La superación

Serena es la quinta niña de una familia humilde. Su padre quiso que fueran, junto a su hermana Venus, campeonas de tenis desde que tuvieron 4 y 5 años y para ello no dudó en trasladar a la familia desde Long Beach a Compton (una especie de gueto con normas durísimas). 

Después de ganar varios torneos con 10 y 11 años las puso en manos de Rick Macci, un famoso forjador de estrellas en Florida. Junto a su hermana Venus comenzó a destacar en el tenis debido, sobre todo, a su gran fuerza física y mental. Mide 1,76 y pesa 65 kilos forjados a golpe de máquinas de gimnasio. Su competitividad se fue forjando partido a partido, enfrentándose ambas en varias ocasiones y venciendo Venus hasta que en 2002 Serena le ganó en Wimbledon convirtiéndose en el número 1 de la WTA.

El apoyo incondicional

Su familia siempre ha estado apoyándola y creyendo firmemente en su potencial para llegar a ser campeona. Ha superado todo tipo de crisis, desde la muerte de una de sus hermanas a manos de un asesino común, el hecho de competir con Venus sin querer “herirla”, hasta el acoso persistente de un fan alemán que la apabullaba constantemente -hasta el punto de que su padre amenazó con matarlo si su hija sufría cualquier ataque.

Una pasión al margen del tenis

Serena no sólo es una apasionada del mundo de la moda (de hecho estudió arte) y se ha diseñado numerosos looks de los que ha lucido en sus partidos; también le encanta la interpretación y se lo toma muy en serio ya que está estudiando en Los Ángeles. De hecho, acabamos de ver su debut en Pixels.

Su determinación ante las lesiones

Tendinitis diversas en las rodillas la obligaron a retirarse del torneo de Hilton Head; más tarde una torcedura del codo derecho lo hace del Abierto de Alemania; la gripe la retira de Wimbledon; el ligamento de la rodilla derecha, de París;  la rotura de menisco de rodilla izquierda de Amelia Island; la inflamación del hueso del pie izquierdo del Abierto de Canadá... y así hasta el día de hoy. Pero ninguna de estas lesiones ha influido en su determinación por superarlas y ganar la batalla.

Su fuerza mental

Además de ser capaz de superar y afrontar todo tipo de críticas es una firme creyente de los Testigos de Jehová (en Twitter suele escribir citas de la Biblia). No le importó que la comparasen con su hermana mayor Venus durante largos años de su carrera, que la cuestionaran por su físico potente ni que dijeran de ella y de su hermana que en realidad eran dos hombres... Incluso en sus perores momentos ha seguido ganando torneos. (Y así lo confirma su novio y entrenador Patrick Mouratoglou, que ha conseguido motivarla cada día en la pista.