Mémesis

La desgarradora imagen que ha recaudado 60.000 € tras viralizarse en Twitter

El sufrimiento de un niño en el lecho de muerte de su padre y un tuit han desencadenado la solidaridad de la comunidad tuitera ante la falta de recursos de la familia de este menor de Delhi (India)

El pequeño de 11 años llorando ante el féretro de su padre
El pequeño de 11 años llorando ante el féretro de su padre Shiv Sunny @shivsunny

De nuevo los corazones han necesitado de una llama que los encendiera de forma colectiva: las imágenes de un niño llorando desconsolado ante el cadáver su padre momentos antes de ser incinerado y que horas más tarde, la misma persona que había captado el instante, el periodista Shiv Sunny, publicase éstas en su perfil social de Twitter.

El niño se acercó al cuerpo de su padre en un crematorio, movió la sábana de la cara, sostuvo las mejillas con ambas manos, sólo dijo 'papá' y comenzó a sollozar.

El hombre era otro pobre trabajador que murió en una alcantarilla de Delhi el viernes. La familia no tenía dinero ni siquiera para incinerarlo.

El impacto de las imágenes que acompañaban al tuit de Shiv Sunny se vio reflejado en la cantidad de interacciones sociales -más de 40.000- que tuvo la publicación en muy poco tiempo lo que hizo que este periodista del "The Hindustan Time" -periódico en inglés con sede en Nueva Delhi- decidiese aprovechar la viralidad de éste para ayudar a la familia del fallecido Anil.

Los donativos no se hicieron esperar llegando incluso a implicar a la ONG india "Uday Foundation"que puso en marcha otra vía más efectiva de recaudación a través de laplataforma KETTO.org.

En algo más de 48 horas habían recaudado más de 5 millones de rupias -casi 60.000 euros-.

Captura web Ketto con ayuda a la familia de Anil en Dehli
Captura web Ketto con ayuda a la familia de Anil en Dehli Memesis

La historia tras el llanto de un niño

El pasado viernes, Anil despertaría como todos los días con la idea de conseguir la forma de alimentar a sus hijos de 11, 7 y 3 años, así como su esposa Rani.  La situación de la familia, que viven en una pequeña habitación de Drabi -zona residencial al suroeste de Dehli-, era cada vez más desesperada, mas cuando,  seis días antes habían perdido, por causa de una neumonía y de la imposibilidad de comprar medicinas, a su último hijo de 4 meses.

No dudo, aquel hombre de 37 años, el aceptar el trabajo que un contratista local le ofreció para bajar al deficiente sistema de alcantarillado y conectar -de noche y clandestinamente- el desagüe de un edificio de 3 plantas.  Sus herramientas para aquel día, su experiencia limpiando alcantarillassus manos y una desgastada cuerda proporcionada por su jefe ocasional que le serviría para bajar los 6 metros de estrecho tubo vertical de la alcantarilla.

Dos horas más tarde recuperaron su cuerpo sin vida. Había dejado tres hijos huérfanos y una mujer sin recursos con los que pagar, ni tan siquiera, su incineración.

En declaraciones posteriores el periodista Shiv Sunny declaró que:

Solo quería llamar la atención de los trabajadores de alcantarillado pero la foto describió la difícil situación de la familia

Shiv Sunny

Llamar la atención ante un trabajo por el que mueren alrededor de 100 trabajadores al año en India y al que se dedicaba Anil y para el que a menudo se dejaba acompañar por su hijo de 11 años que en el crematorio de Maglapuri donde su padre finalmente pudo ser incinerado declaró a Shiv Sunny: "Mi padre entraba a la alcantarilla en calzoncillos y yo esperaba fuera cuidando su ropa y zapatos de los ladrones. Mi padre decía que todavía no era el momento para que yo entrara en las alcantarillas"

No es una historia única y desgraciadamente es una de las muchas que se viven a diario en India, país en el que viven más de 66 millones de personas en un nivel de pobreza extrema, según los datos actualizados el "Reloj Mundial de la Pobreza".  La India no es, desafortunadamente, el único país que la sufre ya que, según esta fuente, el 8% de la población mundial vive en términos de "pobreza extrema", es decir, con menos de 1,25 dólares estadounidenses al día.

Quizás ahora los pequeños de Anil y Rani podrán alejarse de dicha pobreza mucho más rápido que el recuerdo que siempre guardarán de su padre envuelto en aquella sábana blanca.



Volver arriba