El Consejo de Ministros ha aprobado una de las leyes más polémicas y absurda de la legislatura. Una norma que va a impedir que generes tu propia energía, aunque te salga más barato. Se trata de subvencionar el oligopolio eléctrico con un impuesto a las nuevas alternativas de autoconsumo. La red no ha dejado escapar el momento para reivindicar un derecho pateado por el sistema y que penaliza la energía más sostenible. Estas son las claves.

Los propietarios de paneles solares que precisen del respaldo de la red cuando no tengan sol pagarán un peaje por cada kWh que produzcan. Las eléctricas se aseguran así que si el autoconsumo se generaliza cobrarán siempre proporcionalmente al éxito de este, en vez de cobrar SOLO los kWh que se necesiten cuando no hay sol.

Este ‘peaje de respaldo’ que se exige pagar a los autoconsumidores que estén conectados a la red por la noche es hasta un 27% más caro que comprar la electricidad directamente a la red.

Hoy en día, para una vivienda unifamiliar, es más barato a corto plazo una inversión en autoconsumo con instalaciones solares que comprar energía en la red. Sin embargo el nuevo gravamen es tan elevado que en la práctica sale más a cuenta seguir enganchado a la red que pasarte a una energía limpia con respaldo. Es la forma que tienen las eléctricas de asegurar su parte del pastel si el autoconsumo se generaliza.

Por ejemplo. El tiempo de amortización de una instalación fotovoltaica unifamiliar sencilla está entre 8 y 10 años según la Unión Fotovoltaica Española. Con la nueva ley el tiempo para amortizarla sería de 23 años. Una inversión que solo compensaría a comunidades o empresas demasiado grandes como para poder planteársela.

Si no eres un empresario del sector no podrás conectar, donar o vender la energía autoproducida sobrante a un vecino, familiar o tercero. Siempre tendrás que contar con una multinacional que fiscalice el proceso. Por ejemplo, una comunidad de vecinos no podrá instalar paneles solares para el disfrute de todos ya que ya que el propietario de la instalación y el consumidor de la energía autoproducida tienen que ser la misma persona según la nueva Ley.

La nueva Ley de autoconsumo eléctrico que se aprueba hoy es contraria a las directrices europeas. La comisión Europea manifestó que: “los consumidores deben ser libres de generar y consumir su propia energía en condiciones justas para ahorrar dinero, ayudar al medio ambiente y asegurar la seguridad del suministro. Y se debe garantizar el autoconsumo compartido en comunidades de vecinos o polígonos industriales”