OPINIÓN

Draghi y su lagartija

¿Es acaso posible que Draghi haya salvado momentáneamente a la casta y que solo nos libraremos de ella cuando consigan que el sistema salte por los aires?

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo.
Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo. EFE

En la última comparecencia del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, la del pasado nueve de marzo, apareció su presidente, un exultante y satisfecho Mario Draghi, cantando victoria por los buenos resultados de su política; tan es así que incluso el Financial Times, ese enemigo de Trump, lanzó el titular "El euro salta con la declaración de victoria del BCE sobre la deflación". Toca pues ver qué hay de cierto en ello y si es verdad que hemos superado la deflación.

¿Estamos en reflación?

Hombre, si como dice Draghi, gracias a él, hemos superado la fase deflacionaria del ciclo largo, significa que hemos pasado a la siguiente, la fase reflacionaria; eso sí que es una ley económica, tan dura como que la recuperación ocurre tras la recesión, o que la expansión sigue a la recuperación y así hasta que vuelve la recesión. El abcd de la teoría de ciclos.

En la fase reflacionaria del ciclo largo, gracias a la aparición de una nueva industria de calado que hace de motor de todo el ciclo largo, como ocurre con la electrónica y sus desarrollos en tecnología de la información en el ciclo actual, se empieza con una aceleración del crecimiento con baja inflación, que al final se deboca y que lleva a la siguiente fase, la inflacionaria, donde se produce una inflación de demanda y de costes.

La última vez que ocurrió reflación fue en el período 1950-1966 para Estados Unidos y en España fue más corto, y empezó con la cooperación con Estados Unidos y los planes de estabilización; lo ilustramos en "El legado de Obama, ese falso Prometeo". En fin, ya se ve que, ni por una nueva industria de calado ni por la combinación de tasa de crecimiento real y de inflación (de PIB nominal) vivimos en reflación. O sea, que de triunfo sobre la deflación, nada; aparte que, como hemos explicado innumerables veces desde que hablamos de "La deflación y sus dificultades", el fenómeno se manifiesta de forma intermitente.

Expansión monetaria e inflación

Draghi sigue insistiendo en que ha sido su expansión monetaria la que ha permitido salir de la deflación, agarrándose al último dato de esa variable que se consolida por encima de cero en un 1,76% anual. ¿Es eso cierto?

M3 & Infaltion - Euro Area.
M3 & Infaltion - Euro Area. L.R.

El problema de ese argumento es que la correlación entre la cantidad de dinero (línea azul) y la inflación (línea roja) de bienes de consumo es bajísima, como se comprueba a simple vista en la gráfica anterior. De hecho, la correlación matemática entre ambas tasas de crecimiento (de precios y de cantidad de dinero) es muy baja (R2=0,124, siguiente gráfica; alta por encima de 0,7) y ha bajado más al incluir los datos del último año; donde es más alta la correlación, casi la triplica, es entre crecimiento (línea negra) y expansión monetaria, pues el crecimiento impulsa el crédito, creando, por esa vía, dinero. 

Correlation M3 & Infaltion - Euro Area.
Correlation M3 & Infaltion - Euro Area. L.R.

¿De dónde viene entonces la inflación?

La causa principal la conocen: del petróleo, cuyo precio ha rebotado tras hacer un suelo de libro; luego ha habido un añadido, que anticipamos aquí en "La devaluación de Draghi" en un tiempo en que los econo-propagandistas de la casta andaban en las teles de los saltimbanquis mintiéndonos a todos, como siempre. Esa devaluación hace que el petróleo sea más caro, casi un 30%, en un momento en que los jeques creen que podrán vencer a la oferta global, algo que tendrán muy difícil, como explicamos en "El excremento del diablo" y como confirman las recientes correcciones de precios.

Dollars per Euro 1999-2017.
Dollars per Euro 1999-2017. L.R.

Otra causa de la inflación es el efecto que sobre las expectativas de los individuos ha tenido la agresiva verborrea de super Mario, que les lleva a aceptar precios más altos sin regatear, contenerse o buscar alternativas, por la falsa creencia de que la inflación es solo un problema monetario. Solo con esto y su devaluación ya nos quitó parte de los beneficios de la deflación buena, dejándonos más deflación mala para más tarde.

Luego hay otros dos factores determinantes: uno, estamos en un año electoral en Europa, el otro, que la expansión europea lleva más de una año; por cierto, la correlación entre crecimiento e inflación casi duplica a la de la cantidad de dinero. Y sí, esa expansión es mediocre, como señalamos hace un año al hablar de que "Europa tracciona bien"; si no fuera mediocre, estaríamos en algo un poco más parecido a una reflación y el problemón de los préstamos con impago, fenómeno típico de la deflación, estaría camino de resolverse.

Luego está España con su casta explotadora, que crece más por ese proceso virtuoso de exportaciones-crecimiento-empleo-crecimiento, donde hay más inflación, 3% anual (-0,4 en febrero y -0,9 acumulado en 2017), un repunte del IPC anual exacerbado por la voracidad cleptomaníaca de la casta que nos sangra, cosa que vimos la semana pasada en "La casta y su corcel negro".  A todo eso hay que sumar las manías sindicales, la influencia de la capacidad productiva no utilizada, empeorada a futuro con el QE, y los niveles de paro, cuya influencia también explicamos en el imprescindible "Manicomio deflacionario"; todo lo cual nos devuelve al siguiente punto.

Sadomasoquismo con intereses

Dentro de ese panorama, lleno de falsarios televisivos chupando, directa o indirectamente de “lo público”, encantados con la intermitencia del IPC positivo y que no se han hecho un número decente sobre el tema de la inflación-deflación, aparece el bulo de que habrá una escalada de tipos como a principios de los 80’s. Va a ser que no. Solo hay que verse la última comparecencia de la Presidenta de la FED, y entenderla, claro. Lo que pasa es que esta pandilla sigue anclada en su catecismo dogmático, útil en los tiempos de Paul Volcker (1979-1987), cuando se batallaba al comunismo y la inflación, pero inútil en el presente, salvo para crear artificialmente, de nuevo, un ambiente que les pone a cien.

No extraña pues que, al final, como vimos en "La interminable restructuración bancaria española", se terminara creyendo a estos falsarios, se fijaran mal los tipos de interés y se dejara al sector zombi, por solo citar un ejemplo. Fue en aquellos tiempos cuando, al este del Edén, se alimentaron las mentiras de una serpiente hasta convertirla en un dragón que nos trajo el apocalipsis económico del que a duras penas estamos saliendo. Ese es el peligro, errar completamente en la estrategia económica. ¿Volveremos a cometer un error equivalente o por el contrario atenderemos a las realidades objetivas? ¿Es acaso posible que Draghi haya salvado momentáneamente a la casta y que solo nos libraremos de ella cuando consigan que el sistema salte por los aires? ¿Ustedes que creen?


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba