A pesar de que sólo tiene 25 años, la actriz ha tenido una vida muy dura a pesar de las apariencias. Sus inicios en el mundo del cine no fueron fáciles y pasó por graves dificultades económicas cuando tenía 14 años y se fue de Louisville a Nueva York tal y como ha revelado al diario británico The Sun: “Me criaron las ratas y eso te hace más fuerte. Llegué a un punto en el que literalmente compartía mi comida con ellas. No tenía nada de dinero”.

La protagonista de Los juegos del hambre ha comentado que al principio tiraba la comida que las ratas habían tocado pero llegó un momento en el que se vio obligada a compartir su comida con los roedores y empezó  “a cortar solo alrededor del agujero que se había comido la rata”. También ha señalado que cuando llegaba la noche, las ratas se adueñaban de su apartamento hasta el punto que “no podía ni siquiera ir al baño”.

Cuando los padres de Lawrence se percataron de sus lamentables condiciones de vida, decidieron apoyarla definitivamente: “Mi padre me vino a visitar y aún ahora se acuerda de ese día. Fue entonces cuando mis padres se dieron cuenta de que de verdad quería hacer esto”. Desde ese momento se volcaron en ayudar a su hija hasta que triunfó en el cine. Tras estas duras declaraciones, Jennifer se suma a la lista de famosos que antes de pisar alfombras rojas y disfrutar de muy buenas posiciones económicas, fueron indigentes.

Sin duda se trata de una historia impactante teniendo en cuenta que la revista Forbes la ha posicionado como la actriz mejor pagada del mundo con unos ingresos de más de 46 millones de euros, entre junio de 2014 y junio de 2015. Detrás de ella se sitúan las actrices Scarlett Johansson -con 31,5 millones de euros-, Melissa McCarthy -con más de 20 millones de euros-, Bingbing Fan -18,5 millones de euros-, Jennifer Aniston -14,6 millones- o Julia Roberts -con 14,2 millones de euros-, que encabezan los primeros puestos.