Juan Labordavozpopuli autores
Juan Laborda

Opinión

En defensa del Impuesto de Sucesiones

Con la propuesta de eliminar este tributo, lo que propone Ciudadanos es más de lo mismo, consolidar una sociedad ineficiente, desigual e injusta

El líder de Ciudadanos Albert Rivera.
El líder de Ciudadanos Albert Rivera. Efe

Anonadado, perplejo, estupefacto. Así me he quedado viendo los argumentos de aquellos que desde la superclase se pretende aupar al poder para que nos continúen desgobernado. Me refiero a Ciudadanos (Cs) y su argumentación contra el Impuesto de Sucesiones. Solo con oír sus explicaciones contra este impuesto es suficiente para evitar que, democráticamente, accedan al poder. Consolidarían de por vida el actual modelo productivo patrio, dominado por lobistas, rentistas, y terminarían destrozando las ya de por sí mínimas esperanzas de nuestra juventud en nuestra querida España.

Los impuestos que hay que rebajar, señor Rivera, son otros, la carga fiscal que soportan los trabajadores, los autónomos y los pequeños empresarios, y ese impuesto tan injusto llamado IVA. Todo lo demás es consolidar una nueva sociedad feudal. El argumento del señor Rivera es, digámoslo suavemente, perverso: “Hemos logrado suprimir el Impuesto de Sucesiones en Andalucía y Murcia, y vamos a luchar para que se suprima en Aragón y en toda España. No es justo pagar dos veces por lo que es tuyo”. El argumento de la doble tributación simplemente es patético. Lo único que se podría estudiar es la elevación del mínimo exento para las transmisiones de primer grado, pero su eliminación, nunca, jamás. ¿Nos encontramos ante los nuevos patriotas de hojalata?

No me extraña que con estos argumentos, desde el Ibex 35, plagado de rentistas, se pretenda aupar a este nuevo partido, una vez que dan por finiquitado al Partido Popular -de esto último creo sinceramente que se equivocan-. Pero con este tipo de afirmaciones, Cs simplemente hace parecer fraternal al actual partido en el poder. Por cierto, ¡qué vergüenza que el PSOE se prestara también a este juego en Andalucía!

Señor Rivera, ¡no al nuevo feudalismo!

Para que Rivera entienda las estupideces de sus afirmaciones, permítanme detallar los argumentos que ciertos multimillonarios estadounidenses utilizaron cuando George W. Bush, bajo el influjo ideológico en materia económica de los neoconservadores, quiso eliminar el impuesto de sucesiones en los Estados Unidos. Entonces 120 multimillonarios (entre ellos Warren Buffet y Bill Gates) hicieron público un manifiesto en el que decían: "Eliminar el impuesto de sucesiones sería negativo para nuestra democracia, nuestra economía y nuestra sociedad... Conduce a una aristocracia de la riqueza que transmitirá a sus descendientes el control sobre los recursos de la nación. Todo ello basándose en la herencia y no en el mérito".

Warren Buffet y Bill Gates: eliminar el impuesto de sucesiones “conduce a una aristocracia de la riqueza que transmitirá a sus descendientes el control sobre los recursos de la nación”

Lo que usted propone señor Rivera es una vuelta al feudalismo. Y usted de esta manera es copartícipe de cómo los poderosos se han apropiado del mito de Robin Hood para su beneficio. En esta nueva versión de tal mito, descrita a la perfección por el periodista y escritor inglés James Meek, “el sheriff de Nottingham es el Estado, que lleva a cabo un despiadado saqueo de las propiedades y dinero de aquellos campesinos honestos que trabajan duro, con el objetivo último de financiar al nuevo concepto de ricos, es decir, los desempleados, los discapacitados, los refugiados, las madres solteras de la clase trabajadora, los gorrones, los garrulos, los cinceladores y tramposos“. En esta nueva versión, “Robin Hood es el que rebaja los impuestos a los ricos. Hay que sabotear al sheriff de Nottingham y sus malvados dispositivos de recaudación de impuestos, entre ellos el de sucesiones y herencias”.

Pero detrás del lenguaje usado, lo único que hay son mentiras, pura palabrería. Los grandes beneficiarios de todos los recortes impositivos son los mega-ricos, quienes, bajo el nuevo lenguaje, han pasado a denominarse “gente trabajadora”. Y de estos lodos, estos barros. No lo olviden, todo está relacionado: paraísos fiscales, inestabilidad financiera, desigualdad, pobreza, descenso de la productividad, hundimiento de la inversión en capital y desarrollo…

Una propuesta fiscal para España

Si quiere señor Rivera le ofrezco una propuesta fiscal. Fernando Scornick y el economista británico Fred Harrison detallan en su obra “La Especulación Inmobiliaria y el Silencio de los Corderos” la complicidad de las élites políticas patrias con un sistema monopólico, que solo podrá ser detenido cuando los ciudadanos tomen democráticamente el control de las políticas, fundamentalmente las fiscales, hoy instrumentadas en beneficio de los buscadores y apropiadores de rentas.

Los autores proponen las reformas necesarias destinadas a reorientar la economía lejos de los ciclos de negocios basados en la generación de burbujas y de sus estallidos. Dichos ciclos victimizan a casi todo el mundo, especialmente a los grupos más vulnerables, a través del desempleo, la pobreza, la desigualdad, y la falta de acceso a la vivienda.

Los impuestos que hay que rebajar, señor Rivera, son otros: el IVA y la carga fiscal que soportan los trabajadores, los autónomos y los pequeños empresarios

España, si quiere cambiar de modelo productivo debe convertir en antieconómica la inversión inmobiliaria, refugio permanente de los españoles bajo un sistema absolutamente irracional. Es necesario incrementar radicalmente el impuesto inmobiliario para llevarlo a niveles de otros países desarrollados, bajando otros gravámenes y estableciendo eximentes para viviendas modestas. Se trata de cambiar radicalmente el régimen fiscal español. La recaudación incrementada del impuesto inmobiliario debe utilizarse para rebajar o suprimir otros impuestos como el IVA y el IRPF.

La mejor forma sería gravar en forma directa el valor del suelo urbano y rural, tal como se hace actualmente con el IBI, pero sobre valores que representen como mínimo el 80% del valor de mercado. Un posible comienzo de implantación del sistema sería estableciendo una tasa promedio del 2% sobre el 80% del valor comercial, evitando gravar a los sectores de propiedades de más bajo valor. De esta manera se recaudaría 49.000 millones de euros, que permitirían reducir al mínimo posible el IVA y las rentas del trabajo. Si aplicáramos una tasa promedio del 3% la recaudación sería espectacular, 73.000 millones de uros, lo que permitiría reducir al mínimo el IRPF, disminuir el IVA y financiar, por ejemplo, una renta básica. Ello supondría dar un impulso a nuestro país y cambiar de verdad nuestro sistema productivo. Todo lo demás es más de lo mismo, consolidar una sociedad ineficiente, desigual e injusta. ¿Hasta cuándo lo soportaremos? De nosotros depende. Pero obviamente Cs no es la solución, sino que es parte del problema. Los nuevos patriotas de hojalata.



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba