Mémesis

Cuando metes la pata en un examen y tu profesor tiene Twitter

Nunca subestimes a tu profesor
Nunca subestimes a tu profesor Twitter / @daniales_

En 1953 el profesor de un pequeño instituto de Málaga, Luis Díez Jiménez, empezó a recopilar los disparates que sus alumnos vomitaban sin disimulo en los exámenes de sus asignaturas de bachillerato. Trece años más tarde editaba un libro que recogía las mejores meteduras de pata de varias generaciones de estudiantes. Una antología que no pretendía señalar a los malos estudiantes ni las fallas de un sistema siempre imperfecto sino mostrar que los errores son siempre parte del modelo de aprendizaje de cualquier generación o sistema educativo.

Lo que no podría imaginar aquel maestro (murió en 2007) es que más de 60 años después sus colegas harían lo mismo, inspirados en su método y con la facilidad que permiten las Redes Sociales compartiendo las burradas o desvaríos de sus alumnos en los exámenes. Los errores siguen siendo los mismos aunque la humillación pueda ser mucho mayor.

Aquella celebérrima “Antología del Disparate” del profesor Díez Jiménez ha tenido más de 10 ediciones y ha servido de inspiración para otras tantas antologías de otros gremios. La antología del disparate judicial, la contable… su legado pedagógico ha sido servirse del error y del humor para desdramatizar la frustración que hay en cualquier proceso de aprendizaje.

Cinco décadas después los profesores tienen otras herramientas de escarnio o desahogo para compartir el drama del aprendizaje. Twitter está lleno de ejemplos de todos los colores que ayudan a comprender este proceso educativo a la vez que nos reímos de ello.

Pero no todas las respuestas o burradas que circulan por ahí tienen que ser ciertas. Hay muchas páginas web, cuentas de twitter o Facebook especializadas en fabricar viñetas o contestaciones de dudoso origen para ganar visibilidad y seguidores a costa de la autenticidad del disparate. Memes de jaimito adolescente que se convierten en falsos virales que se propagan como un virus por Twitter o whatsapp.

Lo verdaderamente gracioso y singular es observar cómo un profesor frustrado u orgulloso comparte personalmente y sin maldad las imposibles ocurrencias de sus pupilos en clase. Otros incluso abren un blog para compartir las respuestas de sus alumnos y sus correcciones con mala leche.

Exámenes en español de estudiantes americanos. Fuente.

¿Qué es para ti el Latín? Fuente.

Otras veces el ridículo, espanto o ingenio es del profesor que tira de humor o se equivoca a la hora de fabricar los enunciados de las pruebas de evaluación.

La venganza es un plato que se sirve frío. Un profesor aficionado al Real Madrid descargó su frustración por la paliza recibida en 'El Clásico' en el enunciado de un examen de química.

Un gran clásico de este compendio de lo absurdo es la colección de dibujos, dedicatorias y vírgulas varias que los alumnos regalan a sus maestros cuando les sobra el tiempo por ignorancia o, quién sabe, por extrema sabiduría.

Si has llegado hasta aquí y todavía estás estudiando en el próximo examen serás, probablemente, mucho más prudente.

¡Buena suerte!

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