La crisis de 2008 marcó un antes y un después para la Agencia EFE. No sólo porque vio reducida la aportación que recibía a través de los Presupuestos Generales del Estado, sino porque una parte de sus clientes, que son los medios y las empresas, se vieron sumidos en dificultades económicas y eso impactó en sus ingresos. Con la covid-19 ha sucedido otro episodio significativo, y es que Vocento ha reducido su contrato con la agencia a la mínima expresión.

La compañía dirigida por Luis Enríquez no es un cliente cualquiera, sino que cuenta con el diario ABC y con el grupo más amplio de prensa regional junto con Editorial Prensa Ibérica. Es decir, es un potencial usuario de varios servicios de la agencia de información presidida por Gabriela Cañas, que es la más grande del mundo en español.

Fuentes de Vocento han explicado a Vozpópuli que el contrato entre las partes se redujo el pasado enero después de que no se llegara a un acuerdo sobre las condiciones de renovación. Desde entonces, sus medios sólo reciben el servicio fotográfico de España y el de noticias de América Latina, además de la información de Europa Press y Colpisa.

Las razones de esta ruptura son económicas, pues Vocento ha hecho un esfuerzo para reducir costes durante los últimos meses, tras la llegada de la crisis del coronavirus; pero también informativas, dado que sus periódicos han hecho una apuesta por contenidos de pago y más selectivos, expresan sus fuentes oficiales, preguntadas por este periódico al respecto de esta decisión. La decisión de Vocento ha generado inquietud ante la posibilidad de que otras grandes editoras sigan el mismo camino.

Cabe recordar que Vocento y EFE tienen una relación histórica diferente a la que pueden tener otras grandes editoras como Unidad Editorial o Prisa, ya que el que fuera presidente de la agencia entre 1976 y 1983, Luis María Ansón, fue fichado por los Luca de Tena como director de ABC entre 1983 y 1997.

Agencia EFE y Comscore

Este movimiento se ha producido casi en paralelo a la que ha implicado el abandono de ComScore por parte de la empresa, unas semanas después de que el Grupo Prisa hiciera lo propio. En ambos casos, ha estado motivado en el desacuerdo con el método de medición de la empresa estadounidense, que -consideran- prima lo cuantitativo sobre las audiencias cualitativas.

También hay que tener en cuenta que la ruptura de una parte del contrato con EFE se ha producido unos meses después de que ABC implantara un muro de pago en su web, lo que, sobre el papel, también implica un mayor esfuerzo por los 'temas propios' que por la actualidad. Esto último, la especialidad de la agencia de noticias.

En lo que respecta a esta empresa pública, Deloitte elaboró hace unos meses un proyecto destinado a mejorar su situación económica, toda vez que ha declarado cuantiosas pérdidas durante los últimos años, que fueron de 8,8 millones en 2019, de 6,1 millones en 2018, de 13,17 millones en 2017, de 9,8 millones en 2016 y de 7 millones en 2015.

Eso ha llevado a que el patrimonio neto de la compañía se haya situado por debajo de la mitad de su capital social, lo que con la ley en la mano obligaría a los gestores a restablecer la situación en el plazo de un año. Sin embargo, las medidas legales adoptadas con motivo de la pandemia de covid-19 han permitido aplazar esta situación a las empresas que la sufren.

Planes de Deloitte

Entre los planes que ha propuesto Deloitte para mejorar el negocio de EFE se encuentran los de incrementar el peso de la información deportiva y económica; y el de redoblar los esfuerzos en Iberoamérica, donde la agencia española cuenta con una parte importante de su personal.

En una reciente carta enviada a la plantilla, Gabriela Cañas también expresó su opinión sobre el rumbo que debería adoptar la agencia. “Es imprescindible desprendernos de proyectos de escaso impacto tanto en el terreno económico como en el de difusión y favorezcamos proyectos más integrados que cuentan con un previo análisis de viabilidad”, sostuvo.

Y añadió: “El ciclo iniciado hace dos décadas de ofrecer información gratuita a cambio de tráfico en internet y publicidad digital le ha costado caro a los medios de comunicación. Efe no puede ignorar el camino inverso abierto por nuestros principales clientes. Esa política de gratuidad ha sido devastadora económicamente hablando, ha devaluado el precio de la información y ha detraído efectivos de donde realmente los necesitábamos para ofrecer información de calidad, que es el corazón de nuestra actividad”.