Los medios de comunicación españoles apenas si han dado ningún paso para elaborar los proyectos que puedan ser susceptibles de recibir financiación de la Unión Europea, en el marco de plan de reconstrucción económica post-covid. Ahora bien, una de las ideas que baraja el sector pasa por desarrollar herramientas que reduzcan la dependencia de estas compañías con respecto a gigantes tecnológicos como Google.

El Parlamento Europeo manifestó el pasado septiembre su preocupación por el debilitamiento de los medios de comunicación, que durante los últimos años se han visto inmersos en una tormenta perfecta como consecuencia de la caída de la inversión publicitaria, el desgaste de los formatos tradicionales y la aparición de competidores indirectos por el dinero de los anunciantes, como las redes sociales.

La Comisión Europea expresó hace unas semanas su interés en destinar una parte de los fondos del plan de salvamento económico a los medios, dado que los considera importantes en la lucha contra el creciente fenómeno de la desinformación.

Protagonismo de la CEOE

En este contexto, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) elaboró hace unas semanas un documento con las líneas maestras que debería seguir España para maximizar los beneficios de estas ayudas económicas.

Dentro del terreno mediático, se fijan dos retos fundamentales: por un lado, “abordar la respuesta al impacto de las plataformas digitales en la industria de los medios de comunicación”; y, por otro, “liderar la respuesta europea a las grandes plataformas digitales”.

El debate con respecto a la estrategia a seguir para conseguir estos fondos está todavía muy verde –explican fuentes de los editores de prensa-, sin embargo, se espera que sea la Asociación de Medios de Información (AMI) la que coordine las futuras acciones necesarias para solicitarlos. Según adelantaba este lunes El Español, podrían destinarse hasta 28 millones de euros a este fin.

La compañía a la que se ha ofrecido el papel de socio tecnológico en este proyecto es Telefónica, si bien la operadora ha puesto dos condiciones para aceptar: por un lado, que la plataforma digital que se desarrolle sea neutral y, por otro, que cualquier medio de comunicación que lo solicite pueda formar parte de la misma.

Entre las herramientas que podría incluir se encuentran algunas que reducirían la dependencia de Google de los medios de comunicación europeos, como la relativa a la venta de publicidad programática (se denomina así a la compra automatizada de espacios publicitarios en los medios) y al análisis de audiencias y otros parámetros en la prensa digital.

Sea como sea, dos de las principales compañías mediáticas españolas afirman que no es seguro que se lleve a cabo esta iniciativa, ante las diferencias que existen entre los editores con respecto al peso que debe tener Google dentro del futuro del sector.

Esta distancia se ha evidenciado en las últimas semanas en lo que respecta a la forma de abordar el cobro de derechos de autor, garantizado en la ley de propiedad intelectual.  Mientras algunos medios apuestan porque se haga de forma conjunta, otros apuestan por firmar acuerdos individuales con Google, algo que ha creado una fractura en las asociaciones de editores de prensa.