OPINIÓN

La bolsa en tiempos de Trump

La bolsa en tiempos de Trump.
La bolsa en tiempos de Trump. EFE

Como saben, Donald Trump es un empresario inmobiliario de la ciudad de Nueva York, una de las más corruptas de la Unión, primer centro financiero mundial, sede de grandes empresas, incluidos medios de comunicación de influencia global, de centros de pensamiento, universidades, de la mafia ítalo-americana, entre otras, y es lugar de encuentro obligado de empresarios, directivos, artistas, magnates y políticos de medio mundo, siendo epicentro de las burbujas políticas, artísticas y financieras de todo tipo, siendo el sitio ideal para el Establishment globalista, que tiene allí una de sus Arcadias.

Como se imaginarán, haber desarrollado su personalidad, sus empresas y su enorme fortuna en semejante feria de vanidades le hace un animal político bastante peculiar y, por solo poner un ejemplo, su explicación del concurso público para renovar el edifico de la ONU es toda una radiografía de la cantidad de inútiles y vividores que parasitan aquella institución. Este personaje vehemente y disonante actúa, como explicamos durante su campaña, según le deja el Congreso (división de Poderes, ya saben), de forma consecuente con su discurso, cumpliendo sus promesas electorales y, si por ejemplo, encuentra tan natural que Jerusalén es la capital de Israel como para un español del siglo XV pudo ser Toledo para España, va y activa, ante el horror hipócrita del Establishment demócrata americano, una directiva ya aprobada por unanimidad en el Senado en 1994.

En realidad no hace otra cosa que lo que viene diciendo desde que empezó su peculiar campaña de promoción personal para favorecer sus negocios. Así es Trump y el caso es que, después de decir durante la campaña que el mercado bursátil era una burbuja, algo en lo que estábamos de acuerdo, ahora no, ahora dice que va bien, sobre todo gracias a él, claro. ¿Hay algo de cierto en eso o todo forma parte del mismo show? Veámoslo, y para ello analizaremos el índice S&P 500, esperando que este artículo les sea útil en su estrategia bursátil de este año.

Beneficios por acción

Se pueden tener las opiniones que se quieran, pero lo cierto es que con él los beneficios por acción han roto una dura barrera que venía desde nada menos que 2014 (siguiente gráfica), y todos los  traders  saben muy bien lo que significa romper según que resistencias, sobre todo cuando se especula en bolsa

S&P 500 Earnings per share.
S&P 500 Earnings per share. L.R.

¿Se debe esto a Trump? Eh, ... no. Se debe en una parte importante, aunque les suene raro, a personajes como Maduro y su destrozo petrolero y sistémico que analizamos la semana pasada, análisis que por lo visto molestó mucho a un listillo difamador fracasado. El picado que ven de 2013 a 2015 se debe en su mayor parte a la caída de los beneficios de las empresas de petróleo y materias primas (lo vimos en detalle en su momento) que, tras hacer un suelo, han vuelto a recuperarse gracias a la subida de precios, sobre todo petroleros. Lo que sí se debe a Trump es el descuento de las rebajas fiscales, prometidas en las elecciones, y que ven señaladas en la anterior y la siguiente gráfica.

¿Y los márgenes operativos?

Los márgenes no han roto su techo anterior pero siguen muy robustos, como en 2014, que fue el momento máximo del ciclo de los negocios iniciado en 2009. Aquí el mérito de Trump habría sido no fastidiarla y que la economía siguiera creciendo. 

S&P 500 Operating margin.
S&P 500 Operating margin. L.R.

La duda permanente

Vale, muy bien, los márgenes son robustos, los beneficios por acción han roto un techo, con lo que están descontados como más altos y encima Trump cumple sus promesas electorales pero, todo esta euforia, en que ni siquiera se ha dado la típica corrección de primeros de año, no puede ser bueno. ¿Sigue la burbuja, no?

S&P 500 and EPS.
S&P 500 and EPS. L.R.

Ciertamente no suena bien que, con unos beneficios por acción casi iguales que en 2014, el índice pasara de menos de 2000 a más de 2.500 (en la gráfica, de 2.700 hoy) , pero eso que se ilustra en la gráfica anterior conviene complementarlo con otro indicador, que es el ratio Precio a Beneficios, que también se puede interpretar como los años que tardaríamos en recuperar la inversión con los beneficios, o si se compra o no "futuro bursátil".

