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Verónica Fumanal

Opinión

Cataluña, el objetivo de la moción de Vox

Una moción de censura es la mejor herramienta en plena campaña electoral catalana para un partido que apenas tiene presencia en esa comunidad

Miles de manifestantes a favor de la independencia de Cataluña.
Miles de manifestantes a favor de la independencia de Cataluña.

La política lo ha invadido todo, los espacios informativos han copado todas las franjas horarias de algunas cadenas de tv que han hecho de la información su única oferta televisiva. Los diarios, las radios no dan a basto para cubrir toda la actualidad política de los partidos que ahora tienen representación parlamentaria. Todos ellos, con un único objetivo: ser los protagonistas de los espacios informativa. Lo que coloquialmente se ha llamado: llevarse los titulares, y en redes sociales, ser trending topic.

Con estos objetivos tácticos es muy difícil hacer política, porque la política va de negociación, acuerdo y resultados; sin embargo, para liderar la agenda hay que tirar de extravagancia, critica y descaro. Así, que la política que actualmente consumimos en los medios es una especie de hoguera de las vanidades, en la que hay muy poco de política real y mucho de artefactos tácticos para que hablen de uno, aunque sea bien. Y en esta clave se debe enmarcar la moción de censura de Vox como campaña electoral en Cataluña.

Fue Felipe González, en 1980, quien convirtió la moción de censura en un arma de estrategia política, que consistía en evidenciar la debilidad del Gobierno, y aunque se perdiera en la Cámara, se ganaba en la calle

La moción de censura, como bien sabe el lector, es uno de los mecanismos constitucionales de confianza de la Cámara al Gobierno, junto con la cuestión de confianza. La diferencia sustancial entre ambas es que la primera la impulsa la oposición, que considera que el Gobierno ya no tiene la confianza de la Cámara, y la segunda la impulsa el Gobierno para demostrar que sí la tiene. Fue Felipe González, en 1980, quien convirtió la moción de censura en un arma de estrategia política, que consistía en evidenciar la debilidad del Gobierno, y aunque se perdiera en la Cámara, se ganaba en la calle. Obviamente, es un arma de doble filo, y no a todos les funcionó de esta manera. Podemos decir que el único que repiticó la proeza de González fue Fernández Vara en 2014 en Extremadura, quien también la perdió en la Asamblea pero la ganó en la calle y se impuso a Monago en las elecciones de la Junta de Extremadura en el 2015.

La única excepción

Estas jugadas de todo o nada, pueden salir bien o pueden salir fatal. De fracaso estrepitoso podrían hablar Hernandez Mancha (PP) quien intentó la misma jugada contra González y tuvo que dimitir tras el sonoro batacazo; o Iglesias, quien en lugar de minar el gobierno de Mariano Rajoy, lo hizo más fuerte reafirmando los apoyos que lo mantenían en el poder, a saber: Cs, PNV, CC, UPN. En la otra cara de la moneda se sitúa la única moción de censura que ha prosperado en España tras 41 años de democracia, la de Pedro Sánchez, que tan solo unos meses después de la fracasada moción de Unidas Podemos, supo encontrar el momento, que en política es casi lo más importante y el porqué, que es determinante, para arrebatarle a Rajoy la confianza de la Cámara... sí, sí, arrebatarle la confianza... ni desbancarlo, ni desalojarlo, que últimamente las metáforas políticas nos arrebatan la verdad sobre la misma.

Qué tremenda casualidad y qué bien le vendría a Vox como plataforma de visibilidad en medio de una campaña en la que, hasta el momento, carecen de espacios electorales propios

Ahora tenemos en capilla la moción de censura de Vox, y qué casualidad, que igual que Torra con el calendario de sus elecciones, no nos desvelarán la fecha hasta que a ellos no les cuadren con sus intereses. A ver si van a hacer coincidir la moción de censura con las elecciones en Cataluña. Qué tremenda casualidad y qué bien le vendría a Vox como campaña de visibilidad en medio de una campaña en la que no disponen de espacios electorales propios. Igual ahora se entiende un poco más por qué Vox ha anunciado una moción de censura para un futuro próximo pero no establecido que no tiene ninguna posibilidad de prosperar.

Como ya se ha dicho con insistencia, Sánchez tiene amplias probabilidades de salir más fuerte de esta moción, básicamente, porque evidenciará que no hay alternativa posible a su Gobierno, algo que ratifican todas las encuestas recientes. Porque además, ni uno de los socios de investidura del Gobierno de coalición podrían sobrevivir políticamente si se abstuvieran en una moción de Vox... ¿se imaginan ustedes a los de JxC, que no apoyaron a Sánchez, o incluso a los de Arrimadas, que tampoco lo hicieron, apoyar ahora en la moción de censura de Vox?. Sinceramente, no, por muy en desacuerdo que puedan estar en algunas de iniciativas de Sánchez.

Muchas explicaciones

Pablo Casado es la primera víctima de la moción de censura, pues tendrá que elegir entre malo y peor; situarse al lado de Sánchez con una abstención, que Vox tachará de cómplice, o apoyar a Vox, que sería tanto como admitir que la moción la deberían haber presentado ellos. Arrimadas es la segunda víctima de esta jugada. Cabe recordar que fue Ciudadanos quien ganó las últimas elecciones en Cataluña y el nicho fundamental en el que quiere pescar Vox para entrar en el Parlament, algo que ya da por seguro la última encuesta del Centre d’Estudis de Opinió (el CIS catalán). Así pues, Arrimadas, igual que Casado, tendrá que explicar a sus votantes porqué es Vox quien impulsn una moción de censura suicida que muchos de sus partisanos apoyarían, como si eso fuera a debilitar a Sánchez.

Vox ha conseguido su objetivo, que en absoluto era dañar el Gobierno de coalición. Lo necesitan para seguir alimentando su odio hacia el Ejecutivo 'bolivariano-indepe-etarra-antiespañol', si no. de qué vivirían unos señores que no han propuesto absolutamente nada y cuyo programa de gobierno es el anti: antirrojos, antifeministas,... La única política de Vox es seguir alimentando el fuego de la hoguera de las vanidades, porque de la otra política no entienden, no saben, ni tienen ningún interés en formar parte de ella. El populismo encuentra en la retórica y la hipérbole su forma de medrar en las instituciones, por ello, una moción de censura en plena campaña catalana es su mejor arma de marketing político. No duden en la eficacia electoral de ser los protagonistas de la oferta informativa.

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