Hace apenas unos días, Leticia Sabater conseguía un nuevo trending topic. Esta vez se trataba de una aparición estelar en un número de circo que recrea la película Frozen, camuflándola bajo el nombre de Fronze, para que nadie note la diferencia. A través de un delirante fotomontaje, descubríamos que Leticia iba a interpretar a la princesa Elsa -tal vez Esla, para continuar con la coherencia-, eso sí, un tanto talludita ya y con una belleza más castigada por la vida. Rápidamente, las redes sociales enloquecieron y comenzaron los remontajes para protagonizar el chascarrillo del día. Letizia lo sabe y no duda en descolgar el teléfono a cualquier que quiera hablar con ella. Es el negocio de la fama, algo que lleva cultivando casi treinta años. La ex amiga de los niños, la creadora del letirap y del A mediodía, alegría, ya no sabe qué hacer para seguir generando noticias. Es El mundo today de carne y hueso, la única capaz de vivir permanentemente en un 'más difícil todavía' con tal de poder sentarse en el Deluxe a la una y media de la madrugada para contar lo que tenga que contar en ese momento. Sabe que se ríen más bien de ella que con ella -es imposible que no lo sepa-, pero lo asume cual peaje.

Si hay que ser bufón, se es. “¿Y si nos estuviera tomando el pelo a todos?”, se preguntaba Jorge Javier Vázquez después de una de sus últimas intervenciones. Y es que Leticia ha conseguido descolocarnos tanto que ya no sabemos ni a qué atenernos. Desde que dejara de ser aquella exitosa presentadora infantil, sus intentos para continuar generando minutos de gloria no han parado. Y lo peor -o lo mejor, no lo tenemos claro- es que consigue superarse. Cuando crees que ya no tiene nada más que ofrecer, da un giro mortal y se cuela en lo más leído de la totalidad de periódicos nacionales. ¿Ven? El mundo del circo era su destino. Recopilemos algunas de las locuras made in Leticia y a ver qué ocurre:

Vuelta a la virginidad

Uno de los grandes hitos en los últimos años de Leticia Sabater ha sido su vuelta a la virginidad. Harta de no poder mantener relaciones sexuales satisfactorias por la estrechez de su vagina, la ¿showwoman? decidió pasar por el quirófano para ampliarse un poco el asunto y, ya que estaba, aprovechó para reconstruirse el himen. Y si creen que esta es una cuestión íntima que no compete a nadie, se equivocan. Leticia no tuvo ningún reparo en contar todos los detalles de la operación y en mostrar su aspiración a que Albert Rivera tuviese a bien arrebatarle su reconstruida flor. El político no se mostró por la labor y la vagina de Leticia acabó en boca de todos. Sí, así, como suena.

Hay vida más allá del Letirap

Si siendo una jovencita consiguió que todos los niños se aprendiese su letirap, no iba a dejar pasar el momento de retomar su carrera musical. Leticia se ha especializado en música de baile y versiones de esas canciones que nadie en su sano juicio se pondría en casa. ¿Quién quiere escuchar YMCA de los Village People fuera de una orquesta de pueblo? Pues Leti sí. Y para que vean que es una artista seria, se organiza sus propios videoclips donde hay muy poco presupuesto para telas y vestuario pero muchas ganas de arrasar. Trataríamos de explicarles un poco más sobre el asunto, pero no pensamos ahorrarles la experiencia de visualizar semejante éxito.

Mentiras peligrosas

Poca importancia le damos a la Leticia presentadora y, sobre todo, a su buque insignia, Mentiras peligrosas. Si no lo recuerdan, se trataba de un programa que pretendía imitar un talk show pero donde todo eran actores y estaba todo guionizado. Sí, un absurdo como pocos hemos conocido. Las situaciones eran totalmente inverosímiles, el talento de los participantes cuestionable y la espontaneidad de la presentadora inexistente. Aun así, se mantuvo en antena una temporada, llegando a tener su propia sección de la máquina de la verdad que, como todo, también estaba guionizada. Al menos, en el programa de juicios de Sandra Barneda le ponían un poco más de interés -y los casos se supone que eran reales-.

Sexo en Leti York

Cuando uno piensa en la versión española de Samantha Jones, el personaje de Kim Catrall en Sexo en Nueva York, inmediatamente le viene un nombre a la cabeza: Leticia Sabater. Ella fue la encargada de interpretarla en un montaje teatral, acompañada de Marta Valverde -haciendo de Sarah Jessica Parker-, Rosa Valenty y Cecilia Sarli. Tendrían que haber fletado un vuelo con las verdaderas protagonistas para que les diera un síncope en el mismo teatro. Después de haberse metido en el papel de Samantha, lo de la princesa Elsa de 'Frozen' es casi una anécdota.

La locura de Raquel Mosquera con Leticia

Entre los múltiples realities en los que ha participado Leticia -y los que le quedan-, brilla Expedición imposible, una suerte de versión celebrity de Pekín Express. Nuestra Leti acudió al programa acompañada de Raquel Mosquera, alegando que eran peluquera y cliente -que ya hace falta valor decir que eres la responsable del pelo de la ex amiga de los niños-. Todo parecía ir a las mil maravillas hasta que a la peluquera le dio un brote psicótico y acabó paseando por el desierto con una vela en mano -o eso nos contaron, que, afortunadamente, no estábamos allí-. ¿Y qué hace una amiga en esta situación? Pues acude al Deluxe a contarlo todo. ¡Claro que sí!

¿Qué más nos deparará el futuro? ¿A qué otras peripecias de Leticia Sabater nos vamos a tener que enfrentar? ¿Saldrá la sex tape de la pérdida de su segunda virginidad? ¿Fichará como estrella de Gran Hermano VIP? ¿Acabará colándose en portada de Hola? ¿Le arrebatará el puesto a la novia de Albert Rivera y se colocará como primera dama naranja? Todo, todo, puede ocurrir.