Al menos 17 personas murieron y 51 resultaron heridas por la explosión de un artefacto de fabricación casera en un mercado de la capital iraquí, un día antes de la gran fiesta de Aíd al Adha o del sacrificio, cuando los musulmanes compran cabezas de ganado o carne para celebrar.

Un capitán de la Policía iraquí, Abdalá Al Huseini, informó a Efe de que la explosión provocó también daños en el mercado y que el número de víctimas puede aumentar.

La explosión se produjo en un mercado situado en el populoso barrio de Ciudad Sadr, en el este de Bagdad y de mayoría chií, bastión de los seguidores del influyente clérigo Muqtada al Sadr y que ha sido blanco de numerosos atentados en los pasados años a manos de grupos radicales suníes, como Al Qaeda y el Estado Islámico.

El Ministerio de Salud iraquí anunció que está preparando todas sus instalaciones y personal para atender a los heridos, sin ofrecer más detalles sobre su gravedad.

Sin cifras oficiales

Por su parte, la Célula de Información de Seguridad del Gobierno iraquí dijo que la Comandancia de la Policía de Bagdad ha abierto una investigación para conocer las circunstancias de la explosión, calificada de "ataque terrorista".

La Célula no ofreció una cifra oficial de muertos y heridos, ni apuntó a los posibles autores del ataque.

Es habitual que durante las festividades musulmanas se registren atentados en Bagdad, aunque estos han sido menos frecuentes desde la derrota militar del grupo yihadista Estado Islámico en 2017, cuando fue expulsado de la mayor parte de los territorios que controlaba en Irak.

De momento, ningún grupo ha asumido la autoría de la explosión de este lunes.