Cultura

Películas que, mira por dónde, están basadas en cómics

El traslado de la viñeta al fotograma es una de las adaptaciones que más se practica en las últimas décadas. Desde Spiderman hasta Batman pasando por ‘Los Vengadores’, y en España, nuestros ‘Mortadelo y Filemón’ o ‘Anacleto, agente secreto’, los personajes de cómic son un atractivo visual y reclamo para el Séptimo Arte, que los sitúa en un contexto audiovisual lleno de acción y aventura.

  • Men in black está basada en el cómic homónimo de Lowell Cunningham y Sandy Carruthers.
    Men in black está basada en el cómic homónimo de Lowell Cunningham y Sandy Carruthers.
  • La vida de Adèle está basada en el cómic El azul es un color cálido.
    La vida de Adèle está basada en el cómic El azul es un color cálido.

Sin embargo, a veces se nos pasan por alto algunas películas, que bien porque su puesta en escena no es tan espectacular o porque su personaje no es un superhéroe al uso, no imaginamos que su historia parte del rotulador de algún dibujante gráfico.

Hoy repasamos los títulos de algunos filmes que quizá no sabías que están basados en cómics (o sí, que tenemos lectores muy listos).

La vida de Adèle

La tierna historia lésbica que retrata La vida de Adèle (Abdelatif Kechiche, 2012),

película que se llevó la Palma de Oro en Cannes, está basada en el cómic El azul es un color cálido, publicado en 2010 en Francia por la joven autora Julie Maroh.

La novela gráfica, que se convirtió en obra de culto en el país galo, cuenta la historia de Clementine, una joven que descubre el amor y el despertar sexual cuando conoce a Emma. La relación sentimental entre ambas está llevada a la pantalla por las actrices Adèle Exarchopoulos y Léa Seydoux, cuya magistral interpretación logra dotar de completa credibilidad a la narración.

A pesar de todo, la autora de la novela gráfica no se sintió especialmente satisfecha con el resultado fílmico aduciendo que la escena de sexo casi explícito de diez minutos que muestra la película es demasiado brutal e incluso pornográfica.

Una historia de violencia

David Cronenberg llevó al cine en 2005 la áspera e inquietante historia que se narra en el cómic homónimo de John Wagner y Vince Locke.

La novela gráfica, publicada en 1997 por Paradox Press (más tarde por Vértigo), ahonda en la dualidad del ser humano, en su capacidad de contener la violencia y cómo una vez desatada ya nada será igual.

En la película, Viggo Mortensen encarna a Tom, un padre de familia que lleva una vida tranquila pero que oculta un oscuro pasado. Mientras en el cómic se muestra ese pasado turbio y violento del protagonista a fuerza del trazo duro y tenso del dibujante Vince Locke, en el filme, Cronenberg decide no representarlo y dejarlo a la imaginación del espectador, a veces mucho más salvaje.

Camino a la perdición

Sam Mendes rescató en 2002 el cómic homónimo de Max Allan Collins, editado por Paradox Press en 1998.

El autor, que había trabajado antes como escritor de las tiras gráficas de Dick Tracy, retrata en el cómic el periplo de Michael O´Sullivan y su hijo por la América de la depresión en busca de venganza, una historia que remite directamente al manga Lone Wolf & Cub, de Kazuo Koike, con la misma premisa argumental.

El oscarizado director (American Beauty) traslada ese universo cargado de violencia al cine ofreciendo un relato amargo y devastador con un soberbio Tom Hanks y un perturbador Jude Law. Un ejercicio visual implacable, con una extrema belleza plástica en la que parece que cada fotograma parece una viñeta.

Oldboy

Aún permanece en la retina de muchos la escena cinematográfica en la que Choi Min- Sik se come un pulpo vivo, un momento que desprende una sensorialidad no apta para estómagos frágiles. Precisamente, esta secuencia no está presente en el manga homónimo en el que está basada la película de Park Chan-Wook, segunda entrega de su saga Trilogía de la venganza y que se llevó el Premio del Gran Jurado en Cannes en 2003.

La película cincela con maestría y con azorada violencia la historia que narra el manga de Nobuaki Minegishi y Garon Tsuchiya sobre la sed de venganza de un hombre de 35 años, trastornado, después diez años de cautiverio. El filme le añade actitud gore, con otra escena ausente en el cómic en la que el prota se lía a martillazos con sus enemigos.

Men in Black

Will Smith y Tomy Lee Jones son dos agentes secretos que tratan de controlar la presencia extraterrestre en la Tierra en la adaptación cinematográfica del cómic homónimo de Lowell Cunningham y Sandy Carruthers creado en la década de los 80 y que dibuja una mitología popular extendida en los 60 sobre el avistamiento de ovnis y la presencia de unos misteriosos hombres de negro que aparecían siempre tras la escena paranormal y después desaparecían.

La adaptación al cine, cuyo éxito se completó con tres películas, mejoró la imagen de esta asociación secreta que en los cómics aparecía con un tinte mucho más turbio. Otra de las diferencias es que en la película el agente Jay está interpretado por el afroamericano Will Smith mientras que en la novela gráfica el personaje era caucásico.

Snowpiercer

Boon Joon-Ho, responsable de The Host o Mother dirigió en 2013 este thriller post-apocalíptico que presenta a una sociedad distópica apiñada en un tren ante la imposibilidad de sobrevivir en un exterior completamente congelado. El filme está basado en el cómic francés Le Transperceneige de Jacques Lob, Benjamin Legrand y Jean-Marc Rochette, publicado por primera vez en 1982 y que se reeditó en España como Rompenieves por Bang!.

Cuentan que el director coreano descubrió en 2005 el cómic en una librería y que el flechazo fue tal que no se marchó de la tienda hasta haberlo leído entero allí mismo y de pie. 

Últimas noticias

Recibe cada mañana nuestra selección informativa

Acepto la política de privacidad


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba