Estados Unidos pidió este miércoles a España y Marruecos que trabajen juntos para resolver la crisis en la ciudad española de Ceuta, donde en los últimos días llegaron 8.000 migrantes de manera irregular, aunque muchos han vuelto ya a territorio marroquí.

"Apoyamos que tanto España como Marruecos trabajen juntos hacia una resolución", manifestó una de las portavoces del Departamento de Estado de EE.UU., Jalina Porter, en una rueda de prensa.

Hasta ahora, Washington había evitado pronunciarse sobre la crisis en Ceuta, en el norte de África, al considerar que se trataba de un asunto bilateral entre Marruecos y España.

Aunque no entró en detalles, Porter destacó que Estados Unidos está comprometido con la promoción de procesos migratorios "humanos, ordenados y justos" a través de políticas bilaterales y multilaterales, así como de programas para desarrollar las capacidades de las autoridades locales.

Este miércoles, la presión migratoria en la frontera de Ceuta con Marruecos disminuyó sustancialmente después de que la policía marroquí reactivara sus controles y cerrara los accesos a la ciudad autónoma.

Sin embargo, la crisis diplomática entre Marruecos y España, la más grave en los últimos años, sigue sin resolverse.

Pese a la tensión, durante el día se han repetido las llamadas al diálogo y el Gobierno español aseguró que ha observado un cambio de actitud de Marruecos.

Ahora el mayor reto lo afronta la ciudad de Ceuta que evalúa como dar acogida a las miles de personas, muchos de ellos menores de edad, que han llegado en los últimos días.

Posición de Alemania

Estas declaraciones contrastan con la posición del Gobierno de Alemania, que ha destacado en las últimas horas "las medidas adoptadas" por el Gobierno de España en la crisis de Ceuta y ha pedido a Marruecos que "reanude los controles fronterizos e impida las salidas irregulares".

La portavoz adjunta del Gobierno de Alemania, Martina Fietz, ha recalcado que "España se encuentra en una situación difícil" y que lo ocurrido en Ceuta supone también una violación de las fronteras exteriores de la UE, por lo que pide a Marruecos que retome el control de su zona fronteriza.

"Ante esto España debe reaccionar. Celebramos las medidas adoptadas por el Gobierno español. La Unión Europea y sus Estados miembros han mostrado su disposición a contribuir a la desescalada", ha dicho Fietz, quien ha recordado las palabras del día antes del Alto Representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, quien destacó "la dimensión europea" de lo ocurrido.

"Desde la óptica del Gobierno Federal, ahora es importante que Marruecos reanude los controles fronterizos e impida las salidas irregulares. Esto parece ser ya el caso. En estos momentos no tenemos noticias de nuevas llegadas", ha señalado.

"Los acontecimientos demuestran, no obstante, que siguen siendo necesarios los esfuerzos europeos conjuntos para contener la migración ilegal, a menudo impulsada por traficantes de personas y que expone a los migrantes a graves peligros", ha señalado.

Por último, ha destacado el "importante papel" que juega Marruecos en la "cuestión migratoria", por lo que Alemania, al igual que España, "deben seguir apoyando" y colaborando con el país africano en este tipo de asuntos en el futuro.