El Parlamento de Israel ha sido disuelto en la medianoche de este miércoles ante la falta de acuerdo para la formación de gobierno, lo que aboca al país a unas terceras elecciones generales en menos de un año.

Durante la jornada, los parlamentarios han aprobado un proyecto de ley para la disolución de la Knesset, mientras que ahora votarán sobre la fecha de los nuevos comicios, que tendrán lugar el 2 de marzo de 2020.

Los dos principales partidos de Israel, el Likud y Azul y Blanco, acordaron el lunes que las nuevas elecciones generales se celebren el 2 de marzo de 2020, dado que la fecha fijada automáticamente -el 10 de marzo- coincidía con la festividad del Purim.

Devuelven el mandato

Tanto el primer ministro en funciones, Benjamin Netanyahu, como el líder de Azul y Blanco, Benjamin Gantz, ya han devuelto el mandato que les entregó el presidente, Reuven Rivlin, tras no poder formar una coalición en los 28 días con los que contaron cada uno de ellos para materializar sus esfuerzos.

Por otra parte, en la medianoche de este miércoles ha expirado el plazo de 21 días para que algún parlamentario consiga el apoyo de 61 diputados -la mayoría de la Knesset- para encabezar un gobierno.