El Gobierno de Sudáfrica ha informado este viernes de que ya son 217 personas las que han perdido la vida en el marco de las protestas contra el encarcelamiento del expresidente Jacob Zuma por desacato. La ministra interina de la Presidencia, Khumbudzo Ntshavheni, ha actualizado el balance de víctimas y ha detallado que han fallecido 189 personas en la provincia de KwaZulu-Natal y 32 en Gauteng, tal y como recoge la cadena de televisión eNCA.

Ntshavheni también ha indicado que son 1.692 las personas detenidas en estas dos provincias en relación con las movilizaciones que se suceden desde el pasado fin de semana. Entre las personas detenidas estaría el que fuera jefe de la Agencia de Seguridad sudafricana, Thulani Dlomo, uno de los doce presuntos instigadores de las protestas, recoge SABC News.

El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, ha afirmado este viernes que los últimos disturbios y protestas en el país, "han sido instigados", antes de recalcar que las autoridades no permitirán que se "secuestre la democracia".

"Como Gobierno, estamos extremadamente preocupados por lo que ha pasado aquí y estamos haciendo todo lo posible para hacerle frente", ha dicho durante una visita en la provincia de KwaZulu-Natal, una de las más afectadas por las movilizaciones tras el encarcelamiento del expresidente Jacob Zuma, según ha informado el diario sudafricano 'News 24'.

"Está bastante claro que todos estos incidentes de vandalismo y saqueos fueron instigados", ha apuntado, sin señalar responsabilidades. "Estamos detrás de estas personas, hemos identificado a un buen número de ellas y no permitiremos que la anarquía y el caos sacudan el país", ha agregado.

15 meses de cárcel por corrupción

Las protestas estallaron después de que Zuma ingresara en prisión después de que el Tribunal Constitucional le condenara a 15 meses de cárcel por negarse a testificar ante un panel de jueces que está investigando los presuntos casos de corrupción en los que estuvo implicado durante sus nueve años de mandato al frente del país.

Zuma se convirtió así en el primer presidente elegido democráticamente en Sudáfrica que es condenado a prisión desde que el Congreso Nacional Africano (ANC) --partido que encabezó entre 2007 y 2017, cuando fue apartado en un consejo interno por su vicepresidente, Ramaphosa-- se hizo con el poder en 1994.

La caída de Zuma tuvo lugar en medio de la indignación popular por el peso de la familia Gupta, de origen indio, en la economía y la política del país africano, acusaciones que fueron recogidas en un informe de la ex Defensora Pública sudafricana --figura equivalente al Defensor del Pueblo-- Thuli Madonsela titulado 'La captura del Estado'.