Pese a haber registrado este pasado miércoles la cifra más alta de contagios de coronavirus desde el 15 de enero, con 43.302 casos, Reino Unido sigue adelante con su plan de desescalada y a partir del próximo lunes 19 de julio pondrá fin al uso de mascarilla y a la distancia social.

Ante la gravedad de la situación en el país, más de mil científicos han firmado una carta para pedir al primer ministro, Boris Johnson, que posponga la relajación de las restricciones y han acusado al Gobierno de pretender "la inmunidad de rebaño con infecciones masivas", pero ni las advertencias de los expertos ni la alta incidencia de la variante delta del SARS-CoV-2 en el país frenan los planes del Ejecutivo británico.

La estrategia elegida por el Reino Unido es totalmente contraria a la que están siguiendo otros países de Europa para frenar la nueva ola de covid-19. Francia, donde también ha habido un repunte de los contagios, quiere incentivar la vacunación y para ello ha obligado a todo el personal sanitario a inocularse y exigirá un certificado de inmunización o un resultado negativo en una prueba de coronavirus para acceder a lugares públicos como cines, cafés, restaurantes y para utilizar medios de transporte.

En Italia, todas las regiones pasaron el día 28 de junio a estar en "zona blanca", la de menor riesgo epidemiológico, y desde entonces no es obligatorio el uso de mascarilla en el exterior. Pese a esto, el país debate si seguir el ejemplo de Francia y que solo las personas vacunadas puedan acceder a los establecimientos de ocio.

Al igual que Reino Unido, pero con una situación epidemiológica bastante distinta, Suecia ha relajado recientemente algunas de las medidas impuestas para frenar la expansión de la covid-19. Entre otras cosas, las autoridades suecas han incrementado el número de personas que pueden reunirse, tanto en espacios interiores como exteriores, y han suprimido la regulación del horario vigente en los restaurantes. 

Toque de queda, PCR negativa...

En España las comunidades autónomas están optando por medidas más restrictivas ante el aumento de los contagios. En Cataluña, por ejemplo, el Govern ha decidido cerrar el ocio nocturno, limitar las reuniones a un máximo de 10 personas y recuperar el toque de queda en 161 municipios. Del mismo modo, la Comunidad Valenciana ha limitado la movilidad nocturna en 32 localidades y en Galicia se exigirá una PCR negativa o un certificado de vacunación para poder acceder a los locales de ocio nocturno.

Como sucede en Reino Unido, aunque en menor medida, la variante delta de coronavirus está afectando duramente a España y ya es la predominante en algunas comunidades autónomas como Andalucía.

La incidencia acumulada en los últimos 14 días ha vuelto a subir en nuestro país y este viernes se situaba en 537,34, frente a 500,75 del día anterior. Según las estadísticas oficiales, la cifra total de contagios se eleva ya a 4.100.222 desde el inicio de la pandemia.