Grantham contra Trump

Recientemente, Zerohedge publicó un artículo con el análisis de Jeremy Grantham, que no solo es todo un veterano en el mercado (de estos hay bastantes), sino que además maneja un fondo de unos 74 mil millones de dólares (de estos casi ninguno); en él nos da una excelente perspectiva sobre las burbujas bursátiles y qué nos puede ocurrir en seis meses a dos años, viniendo a coincidir con lo que decimos desde hace mucho tiempo. Para alertar de la actual burbuja tiene dos argumentos muy fuertes: uno es el psicológico del mercado, la euforia (todos quieren burbujas, China again?, Bitcoin, etc.), factor clave en las burbujas; el otro, el PER altode Shiller, que usa una media móvil que deja mucha información antigua (vimos que hay cambios recientes) por lo que yo prefiero el cálculo simple en el contexto de situaciones sistémicas similares (siguiente gráfica), que muestra que ha bajado un poco, aunque sigue estando extremadamente alto, un 23,4 (cerca de 20 con las rebaja fiscales a empresas). ¿20 años para recuperar la inversión con los beneficios actuales; cuanto esperan que crezcan los beneficios por encima de los previos y de dónde van a venir esos beneficios, de qué sectores, empresas, etc.? Prudencia

S&P 500 Price to Earnins Ratio.
S&P 500 Price to Earnins Ratio. L.R.

Se podría decir que uno de los factores de las burbujas, el dinero fácil y barato, ha bajado en intensidad, pues la FED está en modo contractivo (lo vimos en "El Crash de Yellen"), pero esto se ve más que compensado por la euforia que se ha generado de un mercado, que tiene argumentos para comprar futuro, como si volvieran los 50-60's, los años de baja inflación, alto crecimiento, grandes mejoras salariales en términos reales y de ninguna represión financiera (1947-1967, más o menos) fueran a volver. Pero es que hay otro elemento explosivo, uno (otro más) que no ven los observatorios e institutos de diversos que tanto nos copian y es que, dado lo que se ha hecho con los tipos de interés durante muchos años para permitir el despilfarro fiscal, la única manera de que las acciones sean más rentables que los bonos libres de riesgo es liquidando plusvalías.

"Make America great again"

Cuando publicamos "Macroeconomía bursátil", en 2016, decíamos que la única posibilidad predecible de iniciar un ciclo económico que pudiera sostener los índices, era una política estadounidense decidida y constante que sacara el mayor partido posible al orden mundial que ellos sostienen. En ello está Trump, llamando a sus empresarios a la Casa Blanca a pedirles que echen una mano y exprimiendo el rendimiento del gasto interior y exterior; está tan eufórico, que incluso vende (será por vender) que podrían crecer al 6%. Hay que decir que los multimillonarios chinos, que obviamente no se fían de su tiranía comunista, están encantados con él y la oportunidad que sus esfuerzos dan a que continúe el actual estado de cosas, ese que tanto les beneficia al poder invertir fuera los excedentes que eso genera preparándose un puente de diamante, no sea que les ocurra lo que a algún jeque saudí.

Pero mover ese trasatlántico (y transpacífico) y cambiar los fundamentos lleva tiempo y mientras hay que darle alegría a la fiesta actual, a ver si aguanta, que es año electoral de mitad de mandato, esos en que los índices suelen hacer tope cíclico; ejemplo de esa alegría es la rebaja fiscal a los ciudadanos, que seguro termina yéndose a pagar mayores primas sanitarias, ese competidor del complejo militar industrial que dicen van a arreglar. Pues nada, a vender el show, algo en lo que Trump es un experto.

Luego está el campo de minas por delante, con esa lista de sorpresas de las que siempre nos advierte Byron Wien por estas fechas, la arriesgado calendario de elecciones foráneas (ojo a México), o los problemas de fundamentales americanos de que tanto hemos hablado. Así que, con todo eso en mente, en este 2018, sigan tratando al mercado como una burbuja y preparase para salir de él, todo dicho, como siempre, con la debida reserva legal. Suerte a todos y que Ustedes puedan beneficiarse en el 2018 de la fiesta bursátil.


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