La candidatura de Pablo Iglesias a la Comunidad de Madrid ya ha tenido su efecto en las encuestas aunque quizá no el que esperaba: por primera vez, en los cuarteles de invierno de Sol, se acaricia la posibilidad de una mayoría absoluta en solitario de Isabel Díaz Ayuso, algo impensable –incluso- cuando la ahora presidenta en funciones decidió disolver y convocar elecciones.

“Esto es muy largo”, aseguran en fuentes cercanas a la presidenta madrileña. “Prudencia, pero quedan claros los dos modelos y la gente va a tenerlos muy diferenciados”, insisten anticipando cuál será el eje de la campaña del PP que, una vez más, Ayuso deja en manos de Alfonso Serrano y de Miguel Ángel Rodríguez.

La sorpresiva salida de Iglesias del Gobierno –tras no convencer a su pareja Irene Montero ni a otros pesos pesados del partido, como Rafa Mayoral- provocó el cambio inmediato del “Socialismo o libertad” que enarboló Ayuso cuando anunció el adelanto electoral, por el de “Comunismo o libertad”. Y los sondeos reflejan ya la polarización Ayuso-Iglesias.

Según GAD3, la empresa de demoscopia que preside Narciso Michavila, en un sondeo publicado en ABC tras conocerse la convocatoria del 4-M pero sin que Iglesias hubiera anunciado su candidatura, Ayuso obtenía de 57 a 59 diputados. Ganaba con holgura, pero se quedaba al menos a 10 escaños de los 69 que marcan la mayoría absoluta y necesitaba los 14-16 que le asignaba a Vox.

La misma encuestadora, el día 17 de marzo, en el primer sondeo realizado tras conocerse el anuncio del vicepresidente del Gobierno de competir el 4-M, llevaba el triunfo de Ayuso hasta los 62 escaños: es decir, a 7 de poder formar gobierno en solitario. El ‘efecto Iglesias’ aupaba a Ayuso, que recogía incluso votantes de Vox, que bajaba a 10-12 escaños y se nutría de la hecatombe de Ciudadanos, que no entraría en la Asamblea al quedarse lejos del 5% requerido.

En el otro lado del espectro ideológico, Iglesias conseguía su principal objetivo: antes de su anuncio, Unidas Podemos estaba al borde de quedarse fuera de la Asamblea. Apenas le otorgaban un 5,1% y 7 escaños. Una ruina ideológica y económica, así como un futuro muy sombrío para Iglesias, que necesitaba un lugar donde acomodarse cuando Pedro Sánchez decidiera prescindir de Podemos en el Gobierno en el previsto giro al centro, cuando los hombres de negro de Bruselas proyecten sus sombras sobre las necesarias reformas estructurales..

Iglesias, a costa de Errejón

Su anuncio, disparaba las opciones de Podemos hasta los 14-15 escaños, a costa de su “enemigo íntimo”, Íñigo Errejón, y de Mónica García, la enfermera del 12 de Octubre que Iglesias –el macho alfa- quiso quitarse de en medio con una oferta envenenada. Más Madrid, sin Iglesias, optaba a 15-17 escaños; con la “vuELta”, se quedaría en 13-14.

¿Y el PSOE? Como Ángel Gabilondo, su candidato: ni frío ni calor. La llegada de Iglesias a la pugna le araña dos escaños, aunque mantendría la segunda posición con 35-37 escaños. Eso sí, muy lejos de Ayuso y sus 60-62 escaños. ¿Por qué Sánchez decide mantenerle como candidato? Es algo que en el PSOE de Madrid no se explican.

Más allá de las encuestas, en Sol están convencidos de que la movilización que provocará la candidatura de Iglesias “nos beneficia”. Y están seguros de que muchos miles de votantes de Ciudadanos que “se han quedado huérfanos” esta semana ante la implosión del partido y el espectáculo de deserciones y que pensaban no salir a votar el 4-M, “estarán a primera hora en los colegios para votar contra Iglesias”.

Otros expertos consultados coinciden: Iglesias ha convertido las elecciones en un “conmigo o con el fascismo”. Ayuso, en “comunismo o libertad”. Y ante esto, insisten, los “moderados se desdibujan”

Otros expertos consultados coinciden: Iglesias ha convertido las elecciones en un “conmigo o con el fascismo”. Ayuso, en “comunismo o libertad”. Y ante esto, insisten, los “moderados se desdibujan”. Ciudadanos, en un movimiento desesperado, ha presentado a Edmundo Bal y ha forzado a Ignacio Aguado a apartarse, pero las encuestas avisan que el 4-M asistiremos al entierro naranja.

También, que el PSOE y Más Madrid empeorarán resultados. Y que solo Unidas Podemos, gracias a Iglesias, mejorará resultados y el líder tendrá dos años garantizados de sueldo en la Asamblea y para preparar, como exigen dirigentes de la formación morada, su salida definitiva de la jefatura de Podemos.