La explosión en una fábrica de productos químicos anoche cerca de Bangkok (Tailandia) ha obligado a las autoridades a imponer un radio de seguridad de cinco kilómetros, en una zona residencial y cerca del principal aeropuerto, ante el riesgo de otra deflagración. Una explosión que ha dejado, al menos, una veintena de heridos.

Esta medida de emergencia fue adoptada "debido a la preocupación de que el fuego pueda extenderse al tanque químico", indicó a Efe un portavoz del gobierno provincial de Samut Prakarn, colindante con Bangkok y donde se encuentra la fábrica.

La explosión inicial, en una factoría que produce espuma de poliestireno, ha dejado de momento alrededor de 20 heridos que están siendo tratados en hospitales de la región, apuntó a Efe el servicio de bomberos, e importantes destrozos en los alrededores.

Vecinos de la zona declararon a Efe que viviendas situadas a más de un kilómetro del epicentro de la explosión han sufrido desperfectos como la ruptura de cristales.

Un portavoz del aeropuerto de Suvarnabhumi dijo a Efe que de momento las operaciones continúan con normalidad, aunque los directivos se encuentran reunidos para tratar el incidente.

Un enorme incendio

A la potente deflagración le siguió un enorme incendio que ha consumido gran parte de la factoría y que los bomberos todavía tratan de extinguir en la mañana del lunes.

Las autoridades han abierto una investigación para determinar las posibles causas de la explosión.