaría al PSOE y Más Madrid, pero que podría dejar a Unidas Podemos en una situación muy comprometida acercándolo peligrosamente al 5% necesario para entrar en la Asamblea de Madrid.

César Calderón, María Pinto y Gabriel Diego Badiola son consultores políticos en Redlines.

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