Mientras estudiaba el comportamiento reproductivo de las tortugas verdes, Tomoko Narazaki, investigador de la Universidad de Tokio, se encontró con que la trayectoria que seguían estos animales al dirigirse a su lugar de puesta de huevos describía una serie de círculos para los que no encontraba explicación. “No podía creer lo que veían mis ojos cuando analicé los datos, porque las tortugas hacían círculos de forma constante, ¡como si fueran máquinas!”, explica el investigador. “Cuando regresé al laboratorio, informé de este interesante descubrimiento a mis colegas, que utilizan los mismos sistemas de datos en 3D para estudiar una amplia variedad de megafauna marina”. Y lo que sucedió a continuación sorprendió a los investigadores todavía más: se dieron cuenta de que varias especies de mamíferos marinos mostraban más o menos el mismo patrón de movimientos en círculo.

En un artículo publicado este jueves en la revista iScience, el equipo de Narazaki aporta información sobre diferentes eventos en los que tiburones, ballenas, delfines, tortugas y hasta pingüinos describieron círculos consecutivos al nadar más de dos veces y a velocidades constantes. Para los autores, el descubrimiento es sorprendente porque en principio la manera más reciente de desplazarse es en línea recta, de manera de que debe haber una buena razón para que este comportamiento se repita. 

Los investigadores han observado que buena parte de estos círculos se producen en zonas donde los animales se alimentan, de modo que podrían tener una utilidad para encontrar comida. Observan, por ejemplo, que 272 eventos de este tipo registrados en tiburones tigre en Hawái tienen esta finalidad. Sin embargo, las focas tienen este comportamiento durante el día y se alimentan por la noche. Por su parte, los círculos que trazan las tortugas podrían jugar algún papel en la navegación. 

¿Todos dan vueltas por lo mismo?

Natacha Aguilar, bióloga marina que trabaja estudiando las ballenas en Canarias y no ha participado en este trabajo, el resultado es muy interesante. Ella y su equipo también han observado este tipo de movimientos en los zifios que estudian, aunque no han analizado las causas con detalle, de momento. A su juicio, no está claro si la causa de estos movimientos en círculo sea común, tal y como sugieren los investigadores. “Está claro que distintos animales lo hacen para distintas cosas, por las posiciones de los círculos dentro de los patrones de buceo”, explica a Vozpópuli. “En los tiburones parece directamente relacionado con la alimentación, quizá para detectar estímulos olfativos - los tiburones son narices nadadoras -, mientras que los leones marinos no. En los leones marinos y en las tortugas parece relacionado con la orientación. Y en los zifios tengo que darle vueltas, porque lo hacen en las maniobras de descenso y en el ascenso”.

“Lo que mas me sorprendió fue que las tortugas que regresan a su hogar desarrollan este movimiento en círculo en lo que parecen localizaciones importantes para la navegación, como justo antes de la aproximación final a su destino”, asegura Narazaki. El comportamiento de navegación en círculo se había observado anteriormente en casos tan llamativos como los tiburones martillo, en los que se sospecha que los campos magnéticos juegan un papel. En este caso, los investigadores también creen que los animales podrían estar buscando la manera de usar el magnetismo terrestre para orientarse, pero aún hay abiertas muchas incógnitas.

En los siguientes trabajos, el equipo de Narazaki quiere combinar el seguimiento de estos animales marinos con la monitorización de sus contantes vitales, para comprender mejor qué cambios internos podrían estar experimentando mientras dan estas misteriosas vueltas bajo el océano.

Referencia: Similar circling movements observed across marine megafauna taxa (iScience)