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Imma Lucas

Opinión

Carbón para Madrid y Cataluña

Se pone de nuevo en solfa el funcionamiento del sistema autonómico, 17 formas de decidir frente a una crisis sanitaria global que no entiende de territorios

Vacunación contra la covid-19
Vacunación contra la covid-19 EFE

Dos gobiernos distintos, uno nacionalista español y constitucionalista, otro nacionalista e independentista catalán y a cuál más quejica por diferentes motivos, es obvio que este año los Reyes Magos solo les han premiado con carbón por su pésima gestión con la operación vacuna. Estamos hablando de dos de las comunidades españolas con mayor potencial administrativo y logístico

Ambas lanzan pelotas fuera ante tal gestión. Una dice que no tiene dosis. Miente. En Madrid no se han administrado ni un 10% de las que tienen. En Cataluña que atribuye el retraso, como uno de los motivos, al cierre antes de fiestas del Canal de la Mancha. La realidad, según los últimos datos que ha facilitado Sanidad, es que en España sólo se han puesto un 19% de las dosis de vacunas que tenemos. Vamos un suspenso en toda regla.

El plan que nunca existió

¿De qué sirve tener dosis de vacunas si no se administran? De nada.  Esto no iba a ser fácil, lo sabíamos, la ilusión de recibir vacunas -ya tenemos la segunda, la de Moderna y esto es un logro de la ciencia- se suma con la incapacidad de las administraciones para activar un Plan de Vacunación que es de cajón que no está funcionando. Nuevamente se pone en solfa el funcionamiento del sistema autonómico, de 17 maneras de decidir, frente a una crisis de salud pública global que no entiende ni discrimina territorios.

Lo peor está en no reconocer el error, o los errores que se cometen, e intentar vender que son los demás los culpables, sean quienes sean

Esto no va de izquierdas o de derechas, de rojos, morados, azules o naranjas –que ya tenemos un arcoíris en política-, de  constitucionalistas o independentistas, esto va de salvar vidas. Diez meses después de declararse la pandemia, ocurre que  la mediocridad política hace gala exhibe lo peor de su gestión. Vamos tarde y mal desde que empezó esta pesadilla. Y lo peor está en no reconocer el error, o los errores que se cometen, e intentar vender que son los demás los culpables, sean quienes sean.

Aunque, en este caso para ambos, tanto para Madrid como para Cataluña, la culpa será siempre de Salvador Illa, y en este último caso hay una intencionalidad política evidente. Sobran palabras porque Cataluña ha iniciado su carrera electoral y todo lo que parecía que podría recibir en su beneficio ERC por su gestión de la pandemia va a ir en su contra si siguen fallando como hasta ahora están haciendo.

Llegar a tiempo

La otra ala independentista, los de Junts, se frotan las manos pero los de Vox mas que ya ven como están creciendo en afiliados y eso es un dato, previo a cualquier elección, que insufla optimismo en los partidos. Dos de las comunidades con más recursos de este país reciben un suspenso en su mayor reto de la historia actual, una vacunación masiva, sin precedentes, con los centros de atención primaria colapsados, saturados y con un personal que agoniza. Vacunas tenemos, ese no es el problema, el problema es ponerlas.

Asturias o Canarias, no sin problemas, superan en gestión a Madrid y Cataluña que francamente algo tendrán que aprender. Asturias no ha parado, día y noche, en el proceso de vacunación. Allí no han querido saber de fiestas ni de domingos. Ahora sobran las quejas, sobra el culpar al otro. Madrid y Cataluña tienen más que merecido el carbón que les han traído los Reyes por no haber estado a la altura de lo que todos los ciudadanos necesitan. Lo primordial: que las vacunas lleguen a sus casas cuanto antes mejor. Cuídense, con mascarilla siempre.

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