El Parlamento Europeo (PE) ha condenado este jueves la actitud de Marruecos por permitir la llegada a Ceuta el pasado mayo de miles de migrantes, incluidos niños, para "presionar políticamente" a España, pero a la vez ha confiado en que esa crisis no deteriore las relaciones entre Bruselas y Rabat.

La Eurocámara ha aprobado con 397 votos a favor, 85 en contra y 196 abstenciones una resolución acordada por los cuatro grupos principales del PE (populares, socialistas, liberales y verdes).

El texto condena "el uso de los controles fronterizos, la migración y los menores no acompañados" como "presión política" contra un país europeo, en referencia a España.