Afirmó José Manuel Pérez Tornero –presidente de RTVE- la semana pasada en el Senado que corregir la deriva en la que se encuentra la televisión pública española será difícil, aunque aseguró que confía en las posibilidades de remontada. La realidad es que, de momento, ese objetivo parece lejano, puesto que durante los cinco primeros meses del año La 1 logró su peor media histórica de audiencia. También lo hizo en junio, cuando obtuvo el 8,1% de share, un dato inferior al 8,2%, que hasta ahora suponía su punto más bajo en 65 años de historia.

La situación del grupo RTVE no es mejor que la de su principal canal. La audiencia conjunta de La 1, La 2, Clan, 24 Horas y Teledeporte era el pasado 29 de junio de 13,4 puntos, frente a los 13,7 que obtuvo en mayo y los 14,8 del mismo mes de 2020.

La de Mediaset –reforzada por la Eurocopa- será este mes de 31,1 puntos, mientras que la de Atresmedia, de 26,8.

Sólo Antena 3 (13,3%) logra la misma cuota de pantalla que los cinco canales de RTVE, mientras que Telecinco la supera en 2,5 puntos. De hecho, la principal cadena de Mediaset duplica a La 1.

RTVE y la política

Pérez Tornero tendrá seis años para intentar revertir esta situación, pero durante algunas de las primeras reuniones del Consejo de Administración que se han celebrado en ‘su’ etapa se han evidenciado las distintas sensibilidades políticas de sus vocales.

Hay que recordar que el Congreso de los Diputados convocó en 2018 un concurso público para elegir al presidente y al Consejo de RTVE. El proceso tardó casi tres años en resolverse y, finalmente, culminó con un pacto parlamentario –PP, PSOE, UP y PNV- que implicó la entrada en el ‘alto’ mando de la corporación de algunos vocales con un marcado perfil político. En algunos casos, antiguos consejeros con conocida cercanía con determinadas formaciones.

Fuentes de este órgano han explicado a Vozpópuli que durante estas semanas se han producido algunos desencuentros relacionados con la continuidad del programa de Jesús Cintora en la parrilla de La 1, con el mantenimiento de Enric Hernández dentro de la corporación –como responsable de RTVE.es- o con la elección del responsable de los Servicios Informativos de RTVE.

Mención especial, en este sentido, merece lo que ocurrió alrededor de Mamen del Cerro, quien fue propuesta como jefa de los telediarios, pero quien no llegó a asumir el puesto debido a las diferencias que surgieron entre ella y Pérez Tornero a la hora de elaborar el organigrama de Torrespaña.

Este desencuentro vino dado por el deseo de Del Cerro de situar a Miguel Ángel Sacaluga como su brazo derecho, lo que chocó con la idea del presidente de la corporación de hacer una Dirección de Informativos transversal. En este sentido, hay que recordar que Sacaluga fue consejero en anteriores etapas, a propuesta del PSOE.

Entre los consejeros ‘del ala izquierda’ este ‘veto’ ha generado malestar, lo que ha hecho que en determinados sectores de la corporación hayan surgido suspicacias sobre el encaje de bolillos político que quiere realizar la nueva Dirección.

“El silencio del Partido Popular resulta ensordecedor, preocupante también. Los delicados equilibrios que se pretenden en el nuevo tiempo podrían significar un lastre definitivo. Están, como siempre, al acecho. Quienes son responsables de la actual y preocupante situación (sin olvidar la nefasta gestión de Rosa María Mateo) no pueden ser parte de la solución”, apuntaba recientemente el sindicato CCOO en un comunicado dirigido a los trabajadores de RTVE.