El ‘hype’ cocinado durante toda la semana por La Sexta y el programa de Jordi Evolé no ha decepcionado. El estreno de Salvados con el debate entre los aspirantes a amueblar La Moncloa de IKEA y con ropa del Carrefour ha sido un éxito en la tele y fuera, por supuesto.  El enésimo debate del siglo con la expectación de un Madrid-Barça. ¿Quién ha ganado en redes sociales el #AlbertVsPablo?

Muchos creen que Twitter no es un termómetro para medir nada, que solo es un universo endogámico de opinión sesgada y minoritaria. Solo un detalle para reflexionar, la empresa Kantar Media, el mayor responsable de servir los datos de audiencia de todas las televisiones españolas, cuenta solo con 4.625 audímetros instalados en otras tantas familias españolas. Con esos datos se extrapola luego la  opinión de 46 millones de españoles.

La España social, sin embargo, cuenta con ya con 3 millones y medio de usuarios de Twitter y hasta 20 millones (casi uno de cada dos) de Facebook. Nunca subestimes la fuerza de un hashtag o de un meme de Facebook. Alguien en la sede del PP debería estar muy preocupado.

El cara a cara que aspira a cambiar el panorama político ha sido como un polvo a pelo, sin guion, sin preguntas pactadas ni convencionalismos de tele pública. Respuestas cortas y lenguaje treintañero. Todo en un bareto de extrarradio. El target del voto decisivo. Un regalo de la tele verde a estos candidatos que no se declaran de izquierdas ni de derechas. La especialidad del moderador de las camisas de cuadros. Evolé ha encontrado su partenaire ideal, la horma del zapato de su estilo en esta pareja de universitarios vestidos de políticos y llamados a decidir el futuro de España.

¿Os imagináis este mismo formato de debate con Rajoy, Margallo o Fernández Díaz? La cafetería sería en el Ritz, el café un carajillo y los vaqueros prohibidos. Un imposible para los dinosaurios cuya mayor aspiración es ‘rematar la transición’ y que no se fracture España, su España, la España de #FPtauromaquia descafeinada aposta con el Baile de Soraya  

El inicio ha parecido una sitcom americana. Más tensos que Rajoy sin un plasma pero muy distintos a los acartonados debates de finales de los 90. Parece que algo está de verdad cambiando.

 

Rivera ha parecido más incisivo pero de propuestas más clásicas. Iglesias parece no salir de su discurso mitinero de confrontación y ha estado más a la defensiva e idealista. Ambos salen victoriosos para sus acólitos, eso no ha cambiado desde 1996. Pero el que realmente ha ganado ha sido Évole y Salvados proponiendo un formato que haría temblar al mismísimo bigote de Campo Vidal. Las cosas, en España, se deciden en un Bar.

También nos ha quedado claro quién ha sido el perdedor...

https://twitter.com/JuanGomezJurado/status/655848968132435968

https://twitter.com/JuanGomezJurado/status/655843027085316096