Italia ha bloqueado la exportación de un cargamento de vacunas de AstraZeneca contra la covid con destino a Australia. Esta medida, impuesta por el Ejecutivo que lidera Mario Draghi, llega tras el incumplimiento por parte de la farmacéutica anglosueca del contrato que firmó con la Unión Europea para suministrar 100 millones de dosis al bloque comunitario en el primer trimestre, según informa Europa Press.

De esta manera, el Gobierno del país transalpino se conviene en el primero de la UE en aplicar el mecanismo impuesto por la Comisión Europea, a finales de enero, para evitar que dosis producidas en la Unión Europea sean exportadas a un país tercero si el fabricante incumple los volúmenes de suministro acordados con los países comunitarios.

En este marco, los laboratorios están obligados a informar de manera detallada a las autoridades de aduanas sobre su intención de exportar vacunas a un tercero, con datos sobre el volumen del contingente, lugar de producción y lugar de destino. Las autoridades del Estado miembro pueden decidir si autorizan o no la exportación en función del análisis de estos datos.

Obligados a informar

La medida obliga a las farmacéuticas a avisar con antelación a las autoridades nacionales sobre cuántas dosis fabricadas en su territorio quieren exportar a terceros países y las naciones deben decidir en 48 horas si permiten o no la venta, aunque deben consultar previamente a la Comisión Europea.

Las dosis se pueden bloquear si se considera que la cantidad de que se quiere exportar es tan elevada que pone en riesgo el suministro de vacunas a la UE.

El mecanismo de control de exportaciones provocó una crisis política entre Bruselas, Dublín y Londres, por el permiso inicial que la Comisión Europea dio para poder bloquear la exportación de vacunas entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte.

Bruselas tuvo que rectificar de inmediato tras las conversaciones telefónicas que Von der Leyen mantuvo con el primer ministro británico, Boris Johnson, y el irlandés, Micheál Martin, sobre una decisión que iba en contra del espíritu de preservar los Acuerdos de Viernes Santo que las negociaciones del Brexit tanto han querido preservar.