La modelo y actriz Lauren Young, última testigo de la Fiscalía en el caso por violación contra el productor de Hollywood Harvey Weinstein, ha contado este miércoles ante el jurado cómo en febrero de 2013 el empresario del cine la encerró en un baño, la manoseó y se masturbó delante de ella.

Young, que ahora tiene 30 años, indicó que tras haber quedado con el acusado en un bar del hotel Montage Beverly Hills (Los Ángeles, California), este la invitó a su habitación, la condujo al baño y la asaltó sexualmente.

La actriz es la última de las seis testigos, incluidas las dos denunciantes, que la Fiscalía ha convocado para intentar demostrar que Weinstein es culpable de los cinco cargos de acoso sexual que se le imputan, dos de ellos de violación, y argumentar que siguió un patrón de conducta depredador.

"Empezó a masturbarse mientras me agarraba el pecho derecho con la mano izquierda y se masturbaba con la mano derecha diciendo: ¿cómo voy a saber si puedes actuar?", dijo Young, citada por varios medios locales, y supuestamente añadió: "Esto es lo que hacen todas las actrices para abrirse paso".

Las víctimas

Además de testificar en Nueva York a petición de la Fiscalía, Young es una de los dos principales testigos de otro caso abierto por acoso sexual contra Weinstein en el estado de Los Ángeles.

Antes de ella, comparecieron la actriz Annabella Sciorra, que narró cómo el que fuera conocido como "el dios" del celuloide la violó en el invierno de 1993-1994; la ayudante de producción Mimi Haley, que aseguró haber sido violada en dos ocasiones por él, y Jessica Mann, que también acusó al productor de violación.

Además, subieron al estrado Dawn Dunning, que en 2004 era camarera y aspirante a actriz, y que testificó que Weinstein la penetró con los dedos sin su consentimiento, y Tarale Wulff, quien relató en la sala del tribunal que Weinstein se masturbó frente a ella en el restaurante de lujo, donde Wulff trabajaba en 2005.

Jessica Mann

La acusación de los fiscales se sustenta sobre los testimonios de de la exactriz Jessica Mann y de Mimi Haley.

Oportunidades a cambio de sexo

Las otras cuatro mujeres se sentaron en el estrado para intentar convencer a los doce miembros del jurado de que Weinstein actuaba siguiendo un mismo patrón: ofrecer oportunidades en la industria del cine a cambio de sexo y utilizar su poder para forzar sexualmente a sus víctimas.

Por su lado, la defensa de Weinstein ha intentado desacreditar a las testigos y sus testimonios buscando inconsistencias e incluso, como en el caso de Mann, acusándola de intentar manipular al productor para abrirse paso en el mundo del cine.

Este jueves está previsto que continúe la declaración de Young y que regrese a la sala Tarale Wulff a petición de la defensa.