El Senado de Estados Unidos ha absuelto a Donald Trump, dando por cerrado el proceso de impeachment. La Cámara Alta estadounidense pone de esta forma fin a la investigación formal que se inició hace cuatro meses después de que los demócratas iniciaron una investigación formal contra el presidente de EEUU por supuesto abuso de poder y obstrucción a la justicia por las presiones a Ucrania.

No ha habido sorpresas, y Trump ha sido absuelto de ambos cargos, en ambos casos con 52 senadores votando a favor de exculpar al presidente, y 48 por condenarlo. Para aprobar el impeachment y declararar culpable al 45º presidente de su cargo. se necesitaba que dos tercios de la Cámara (67 de los 100 senadores), algo que nunca ha ocurrido hasta la fecha. 

La única nota discordante entre la bancada republicana ha llegado de la mano del senador Mitt Romney, que horas antes de la votación anunció su intención de votar como "culpable" en ambos cargos.

Discurso del Estado de la Unión

Horas antes de conocerse el resultado de la votación, Trump presumió durante su discurso del Estado de la Unión de los logros económicos conseguidos bajo su Administración, a la vez que ha atacado a todas aquellas personas que cruzan la frontera con México de manera ilegal, prometiendo además una legislación con la que poner fin a la atención sanitaria que, ha dicho, se le brinda de manera "gratuita" a los "extranjeros ilegales".

"Si vienes ilegalmente, ahora serás expulsado de nuestro país", ha dicho Trump entre la algarabía y los vítores de los republicanos, para a continuación justificar sus ataques enumerando casos puntuales en los que algunos migrantes indocumentados cometieron a crímenes "a sangre fría".

Trump ha criticado la política migratoria del Partido Demócrata, a quienes ha acusado de proteger a los inmigrantes ilegales, a los que ha relacionado con la proliferación de la delincuencia, las drogas e, incluso, los ataques terroristas.

El mandatario también ha hecho referencia de los acuerdos en materia fronteriza con México, Guatemala y El Salvador y ha destacado la necesidad de seguir construyendo un muro en la frontera sur que ayude a contener la inmigración ilegal y acabar así con "las terribles lagunas explotadas por criminales y terroristas para ingresar" en Estados Unidos.

El discurso de Trump en el Capitolio ha estado marcado por la hostilidad entre republicanos y demócratas durante casi toda su intervención, que empezó con el magnate dando la espalda a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, cuando ella le ha ofrecido la mano. En respuesta, Pelosi, quien lidera la Cámara de Representantes, el órgano que ha sacado adelante el impeachment contra el presidente --al cual no se ha referido durante su comparecencia--, ha roto los papeles del discurso de Trump una vez ha finalizado.

"La economía está mejor que nunca"

En su tercer discurso sobre el Estado de la Unión, Trump ha sacado pecho de sus políticas económicas, como demuestra, ha dicho, que con él al frente de la Casa Blanca la "economía está mejor que nunca".

"Desde las elecciones, hemos creado 2,4 millones de nuevos empleos. Las solicitudes de desempleo han alcanzado su nivel mínimo en 45 años. El desempleo de los afroestadounidenses se encuentra en la tasa más baja jamás registrada y el desempleo de los hispanoamericanos también ha alcanzado los niveles más bajos de la historia", ha recalcado.

Trump también ha recordado que, tal y como prometió hace 11 meses, el Gobierno ha llevado a cabo "la mayor reforma de impuestos y el mayor recorte tributario en la historia de Estados Unidos", los cuales, ha dicho, "brindan un tremendo alivio a la clase media y las pequeñas empresas".

"Las empresas no se marchan, ahora todos tienen una segunda oportunidad", ha destacado el presidente estadounidense, quien durante los últimos tres años, ha asegurado, "ha destrozado el declive de la mentalidad derrotista" de Estados Unidos.