Los Veintisiete han acordado este miércoles incluir a Israel en la reducida lista de países extracomunitarios a los que mantiene su frontera exterior abierta para volar sin restricciones, al considerar que la situación epidemiológica en este destino ha mejorado y no supone un riesgo elevado de propagación del coronavirus en la Unión Europea.

Así lo han acordado los embajadores de los Estados miembro en una reunión en Bruselas para realizar la revisión periódica que realizan de esta lista y que, con la entrada de Israel, suma apenas ocho destinos a los que ven posible permitir los viajes considerados "no esenciales", han informado a Europa Press fuentes europeas.

Se trata por tanto de autorizar las rutas con salida o llegada a Australia, Israel, Nueva Zelanda, Ruanda, Corea del Sur, Singapur, Tailandia y China, aunque en este último caso está sujeto a la condición de reciprocidad que por el momento Pekín no está cumpliendo.

La gestión de las fronteras es una competencia exclusiva nacional, por lo que cada Estado miembro tiene la última palabra sobre los viajes que permite, pero en el marco de la pandemia coordinan una lista de países "autorizados", lo que no impide a cada gobierno imponer medidas más restrictivas.

Los Veintisiete también discuten revisar los criterios de la lista para tener en cuenta además de la situación epidemiológica la tasa de vacunación en cada país, lo que abriría la puerta a barajar la inclusión de otros destinos como Estados Unidos o Reino Unido, pero este asunto necesita aún más discusiones.

Países autorizados desde julio

Los Veintisiete acordaron reabrir su frontera exterior desde el 1 de julio a un reducido número de países, al concluir que tras meses de confinamiento era seguro permitir el tránsito con ellos. La lista se revisa cada dos semanas para ajustarla a la situación epidemiológica.

El listado consensuado por los Estados miembros también prevé que los residentes de Andorra, Mónaco, San Marino y el Vaticano deberán ser considerados como residentes de la Unión Europea en lo que se refiere al paso fronterizo.

La reapertura es una recomendación, por lo que los Estados miembro tienen libertad para introducir restricciones más severas y, de hecho, varios socios decidieron dejar fuera de su reapertura a varios países de la lista ya desde el primer momento.

La decisión de qué países tienen carta blanca para entrar se base en el número de infecciones por cada 100.000 habitantes durante los últimos catorce días, en la tendencia de nuevos casos durante el mismo periodo en los catorce días anteriores y la capacidad de esos países para trazar, contener y tratar posibles nuevos brotes.

De este modo, se abrió la frontera a países en donde teniendo en cuenta los datos epidemiológicos reunidos por el Centro Europeo para la Prevención de Enfermedades (ECDC) se pudiera concluir que la pandemia se encontraba en niveles iguales o por debajo del nivel de infecciones en la UE.