La canciller alemana, Angela Merkel, se volvió a pronunciar hoy en contra de la liberalización de las patentes y dijo ver más riesgos que beneficios en un paso así, sobre todo en lo que respecta a la calidad de las vacunas para el coronavirus y el espíritu innovador de la ciencia.

"He vuelto a dejar claro que no creo que la liberalización de patentes sea la solución para hacer legar más vacunas a más personas, sino que creo que necesitamos la creatividad y el poder de innovación de las empresas, y eso incluye la protección de patentes", dijo Merkel tras el consejo informal de los líderes europeos en Oporto (Portugal), en la que participó por videoconferencia.

Recordó que la cuestión principal es "hacer llegar cuanto antes la mayor cantidad posible de vacunas al mayor número de personas en todo el mundo" y que para ello hay que conceder licencias, lo que, aseguró "está ocurriendo a una gran velocidad".

Al mismo tiempo, subrayó, es "muy importante que los propietarios de las patentes vigilen también la calidad de la producción".

"Si sencillamente se liberaliza una patente sin que se pueda controlar bien cada vez la calidad, entonces veo más riesgos que oportunidades", agregó la canciller de Alemania.

La cuestión ahora es lograr una situación en la que con estas patentes se puedan producir vacunas de manera adecuada y también que "el poder de innovación no se vea frenado y ya no puedan llevarse a cabo rápidos reajustes para variantes y mutaciones del virus".

Por otra parte, la canciller expresó su deseo de que, ahora que un amplio porcentaje de la población estadounidense ya está vacunada, se dé paso a "un libre intercambio de componentes y también a una apertura del mercado de vacunas".

"Europa siempre ha exportado una gran parte de su producción al mundo y esto debería ser también la norma", concluyó