La situación financiera del Grupo Prisa mejorará ostensiblemente con el plan de rescate que aprobó este miércoles su Junta Extraordinaria de Accionistas. El tercero en el último lustro. La compañía ha reducido su deuda durante los últimos años desde los más de 5.000 millones de euros que alcanzó en el momento más duro de la crisis económica hasta los 1.455 millones actuales. Y próximamente descenderá aproximadamente un 70%.

Esta recuperación económica volverá a obligar a los accionistas y a los deudores a rascarse el bolsillo. En los próximos días, deberán decidir si suscriben o se mantienen al margen de una ampliación de capital de 450 millones de euros que servirá al grupo para afrontar sus próximos compromisos financieros. En paralelo, se desarrollará otra operación por la que se pedirá a los acreedores que capitalicen de forma voluntaria hasta 100 millones de euros en créditos.

No hay que olvidar que, en 2013, varias de las entidades financieras acreedoras aceptaron canjear una parte de su deuda por acciones, dentro de un gran acuerdo de refinanciación que dirigieron Juan Luis Cebrián y Fernando Abril-Martorell. Poco después, en enero de 2016, HSBC, Santander y Caixabank accedieron a comprar bonos de Prisa convertibles en participaciones por un importe mínimo de 100 millones y un máximo de 150.

La filial portuguesa del grupo, Media Capital pasará a manos de la ‘telco’ francesa Altice en cuanto el regulador luso conceda su visto bueno a la operación, que ascenderá 440 millones

La estrategia de saneamiento también implicará otra desinversión. La filial portuguesa del grupo, Media Capital pasará a manos de la ‘telco’ francesa Altice en cuanto el regulador luso conceda su visto bueno a la operación, que ascenderá 440 millones de euros. Cabe recordar que durante los últimos años, Prisa se ha visto obligada a desprenderse de algunos de sus más valiosos negocios, como Ediciones Generales (con sellos como Alfaguara, Taurus, Suma de Letras, Aguilar, Objetiva, Altea, Fontanar y Punto de Lectura), Digital Plus o su participación en Mediaset España.

Estructura de deuda

Sus ingresos ascendieron el año pasado a 1.370,2 millones de euros, mientras que su deuda era, a 31 de diciembre, de 1.486 millones. Durante los últimos meses, esta última se ha reducido hasta los 1.455 millones, según precisó la compañía este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

De esta cantidad, 956,5 millones se corresponden con el denominado ‘Tramo 2’ de deuda, que deberá ser amortizado antes del 31 de diciembre de 2018. El ‘Tramo 3’ expirará en 2019 y asciende a 177 millones. Ese mismo año, vencerá el préstamo participativo (PPL) que está en vigor, con un límite de 439,7 millones.

Lo que parece claro es que el último salvamiento financiero de Prisa permitirá a la compañía conservar su participación en Santillana, del 75%. La estrategia inicial consistía en deshacerse de este activo, pero las ofertas recibidas no colmaron las expectativas de su Consejo de Administración, de ahí que hace unas semanas decidieran cambiar la estrategia y plantear una ampliación de capital para poder mantener la editorial en su perímetro.

Basta con observar los resultados que presentó Prisa al término del tercer trimestre del año para darse cuenta de la importancia que tiene Santillana en el grupo

Eso sí, su socio, el fondo estadounidense Victoria Capital (25%), ha dejado claro que su intención es vender sus acciones en cuanto reciba una buena oferta. 

Basta con observar los resultados que presentó Prisa al término del tercer trimestre del año para darse cuenta de la importancia que tiene Santillana en el grupo. Entre enero y septiembre, este negocio aportó el 58,48% de sus ingresos, frente al 24% de su división de radio y el 17,3% de sus periódicos.

Futuro Consejo

En cuanto a su futuro cuadro de mando, todavía quedan muchas incógnitas por resolver. Juan Luis Cebrián cederá la Presidencia el 1 de enero a Manuel de Polanco. A este movimiento le seguirá una profunda renovación de su Consejo de Administración, del que saldrán, al menos, siete miembros, ya dimitidos o cesados.

Ahora bien, dependiendo del resultado de la ampliación de capital y de los acuerdos que tome próximamente su Consejo de Administración, el reparto de asientos será de una u otra forma. En este punto podrían chocar los accionistas institucionales (Santander, Caixabank y Telefónica) con los fondos de inversión (Amber Capital y Abante Asesores). Sea como fuere, se esperan cambios profundos en Prisa con la marcha de Cebrián.