Hungría levantará este fin de semana el toque de queda nocturno y el uso obligatorio de mascarillas en espacios abiertos, al haber vacunado con al menos una dosis al 51,5 % de la población, ha anunciado este viernes el Gobierno.

"El fin de semana alcanzaremos los cinco millones de vacunados, lo que será el comienzo de una nueva era y significa que hemos vencido a la tercera ola (de la pandemia)", afirmó el primer ministro, el ultranacionalista Viktor Orbán, en su charla de los viernes en la radio pública Kossuth.

En las últimas 24 horas en Hungría se han confirmado 657 nuevos casos de coronavirus y 47 muertes, datos que se sitúan muy por debajo de los 5.000 y 300, respectivamente, de hace un mes.

Orbán anunció también que se permitirán bodas con 200 invitados y reuniones públicas con otras 500 personas, practicar deporte al aire libre, y que los jóvenes de entre 16 y 18 años que están vacunados puedan ir al cine o al teatro sin estar acompañados de un adulto.

Hungría y las vacunas no autorizadas

Hungría es el primer país comunitario que empezó a utilizar vacunas no autorizadas por la Unión Europea (UE), como la china Sinopharm y la rusa Sputnik V.

El gobierno húngaro anunció este jueves que no participará en la próxima adquisición comunitaria de vacunas, ya que tiene almacenada cantidades suficientes hasta la segunda mitad de 2022.